LAS GRANDES UNIVERSIDADES ABREN MERCADO

Estudiar en el MIT desde casa y que te fiche el Ibex 35: el futuro educativo llega a España

La universidad privada, una de las mejores del mundo, ya oferta en España sus cursos para profesionales. Es el primer paso hacia un futuro totalmente nuevo en la educación superior

Foto: Estudiando en una de las bibliotecas del MIT. (Reuters)
Estudiando en una de las bibliotecas del MIT. (Reuters)

Hace apenas unos años, estudiar una Ingeniería en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) sonaba tan razonable (o elitista) como ir a hacer la compra a Harrods. No era solo una cuestión de coste educativo (45.000 euros la carrera más barata), sino también de la accesibilidad de las universidades de primer nivel. Boston queda lejos, las habitaciones son caras y este año solo 11.520 estudiantes han sido admitidos en sus aulas. La globalización del mercado educativo, no obstante, ha provocado que no sea ningún disparate, sino una realidad.

El pasado curso, el MIT incorporó en España de mano de Global Alumni sus Programas Profesionales, dirigidos a profesionales con al menos entre cinco y 10 años de experiencia que quieran una capa de chapa y pintura en su formación. Una institución pionera en una tendencia que poco a poco se impondrá en el panorama global, y en la que los centros privados de élite extenderán sus tentáculos por todo el planeta gracias a la magia 'online'. Clases físicas prémium para unos pocos –el MIT limita su profesorado a unos 1.000 docentes para garantizar la calidad de la enseñanza–, 'online' para el resto del planeta. Es solo el principio.

La gente no puede volver a la universidad a estudiar otra carrera, necesita aprender continuamente, y eso es lo que ofrecemos

“Mi objetivo es llegar a tantas personas como sea posible, no solo en cuestión de número (podrían ser estadounidenses, pero eso no es lo que queremos) sino en idioma, género y procedencia”, explica a El Confidencial Bhaskar Pant, director ejecutivo de MIT Professional Education, que visitó la pasada semana Madrid. En su punto de mira, el mundo hispanohablante, un potencial mercado del 20% del planeta. “Ahora llegamos a gente a la que antes no podíamos llegar, porque el propio nombre del MIT les intimidaba”. Entre ellos, los españoles que ya han pasado por estos programas.

Profesionales más o menos asentados buscando un 'plan renove' en algún área relacionada con su trabajo o empujados por sus empresas, que necesitan reentrenar a su personal. Haciendo honor a la tradición del MIT, cursos especializados en tecnología de vanguardia, pero también en habilidades blandas como liderazgo o conocimientos culturales. Mercado global y una creciente demanda de formación para profesionales son una tormenta perfecta. “La media es más de 30 años, pero también tenemos gente de veintipico que está poniendo en marcha su empresa”, explica Pant. “La gente no puede volver a la universidad a estudiar otra carrera, necesita aprender continuamente, y es lo que ofrecemos”.

Bhaskar Pant, director ejecutivo de MIT Professional Education, durante su paso por Madrid. (H. G. Barnés)
Bhaskar Pant, director ejecutivo de MIT Professional Education, durante su paso por Madrid. (H. G. Barnés)

El desembarco en España se produjo en octubre de 2018, y aunque todavía es pronto para contar con unos datos de empleabilidad, Global Alumni saca pecho ante el crecimiento de un 167% entre las mujeres matriculadas, 60 en total en nuestro país, 416 a nivel global (un 32,6% del total). Entre las empresas interesadas por los estudiantes, como desvela Pablo Rivas, CEO de Global Alumni, se encuentra “el Ibex 35 en todos los ámbitos (banca, construcción, servicios), del Banco Santander a Sacyr pasando por Repsol, también en Latinoamérica”. Como añade Pant, la tecnología no atañe únicamente a los sectores propiamente tecnológicos, sino también a las ciencias sociales. “¿Utilizas datos?”, pregunta retóricamente. “Claro que sí, así que debes saber 'basic computing' y 'basic data analysis”.

Cada verano, unos 2.000 estudiantes acuden a Boston para estudiar en los cursos estivales del MIT, la gran referencia en la enseñanza tecnológica a nivel global. “Pero no es accesible para todos, así que nos desplazamos a distintos países, incluida España, para hacerlo en persona”, explica Pant. “Si el tiempo y el dinero son barreras, la alternativa son nuestros programas 'online', que no son pasivos, hay trabajos en grupo o personalizados para las necesidades de las empresas”. Si la montaña no va al MIT, el MIT irá a la montaña.

Microtítulos para trabajadores aterrorizados

Si quiere ser el primero en usar uno de esos términos que pronto se convertirán en la palabra de moda, apunte 'microtitulaciones'. Que es lo que están ofreciendo tanto el MIT como otros centros (la vecina Harvard) como respuesta ante la crisis de la universidad: pequeñas titulaciones para profesionales 'online', aunque en ocasiones se complementen con la presencia física. “Ya no es una carrera, un doctorado o un máster, sino formación especializada en un área, algo cada vez más común para satisfacer las necesidades de la industria”, explica Pant. Con el sello de la mejor universidad del mundo, según la clasificación mundial de universidades QS.

Es una cuestión de supervivencia: si estás desfasado, alguien se quedará con tu puesto

Una fórmula aún con escasa implantación en España, aunque algunos centros especializados en formación 'online' como la UNED la hayan barajado. Quizá porque, en nuestro país, las titulaciones no salen de las tres fases grado-máster-doctorado o la alternativa, Formación Profesional. “Es verdad que EEUU tiene una tradición más larga”, explica el director. “Por eso necesitamos adaptarnos a las particularidades del mercado latinoamericano”.

El precio son unos 1.950 dólares (1.748 euros) por cada uno de los tres programas de ocho semanas que hasta el momento se imparten en España: Liderazgo en la Innovación, Machine Learning y Transformación Digital, en el que se incluyen inteligencia artificial o 'cloud computing', uno de los puntos en los que más se puede avanzar en España. El siguiente paso, articularlos en programas más complejos que reúnan varios de estos cursos a lo largo de 10 meses. Una alternativa a los másteres establecidos, más centrados en los conocimientos técnicos y las habilidades blandas.

También, una respuesta a la ley de Moore de la formación, que, como recuerda Pant, provoca que en apenas dos años quede el conocimiento técnico. “La caducidad de los conocimientos se acelera”, recuerda. “A veces es simplemente cuestión de pura supervivencia: si te quedas desfasado, alguien se quedará con tu puesto. Tenemos veinteañeros que ven que lo que saben ya no sirve”. El futuro de la educación para profesionales pasa por rentabilizar ese miedo a la obsolescencia programada del trabajador.

El Centro Ray y Maria Stata del MIT, diseñado por Frank Gehry e inaugurado en 2004. (iStock)
El Centro Ray y Maria Stata del MIT, diseñado por Frank Gehry e inaugurado en 2004. (iStock)

O dicho de otra forma, promover el 'upskilling', otra de esas palabras de moda en el ámbito educativo. “Es el reto actual”, explica el director de los Programas Profesionales. No confundir con el 'reskilling', la reeducación a la que deberán enfrentarse aquellos profesionales cuyo trabajo se mecanice. El 'upskilling' se refiere más bien a “mejorar el rendimiento de los humanos para que su trabajo con las máquinas sea más eficiente”. En otras palabras, 'reskilling' para trabajadores no cualificados, 'upskilling' para profesionales con estudios y experiencia, el público objetivo de programas como el ofertado por el MIT.

El cliente manda

Estos programas nacieron como un intento de rentabilizar económicamente los MOOC ('massive open online courses'), esos cursos gratuitos para alumnos de todo el mundo en los que el propio MIT y Harvard habían sido pioneros a través de la plataforma edX, fundada en 2012. Tan útiles en el corto plazo como poco rentables a la larga para unos y otros, ya que no proporcionaban títulos válidos en el ámbito profesional. El siguiente paso fue el lógico: que las grandes marcas educativas comenzasen a cobrar por títulos que sí tuviesen validez universal.

"El futuro de la universidad pasa por estudiar un curso en el MIT, otro en Berkeley y otro en Harvard"

El MIT ha llegado a más de 100 países, entre los que el mercado de habla hispana tiene un peso clave. Fue en Perú (Lima) donde, por ejemplo, se celebró el primer encuentro entre alumnos en forma de 'afterwork', como un intento de integrar la enseñanza virtual con la presencial y favorecer el 'networking' entre estudiantes, uno de esos puntos siempre interesantes que no suelen aparecer en los programas educativos. En Madrid, el primer encuentro tuvo lugar el 29 de octubre.

¿El futuro? Que las universidades dejen de disputarse estudiantes para compartirlos. Por ejemplo, apunta Pant, es posible que dentro de no demasiado tiempo el mismo trabajador haga un curso en el MIT, otro en Berkeley y el último en Harvard. “La educación provendrá de diversas fuentes, según tus necesidades, lo importante es que las empresas lo acepten”, aunque concede que “es difícil poner a estas instituciones de acuerdo”.

Un nuevo horizonte en el que las universidades pasarán a ofrecer programas diseñados a medida de los clientes, que solicitarán formación a demanda. Ya está ocurriendo: cada vez son más las empresas, como el propio Banco Santander, que recurren al MIT pidiendo formación diseñada específicamente para sus empleados. El futuro ya está aquí, solo que no es evidente a nuestros ojos.

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