SEXO EN REALIDAD VIRTUAL

Los 'deepfakes' del porno: así han reaccionado las actrices

Las profesionales del mundo del entretenimiento para adultos se quejan de que ellas también son víctimas de extorsiones y delitos por esta serie de montajes digitales

Foto: Foto: iStock.
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En diciembre de 2017 un usuario de 'Reddit' (el 'Forocoches' en el plano internacional) llamado 'deepfakes' subió un vídeo en el que aparecía Gal Gadot, la flamante estrella de 'Wonder Woman', en una escena porno haciendo el amor con su hermanastro. No hace falta decir que la modelo israelí que dio vida a la superheroína de Marvel es quizás una de las mujeres más deseadas de la década. Evidentemente no era ella, sino un montaje digital que utilizó la inteligencia artificial para hacer el vídeo totalmente creíble. Y, de hecho lo fue, al margen de que sus ojos no parpadeaban, todo era real en aquel personaje pornográfico encarnado en la figura de Godot.

Hoy, más de dos años después, la práctica del 'deepfake' se ha disparado de forma exponencial entre la comunidad cibernética, sembrando la preocupación no solo entre actrices y personas del mundo del espectáculo, sino también entre políticos, 'celebrities' y personas anónimas ante la amenaza de extorsiones. Recientemente, varias administraciones y empresas muy poderosas han tomado medidas para contrarrestar los efectos de esta práctica: Facebook anunció su total prohibición la semana pasada, mientras que el Congreso de los Estados Unidos ha destinado un gran presupuesto de millones de dólares en alta tecnología para conseguir detectar los clips de vídeo falsos.

No quiero formar parte del hostigamiento hacia otras mujeres cuando alguien manipula una escena mía con tan malos fines

El alcance del 'deepfake' es inaudito. La posibilidad que ofrece el hecho de manipular vídeos de personalidades famosas o con poder no tiene límites. Si vivimos en la época de las 'fake news', este arma del engaño promete ser mucho más potente, ya que como dice el dicho "ver para creer"; ya no hace falta estar predispuesto a tragarse una mentira, sino que inmediatamente puedes contemplar un vídeo en el que los agentes implicados hacen o dicen cosas que nunca harían o dirían.

Como por ejemplo, la candidata al Partido Demócrata y rival de Donald Trump, Alexandria Ocasio-Cortez, quien en enero de 2019 se sorprendió al ver circular por las redes una foto suya desnuda. Pero ese no era su cuerpo, lo que confería a la situación un halo aún más intrigante o extraño, sino que pertenecía a Sydney Leathers, una popular trabajadora sexual. Ella no se enteró hasta que el equipo informático contrarrestó la foto falsa de la candidata. Así, declaró sentirse "un poco violada", ya que admira y respeta a la política. "No quieres sentir que eres parte del hostigamiento hacia otras mujeres", declara Leathers en un artículo de 'Wired'. "Pero cuando alguien manipula una escena porno mía con fines tan malos, no puedo hacer nada", asevera.


Hasta hora, se han publicado 'deepfakes' del porno con famosas de la talla de Scarlett Johansson, Maisie Williams ('Juego de Tronos') o la estrella del pop Taylor Swift. La revista 'Vice' habló con el autor detrás de estos montajes, quien se negó a revelar su identidad. "El software que utiliza se basa en múltiples bibliotecas de código abierto", explica Samantha Cole, periodista de la publicación. "Para hacer una compilación de las caras de las 'celebrities', usó la búsqueda de imágenes de Google, fotos de archivo y vídeos de YouTube", relata la revista.

"Después aplicó la técnica del 'deep learning', la cual consiste en un conjunto de algoritmos de que aprenden automáticamente y realizan cálculos sobre los datos", prosigue Cole. "En el caso de Gadot, hizo que el algoritmo aprendiera todo sobre su rostro y el vídeo porno en cuestión. Así, los nodos del software se organizaron para completar una tarea en concreto, en este caso manipular el vídeo de forma convincente para que pareciese que se trataba de la actriz", recoge. En el cine es una técnica que se usa mucho, conocida popularmente como CGI. Por ejemplo, en la última película de 'Star Wars' con la actriz Carrie Fisher que da vida a Leia Organa, fallecida antes de la grabación del 'film'.

Preocupación entre las actrices

Pero más allá de las víctimas directas de estos engaños, también lo sufren las personas que son utilizadas para crear los 'deepfakes'. En concreto, muchas de las que están empezando y cuidan muchísimo los detalles de sus escenas porno pueden ver cómo ahora son protagonistas de películas de cine para adultos en las que se maltrata su imagen física y sexualmente. O bien protagonizar artificialmente escenas en las que se dan cita hechos denigrantes o actitudes xenófobas.

El porno del futuro podría ser totalmente a la carta, al combinar los cuerpos de las actrices con los rostros de cualquier persona

"Pueden confiar en las compañías de producción con las que firman para que respeten sus límites, pero una vez el contenido se haya descargado y vuelto a subir a la red, no saben cómo será la escena que se ha creado, posiblemente se haya editado y separado de la idea original", explica Lux Alptraum, en un artículo de 'Wired'. La historia adquiere los tintes de una película de terror al jugar con los cuerpos de las actrices de las formas más insospechadas. "Las artistas pornográficas ahora se deben enfrentar a la posibilidad de que sus cuerpos se corten en partes y se vuelvan a ensamblar al más puro estilo Frankenstein, en un vídeo que además está destinado a hostigar y humillar a alguien que nunca consintió ser sexualizada de esta forma".

Los avatares del porno

Una de las revoluciones cibernéticas más importantes dentro del mundo del entretenimiento para adultos ha sido la entrada de la realidad virtual. Tan solo necesitas un sistema informático y unas gafas para vivir desde dentro y en primera persona una escena pornográfica. Ya hay actrices que han grabado vídeos con esta tecnología tan puntera, como Tori Black. Para ello, se precisa la creación de un avatar que, poniendo el ejemplo de la actriz, permite que haya otra Tori Black dentro de una base de datos virtual que puede interactuar de forma autónoma con el espectador. Esto quiere decir que, de extenderse esta técnica, cada persona puede tener a una trabajadora sexual virtual en su casa para todo lo que quiera.

Los actores y actrices de la industria manifiestan estar muy preocupados ante la perspectiva de que las dos técnicas se combinen, dando lugar a horrendos vídeos a la carta para el usuario en los que por nada del mundo participarían y que podrían estar al alcance de cualquiera. Y no solo eso, sino también ser víctimas de la extorsión económica en caso de negarse a pagar para que no se ofrezcan esos contenidos.

"Si los cuerpos desnudos de los actores y actrices se pudieran combinar con éxito con la tecnología facial, ellos deberían lidiar con la posibilidad de que sus cuerpos se conviertan en marionetas sin cabeza que interpreten en cualquier escenario, involucrando a cualquiera", recalca Alptraum. En cierto modo, y echando la vista hacia delante, el porno del futuro podría ser totalmente a la carta, pudiendo combinar los cuerpos de las actrices con los rostros de cualquier persona conocida o presente en internet.

Todos estos problemas suponen un reto para las autoridades competentes e instituciones legales a la hora de impedir que este uso ilegítimo de datos personales y contenidos digitales se extienda con total impunidad. Ya que desde un punto de vista humano, ¿no resulta harto denigrante poder jugar con personas reales como si fueran totalmente tuyas en un ámbito tan sensible y delicado como el sexo bajo la excusa de que no son de carne y hueso, sino una mera imagen virtual?

Alma, Corazón, Vida

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