una prueba escalofriante

La leyenda del experimento ruso del sueño o qué pasaría si no durmiéramos nunca

Si decidiéramos pasar despiertos más de una semana, comenzaríamos a sufrir alucinaciones sensoriales y cognitivas. Pero ¿y si ya se ha probado esto antes con pacientes?

Foto: Foto: iStock.
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Dormir es uno de los mayores placeres de la vida y no hay muchas experiencias comparables a levantarte después de una siesta de dos horas (en la que te ha dado tiempo a soñar) sin saber qué día del año es o en qué ciudad del globo terráqueo te encuentras exactamente. En los momentos que sufrimos insomnio es cuando realmente nos damos cuenta de lo fundamental que es el descanso para nuestro cuerpo, y mientras comemos techo con los ojos abiertos, incapaces de caer en un estado de sopor, una pregunta nos acecha: ¿Cuánto ha sido el mayor tiempo que una persona ha pasado sin dormir?

En realidad nadie lo sabe a ciencia cierta, pero el récord registrado de la persona que ha permanecido más tiempo despierta (sin usar drogas estimulantes para ello) es el de Randy Gardner en 1965, cuando tenía 17 años, después de pasar 264 horas (es decir, unos 11 días) sin dormir. No estaba enfermo ni le sucedía nada fuera de lo común, simplemente lo hizo para superar la marca que en ese momento ostentaba un DJ de Honolulu. Quería ingresar en el 'libro Guinness de los récords'. Sus habilidades cognitivas y sensoriales empezaron a verse afectadas con el paso de los días, según informa 'BBC', las noches eran lo más difícil porque tenía que intentar mantenerse activo y una vez consiguió batir el récord durmió durante 14 horas seguidas.

¿Una historia real?

¿Qué quiere decir exactamente eso de que sus habilidades cognitivas y sensoriales empezaran a verse afectadas? Existe una leyenda urbana terrorífica que tiene que ver con ello y que se conoce como 'El experimento ruso del sueño'. Nos remontamos a los años 40 durante la Guerra Fría, cuando, presuntamente, se llevó a cabo uno de los más oscuros y crueles experimentos de la historia. Acababa de patentarse un gas que supuestamente podría erradicar la necesidad de dormir de los seres humanos, pero antes debían hacerse pruebas con pacientes que se prestaran a ello. Los investigadores mantuvieron a cinco prisioneros políticos que habían sido condenados por delito de traición despiertos durante 15 días. Encerrados en una pequeña habitación, los investigadores podían monitorizar su actividad en todo momento.

Los presos estuvieron supuestamente encerrados 15 días sin dormir. Tuvieron alucinaciones y algunos se arrancaron la piel y las cuerdas vocales

Al parecer, estuvieron bien durante los primeros cinco días, pero a partir de entonces actuaron de manera muy extraña. Los sujetos comenzaron a sospechar unos de otros. Al noveno día, uno de ellos empezó a gritar y se arrancó las cuerdas vocales. La leyenda continúa contando un montón de anécdotas extrañas y escatológicas que, se supone, le sucedieron a los pacientes, hasta que todo se sumió en silencio y los médicos, preocupados porque no escuchaban nada, decidieron abrir la habitación y entrar para ver qué sucedía. El día 15 solo quedaban cuatro de ellos con vida y se habían arrancado su propia piel. El experimento fracasó estrepitosamente.

Por supuesto, no existe ninguna documentación sobre este experimento y se trata solamente de una historia que recorre los foros 'creepypasta' de internet. No obstante, aunque no tendríamos por qué arrancarnos la piel, sabemos de sobra que dormir es algo vital para el ser humano y escuchamos continuamente que necesitamos de siete a ocho horas de sueño. Existe una rara mutación genética que se conoce como insomnio familiar fatal, una condición que provoca, además del insomnio que el nombre indica, alucinaciones, ansiedad, fiebre, dificultades para caminar o hablar y finalmente demencia o muerte.

Lo máximo que ha estado alguien sin dormir han sido 11 días. Si lo intentáramos, sufriríamos síntomas parecidos a los del alzhéimer

Si no durmiéramos durante un tiempo determinado (por ejemplo, una semana), no solo presenciaríamos cambios notorios en nuestro aspecto físico como las ojeras, tics o inflamaciones cutáneas, también tendríamos alucinaciones auditivas y visuales, cansancio extremo e incluso síntomas parecidos a los de la enfermedad de Alzheimer, pues el funcionamiento de las partes básicas de nuestro cerebro comenzaría a ralentizarse.

Dormir es fundamental para el correcto desarrollo y crecimiento del cuerpo, reparar tejidos o aumentar la producción de anticuerpos que mejoren nuestro sistema inmune. Por lo tanto, la conclusión es que si alguna vez quieras formar parte del Guinness de los récords (lo cual es muy lícito y no vamos a negarte), mejor que sea por algo diferente a pasar muchas horas sin dormir: tener las uñas más largas, transportar la mayor cantidad posible de jarras de cerveza o disparar con la pistola de agua más grande del mundo son ideas que parecen más divertidas y saludables.

Alma, Corazón, Vida

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