un cambio de mentalidad

Tres cambios muy sencillos que le ayudaron a adelgazar 45 kilos

Este hombre consideraba que tener sobrepeso era la norma y que jamás podría modificar su físico, hasta que transformó su estilo de vida para siempre

Foto: Fuente: Andrea Scotti.
Fuente: Andrea Scotti.

No existe una fórmula mágica para perder peso, pues de lo contrario, todo el mundo la usaría. Requiere esfuerzo y a veces los resultados se vislumbran lentamente, por lo que muchas personas terminan por tirar la toalla pues no sienten que la energía que están usando sirva para nada. A veces, sin embargo, el truco está en conocerte lo suficiente como para saber cuál es el estilo de vida que debes abrazar para siempre.

Esto es justamente lo que le sucedió a Andrea Scotti, que actualmente tiene 41 años y vive en Dubái. "He tenido sobrepeso desde que puedo recordar" explica en la revista masculina 'Men's Health'. "Mi caso no es uno de esos en los que confieso que siempre he comido mal. Al contrario, toda mi vida me he alimentado bien, el problema es que ingería demasiado y no realizaba ninguna actividad física. A medida que crecía, mi peso seguía subiendo, y yo me acostumbré. Estar gordo se convirtió en algo normal", explica. Aunque mentalmente era rápido y curioso, su cuerpo se sentía lento y cansado.

Tres pasos

A los 40 años había superado los 115 kilos. Entonces entendió que tenía que cambiar, aunque al principio no se enfocó tanto en adelgazar como en hacer ejercicio para ser más activo. Comenzó a correr, pero le sucedió algo muy clásico en aquellos que hacen deporte por primera vez: como hacía ejercicio, comía más, por lo que las cosas empeoraron. Fue entonces cuando decidió recurrir a un entrenador personal.

Fue entonces cuando el entrenador le dijo que tenía que hacer tres cambios en su vida:

Primero, alcanzar entre los 12 mil y los 16 mil pasos al día. Para él, que no caminaba en absoluto, fue sin duda un reto.

Segundo, comer menos calorías de las que quemaba, algo que quizá pueda parecer sencillo pero que en realidad, debido a la cantidad ingente de alimentos que ingería, fue, según sus palabras, lo más difícil de todo.

Tercero, entrenar al menos tres días a la semana. Jamás había ido al gimnasio, por lo que en un primer momento se encontraba un poco perdido al respecto.

"Vendí mi coche", confiesa. "Así comencé a caminar a todas partes, porque si lo conservaba sabía que nunca lo haría. De esa manera descubrí que realmente me gusta andar, se ha convertido en una forma de relajarme y dejar que el estrés cotidiano se desvanezca", añade.

No me reconozco cuando me miro en los espejos. Cuando me di cuenta de que no tenía por qué tener sobrepeso para siempre cambié

Además, comenzó a aprender más sobre cocina para poder minimizar sus platos y preparar alimentos que realmente sirvieran para quemar más calorías de las que ingería. Por otro lado, para alguien que jamás había pisado un gimnasio, como hemos mencionado, el entrenamiento al principio fue bastante duro e intenso. "Comencé a ejercitar grandes grupos musculares y también realicé ejercicio de cardio de alta intensidad. El primer mes fue cuando todo cambió, pues al ver que había buenos resultados se animó. "No hay nada como ver que mejoras semanalmente para mantenerte motivado", cuenta, después se cambió al entrenamiento con pesas.

 Caminar es un ejercicio poderoso.
Caminar es un ejercicio poderoso.

En 38 semanas perdió 43 kilos, para alguien que toda la vida había tenido sobrepeso, fue un cambio físico y mental muy profundo. "Comencé a enfermar mucho menos y ya no tengo dolores de cabeza", cuenta. "Además, puedo hacer muchas más actividades con mis hijos como caminar, nadar o correr". El cambio fue tan pronunciado que aún no se ha acostumbrado del todo. "Cuando voy por la calle y me miro en los escaparates no me reconozco, incluso a mi madre le costó hacerlo un día que vino y la recogí en el aeropuerto, después de meses sin verla", cuenta. Lo compara con tener un cuerpo nuevo y probar sus propios límites para saber dónde puede llegar.

"Quizá suena un poco tonto" cuenta, "pero descubrí que podía adelgazar cuando me di cuenta de que tener sobrepeso no era una condición permanente. Podía revertirlo. Durante muco tiempo pensé que mi cuerpo estaba fuera de control debido al metabolismo o la genética, pero una vez que dejé esa idea a un lado todo fue mucho más fácil de lo que esperaba. Es un proceso simple, simplemente hay que seguirlo y obtener resultados, ¿lo único? debes hacerlo el tiempo suficiente", concluye.

Alma, Corazón, Vida

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