LOS SECRETOS DEL BIENESTAR

Los cinco trucos para tener una vida más feliz y disfrutar más

Si crees que has cometido errores o no estás contento con la vida que llevas actualmente, apunta estos consejos de la mano de dos expertos psicólogos

Foto: Foto: iStock.
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En la actualidad, parece que estemos inmersos en una gran carrera para llegar a una única meta: la felicidad. Un concepto que obsesiona a miles de personas en el mundo y cuya imposibilidad de alcanzar o siquiera de atisbar conlleva dolor y sufrimiento. En realidad, los seres humanos parece que nos enfocamos siempre en los detalles más negativos.

Existe un relato muy bonito que ilustra esta paradoja: una vez un payaso subió al escenario y contó un chiste. Nada más acabar, todos los espectadores se rieron. A continuación, lo volvió a relatar, y la carcajada volvió a oírse en toda la sala. Lo repitió una tercera y cuarta vez, hasta que ya solo se rieron muy pocas personas. Al parecer, a la mayoría del público les había dejado de hacer gracia de tanto repetirlo. Entonces, el payaso se dirigió una vez más y aseguró a los asistentes: "si ya te ha dejado de hacer gracia lo que acabo de contar ¿por qué no dejas de atormentarte una y otra vez por lo mismo?".

Portada de 'The Power of Bad', de John Tierney y Roy Baumeister.
Portada de 'The Power of Bad', de John Tierney y Roy Baumeister.

¿Tiene esto alguna explicación científica? Para Roy Baumeister, profesor de psicología social en la Universidad Estatal de Florida, sí. Según él, quien ha estudiado el tema a fondo, los humanos nos vemos afectados por un "sesgo negativo" que nos lleva a mirar siempre el vaso medio vacío o a dar más importancia a lo malo frente a lo bueno. Esto, de acuerdo a su teoría, tiene una explicación genética: el cerebro humano lleva evolucionando desde hace milenios, cuando el peligro estaba por todas partes y la muerte era un asunto mucho más familiar que ahora.

Este "sesgo negativo" que servía de cara a la supervivencia en el pasado ahora, que llevamos una vida más segura y cómoda, nos hace sentir una cantidad de estrés innecesaria. John Tierney, coautor del libro 'The Power of Bad' junto con Baumeister en el que se trata este tema, asegura que este sesgo negativo nos da una visión deformada del mundo. "Nos centramos solamente en lo que está mal (el presente) y asumimos que seguirá siendo así (el futuro)", afirma en un artículo de 'Men's Health'. "Nos desesperamos y tendemos a aceptar que las cosas no cambiarán". Los psicólogos han recopilado cinco sencillos trucos para evitar caer en estos pensamientos negativos.

La regla "five to one"

John Mordecai Gottman, un reputado psicólogo, tiene una regla llamada "five to one" (cinco a uno) para predecir el grado de felicidad de las parejas cuando están juntas. Consiste en que estas tienen más probabilidades de gozar de una relación duradera cuando sus miembros tienen cinco veces más experiencias positivas que negativas. Baumeister recoge esta regla y la aplica a todas las esferas de la vida cotidiana, sea la relación con los hijos o con tus jefes.

Hay que recordar el pasado desde un punto de vista constructivo y no quedarse en el lamento

Aún así, el psicólogo estrecha un poco más el cerco, ya que no hay que ser tan optimistas (por paradójico que suene), y la deja en un cuatro a uno. ¿Cómo aplicarla a nuestra vida diaria? Según el psicólogo, cada vez que te venga a la cabeza un pensamiento negativo, siéntete en la obligación de recordar otros cuatro positivos.

Una nostalgia positiva

La concepción que tenemos de la palabra "nostalgia" siempre tiende a ser negativa. Una persona nostálgica es típicamente una persona negativa o pesimista. Pero esto parece estar cambiando. En este sentido, vale la pena recordar momentos del pasado desde un punto de vista constructivo y no quedarte en el lamento. Incluso los malos momentos que de repente un día recuerdas también sirven para tomar conciencia de la situación en la que estás ahora y cómo conseguiste superar el conflicto. Aunque lo mejor sería, evidentemente, que te dejases guiar por los buenos recuerdos. Para ello, cuando te venga uno a la cabeza, los psicólogos recomiendan apuntar cuatro palabras clave que sirvan para describirlo.

Comunica lo bueno a los demás

No hace falta decir que una de las claves de la felicidad es el hecho de sentirte arropado por las personas queridas o de tu entorno más inmediato. Nadie es una isla aislada en medio del océano, así que aunque ahora puede que lo veas todo negro y creas que estás solo, es falso. "Cuando te sucede algo bueno, si lo compartes con los demás hace que la buena noticia te lo parezca aún más, te genere un impacto positivo mayor y te haga desarrollar un fuerte vínculo con la persona a la que se lo has contado", argumenta Tierney. Recuerda que debe ser recíproco y debes escuchar tú también a los demás.

Asimismo, vale con las negativas. Y en estos casos es aún más importante que te apoyes en las personas más importantes de tu entorno. Seguro que una vez acabado el proceso de duelo o resuelto el problema que te dejaba sin dormir, podrás extraer conclusiones más que positivas. Baumeister pone el ejemplo de las pacientes con cáncer de mama. "Lo sorprendente fue que la mayoría acabaron hablando de ello de una manera positiva", afirma. "Lo vieron como una oportunidad para hacer cambios positivos: apreciar la vida, concentrarse en el presente o controlar el estrés". En definitiva, debes pensar qué es lo que puedes aprender de una experiencia negativa, no en lo que te hundió.

Reflexiona sobre ti mismo

Debido a que lo malo siempre pesa más que lo bueno, lo que haces siempre es menos importante que lo que no haces. Nos pasamos la vida lamentándonos por errores del pasado o por asuntos que ya no tienen solución. Pues bien, en este caso es mucho más útil analizar todo lo que has conseguido más que lo que has perdido. Al final, se trata de hacer un balance de la situación en base a los logros, y no a los errores.

Céntrate en el presente

Según el estudio de Baumeister, la mayoría de las personas se deja llevar por los remordimientos de errores que cometieron en el pasado. Por si fuera poco, el futuro también pinta negro, ya que para alcanzar nuestras metas no solo necesitaremos ser buenos y disciplinados, sino también tener suerte. El tiempo presente, sin embargo, se libra de toda esta escala de negatividad, ya que es un espacio en el cual lo malo aún no ha pasado y solo podemos hacer por recordar lo bueno. "Mantén tu concentración en el aquí y el ahora", concluye Baumeister. "¿Te arrepientes del pasado? ¿Te preocupa el mañana? Tan solo vuelve a quien eres ahora. Si eso te resulta difícil, escribe todos los días una sola cosa que te haga sentir agradecido. Eso hará que lo negativo se aleja y fluya lo positivo".

Alma, Corazón, Vida

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