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Así sería una noche de sexo perfecta, explicada por la neurociencia

Muchas parejas ven cómo poco a poco se va perdiendo la chispa que una vez ardió. Un experto nos saca de dudas para disfrutar más de las relaciones íntimas

Foto: Foto: iStock.
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Una de las grandes peculiaridades del mundo que hoy habitamos es el imperativo inconsciente y global de sacar el máximo placer posible a las experiencias vividas. Lo vemos a diario en las redes sociales: Instagram es un compendio de momentos que a la luz de los filtros resultan increíbles y únicos. En esta eterna lucha por aglutinar vivencias memorables, cabe la pena preguntarse si de verdad somos asediados por tales avalanchas de placer cotidiano.

Esto también puede extrapolarse al sexo, sobre todo porque es un ámbito en el que a todo el mundo le encanta mentir y exagerar lo bien que lo practican. La pelea por conseguir el máximo placer carnal posible también se traduce en adicciones y neurosis propias del mundo contemporáneo que socavan la salud mental de las personas. Es en este problema donde la labor de psicólogos y neurocientíficos se hace más necesaria. Algunos como el doctor Nan Wise, un terapeuta sexual de Estados Unidos que sabe mejor que nadie las características que debe reunir una vida sexual sana y realmente agradable.

El cerebro también genera placer, razón por la cual decidí estudiar lo que sucede en la mente durante las relaciones sexuales

"Estamos totalmente enfocados en producir placer a todas horas", asevera el doctor en la revista 'Glamour'. "Por todas partes hay invitaciones a comer, a disfrutar del sexo, irse de vacaciones a lugares exóticos o a un viaje de escapada romántica. Los antropólogos bien podrían concluir en que vivimos un tiempo ebrio de placer y sexualmente voraz. Pero, ¿realmente estamos tan excitados como nos gustaría?"

Desgraciadamente, "la respuesta es no". Wise asegura que todos los días se enfrenta en su clínica a esa carencia de placer real, a la vez que el número de ventas de antidepresivos o ansiolíticos se dispara entre las personas de todo el planeta. "La experiencia libidinosa podría describirse no como algo simplemente sexual, pero también es intelectual, fantasiosa, física y emocional", recalca. "El cerebro también es un órgano que genera placer, razón por la cual decidí estudiar lo que sucede en la mente durante las relaciones sexuales".

Así, el doctor comenzó a analizar en profundidad resonancias cerebrales de mujeres justo en el momento del orgasmo para sacar conclusiones desde el punto de vista científico sobre qué es lo que podríamos hacer para exprimir nuestras relaciones íntimas al máximo y, sobre todo, tener una relación saludable con nosotros mismos y nuestra pareja sexual.

Ama tu cuerpo

Esta es, sin duda, una de las lecciones más importantes, ya que tu cuerpo te acompaña desde el principio hasta el final como es lógico y, si quieres cuidarlo, el primer paso es otorgarle el respeto que se merece. "Aprende a amarlo tal y como es", explica Wise. "Debes sentir curiosidad por tu sexualidad y explora aquello que te excita. El sexo tiene que ser deseado, recuerda que ante todo una buena relación íntima precisa de sentirte presente y partícipe de la acción".

Investiga en ti mismo

"Escucha en lo más profundo de ti lo que quieres y lo que te cuerpo anhela", reitera el doctor. "¿Cuáles son tus fantasías? ¿Cómo te gusta que te toquen? ¿Por qué no explorar todas las áreas del cuerpo que podrían brindarte placer?". También es importante atender a los detalles más allá del tacto o la vista: no te olvides de los sonidos. "Prestar atención a todos los sentidos es esencial", recalca.

Sé paciente

El buen sexo va lento y progresa poco a poco. "No comiences con la penetración hasta que tu pareja o tú estéis lo suficientemente excitados", aconseja Wise. "Permite que la situación se desarrolle sin precipitarte, es muy importante para aumentar el placer sexual. Reduce la velocidad y disfruta de todas las sensaciones. En definitiva, disfruta del viaje sin preocuparte por el destino".

Mantén la conexión

"A veces, la mejor manera de concentrarte es ir más allá de las palabras", incide el doctor. "Mira a los ojos de la persona con la que lo haces". Si hay amor entre ambos, quédate embelesado como el día que os conocisteis. "Sentiros cerca, sincronizad la respiración. Somos como diapasones, y el buen sexo siempre precisa de una gran conexión entre sus participantes".

Busca el placer

"Haz que el sexo sea importante en tu vida", recomienda Wise. "Intenta obtener placer, practica lo que yo llamo el hedonismo saludable. Esto no es un lujo, sino una necesidad de todo cerebro sano y equilibrado emocionalmente. Tómate tu tiempo antes de hacerlo. Amplía sus posibilidades y explora sus caminos. Se trata de un viaje sin fin".

Transfórmate a ti mismo

El colofón es que sientas una energía transformadora después de haber practicado buen sexo. "Una de las lecciones más importantes que nos da el sexo es el hecho de aprender a tolerar más nuestros sentimientos y los de otras personas. Si conseguimos aceptarlos y asumirlos, las experiencias sexuales que tendremos pueden ser verdaderamente curativas y pueden relativizar nuestra mente, cuerpo y alma. Es una forma tangible de conexión con los demás, una fuente energía inmunoestimulante y un gran depósito de placer", concluye.

Alma, Corazón, Vida

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