un problema grave

Por qué los que no hablan inglés fluido están siendo relegados de los buenos puestos

Un estudio realizado con una empresa de ingeniería chilena que decidió cambiar su idioma corporativo dejó al descubierto una dura realidad del mercado laboral

Foto: Foto: IStock.
Foto: IStock.

¿Qué tal va ese inglés? ¿Es tu talón de Aquiles y decides responder con un 'very well, thank you' a todo lo que te peguntan, alegando que tienes un B2, o por el contrario podrías dar clases en el Instituto Británico? Si eres más de los segundos, enhorabuena, porque tu madre tenía razón en aquello de que aprender idiomas era fundamental de cara a tus perspectivas laborales. Lo del chino ya lo dejamos para el futuro, si eso.

Lo cuenta en 'Financial Times' Michael Skapinker, periodista sudafricano: "La semana pasada me encontraba en una conferencia en Dubái y me llamó la atención la confianza y la fluidez de los hablantes de inglés no nativos. Indios, kazajos, egipcios, emiratíes... todos ellos charlaban sin problemas. Sin embargo, ¿qué pasa con las decenas de millones de hablantes no nativos, cuyas conversaciones diarias de negocios son, en su mayoría, en inglés? ¿Están condenados al ostracismo y a la división jerárquica en función de su nivel?".

Un reciente estudio siguió el recorrido de una empresa de ingeniería chilena que decidió cambiar su idioma corporativo del español al inglés. Las motivaciones fueron las habituales (llegar a un público más global, ganar clientes que no hablasen español y facilitar las comunicaciones con la sede corporativa de los Estados Unidos), la compañía hizo un esfuerzo inusual para garantizar que todos sus miembros terminasen hablando fluidamente el idioma, contrató a tres especialistas y estableció clases programadas cada semana. Se reorganizaron los sitios para colocar a los que más destreza tenían con los menos habilidosos, se publicaron facturas en inglés y seis meses después del cambio la compañía ordenó que todos los correos electrónicos estuvieran en ese idioma.

Sorprendentemente, cuanto mayor era la destreza en inglés del empleado, más deseos tenía de abandonar la empresa

Más allá de eso, ¿cómo fue en lo personal? Los investigadores decidieron estudiar el progreso de los empleados durante los dos años que la empresa fue renovándose, para comprobar si continuaban en ella o se marchaban. Como era de esperar, el cambio fue estresante para muchos, según el informe: "Los empleados expresaron insatisfacción, frustración y miedo a cometer errores mientras hacían el trabajo a la vez que aprendían inglés". Una reunión entre empleados chilenos con un nivel bajo y colegas estadounidenses tuvo como resultado muchos problemas de comunicación.

Como es lógico, los que calificaron de manera más positiva el cambio fueron los que tuvieron más progresos. Sin embargo, el hallazgo más sorprendente fue que no eran los que tenían problemas con el inglés los que pensaron en dejar la empresa, sino que cuanto mejor era su destreza, mayor era el deseo de cambiar de empleo. Los investigadores sugieren que esto podría deberse a que los mejores angloparlantes se frustraron al trabajar con colegas con menos fluidez o, posiblemente, porque con sus habilidades con el idioma les resultó más fácil conseguir otro trabajo.

El desconocimiento del inglés limita. Puedes ser un ingeniero de primera clase y, sin embargo, no ser capaz de dominar el lenguaje comercial global

Aunque la investigación tiene limitaciones pone sobre la mesa algo que ya ha sido expuesto en muchas ocasiones: el inglés abre puertas y mejora las posibilidades de encontrar trabajo. El problema se bifurca en dos, según explica el periodista: en primer lugar, incluso en los países en los que en la primaria se dan clases de inglés, siempre habrá personas con mejores habilidades para aprenderlo y les irá mejor (igual que a otros se defienden más jugando a la pelota o con las matemáticas). Y segundo, pero más importante si cabe; no es suficiente dominar las habilidades comerciales, porque puedes ser un ingeniero de primera clase y, sin embargo, no ser capaz de dominar el lenguaje comercial global.

"Está claro que el desconocimiento del inglés limita las oportunidades globales de muchos trabajadores", explica Skapinker, no solo a la hora de encontrar trabajo, también cuando ya lo tienen y pueden acceder a más oportunidades. "Ninguna de las personas que vi en Dubái habría podido venir a la conferencia si su inglés no hubiese estado a la altura, por eso limita tanto el desconocimiento del idioma", concluye.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios