MENOS CALIENTE QUE LA ANTERIOR

Por qué la década de los 2010 fue la peor para el sexo

¿Te sientes satisfecho con la vida sexual que has llevado este año? ¿Y en los últimos diez? Una encuesta refleja que la mayoría de los jóvenes menos de lo que les gustaría

Foto: Foto: iStock.
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El fin de año ya está aquí. Y con él, las dos grandes tareas: hacer repaso y plantearse nuevos propósitos. Pero este año es mucho más especial que los últimos nueve, ya que la década se acaba y entramos en los felices años veinte, solo que esta vez del segundo milenio. Bien se podría pensar que esta década ha sido la más hedonista por muchos aspectos. A nivel general y global, existe mucha más aceptación y liberación en todo lo concerniente al sexo.

Afortunadamente, los diferentes colectivos sexuales que antes eran minoría se encuentran casi totalmente más aceptados, representados e integrados en sociedades como la nuestra. Según el Eurobarómetro, el 91% de los españoles piensa que el colectivo LGTBI debe contar con los mismos derechos que los heterosexuales. Una opinión que comulga con los hechos, ya que somos el tercer país del mundo que antes legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo y género, aprobado el 3 de julio de 2005 por el Congreso de los Diputados.

Los 'millennials' están teniendo mucho menos sexo que sus generaciones predecesoras debido a su falta de compromiso

En efecto, las personas de distinto género y orientación sexual son mucho más libres que en la década de los 2000. Un logro que también es debido a la proliferación masiva de nuevas herramientas tecnológicas para conocer gente, socializar y hacer saltar la química por los aires. Tinder supuso un hito en 2012 al facilitar la conexión entre personas después del éxito que tuvo Grindr, lanzado tres años antes. Ahora mismo, se ha convertido en la aplicación de citas más popular del planeta, con cerca de 50 millones de usuarios activos, según la revista 'Wired'.

También ha sido una gran década en cuanto a salud sexual se refiere. A lo largo de los años, las cifras de fallecidos por el VIH ha descendido en todo el mundo. En octubre, el gobierno anunció que financiaría un tratamiento para prevenir el sida en personas con alto riesgo de contraerlo, una reivindicación histórica de los colectivos LGTBI que por fin se hará real. Además, la posibilidad de que los preservativos sean de adquisición gratuita no es falsa, ya que el Ministerio de Sanidad ha manifestado su voluntad de llevarla a cabo. En fin, podemos estar orgullosos de todos los pasos dados en materia de libertad y salud sexual. Pero más allá de eso, ¿ha sido una década buena en lo que a sexo se refiere?

Un declive de la libido

La clave está en que 'los millennials' (los nacidos entre 1981 y 1996), es decir, los que ahora tienen entre 38 y 24 años pero que al comienzo de década tenían entre 28 y 14, han tenido mucho menos sexo que sus generaciones predecesoras. Así lo refleja un estudio de Jean M. Twenge, psicóloga de la Universidad de San Diego, el cual asegura que más del doble de ellos, sobre todo los nacidos a partir de 1990, tenían muchas menos parejas sexuales en comparación con los que vinieron al mundo desde 1960.

La polémica está servida. Pero basta con echar un vistazo a los altos índices de natalidad que reportó la generación conocida como el "baby boom", relativa a los nacidos después de la Segunda Guerra Mundial hasta la década de los años 60, para afirmar que efectivamente ya la gente no hace tanto el amor como antes. Otro análisis académico del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades norteamericano concluyó que el número de adolescentes que tienen relaciones sexuales en la educación secundaria se redujo del 54% en 1991 al 40% en 2017, según informa 'The New York Post'. En España, la empresa de preservativos Control realizó una encuesta que reflejó que el 64% de los jóvenes solo tiene un momento íntimo con alguien una vez a la semana como mucho, menos de lo que les gustaría.

La mayor diferencia entre esta década y las pasadas es que existe una mayor naturalización del deseo sexual

Otra de las razones que posiblemente estén detrás de este declive de la libido se encuentra en que el número de parejas estables se ha reducido en comparación con las generaciones anteriores. Aunque esto podría significar un repunte de la promiscuidad, al final muchos jóvenes de hoy en día son conscientes de que si no tienes un compromiso serio y acordado con otra persona, estás más predispuesto a la carencia de afectos en la alcoba y más propenso al onanismo.

A decir verdad, la mayor diferencia entre esta década y las pasadas es que existe una mayor naturalización del deseo sexual, lo que quiere decir que conceptos como "amor" y "sexo" van separados, cuando antes iban juntos y uno era la imposición del otro. En resumidas cuentas, ya no hace falta casarse y comprometerse con alguien para pasar una noche de pasión, lo que en otros tiempos resultaba pecaminoso y mal visto. Claro que eso no quiere decir que en el presente los jóvenes tengan más sexo. Digamos que aquí aparece una paradoja bien curiosa: morder la fruta del pecado resultaba más atractiva en el pasado, no porque fuera más dulce, sino porque estaba más prohibida.

Alma, Corazón, Vida

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