PERPETUADOS A LO LARGO DEL TIEMPO

Los falsos mitos de Jack el Destripador, al descubierto: cuatro mentiras del caso

Una biografía centrada en las cinco mujeres asesinadas ha servido para echar luz sobre una serie de datos que se han grabado en el inconsciente colectivo sin ajustarse a la realidad

Foto: Un grabado de los asesinatos de Jack el Destripador. (EFE)
Un grabado de los asesinatos de Jack el Destripador. (EFE)

Jack el Destripador continúa siendo el asesino en serie más misterioso de todos los tiempos. Muchas han sido las biografías que se han hecho sobre él, en las que se han analizado su 'modus operandi', por qué atacaba o, incluso, se ha hablado de posibles personas que encajarían con las descripciones que se tienen de él. Pero la leyenda y el misterio han hecho que se perpetúen en el tiempo una serie de mitos del caso que no son reales. Ahora, han quedado al descubierto.

Buena parte de la literatura que se ha escrito sobre este asesino sin identificar se ha centrado, precisamente, en él. El hecho de que cometiera todos sus crímenes en 1888 -al menos, los cinco que se le atribuyen, que fueran todos en Whitechapel (Londres, Reino Unido) y todos con extirpaciones de órganos ha provocado multitud de textos que han intentado desentrañar quién podía ser. Ahora, se ha publicado la primera biografía de las cinco asesinadas que, además, entierra algunos datos irreales.

La historiadora británica Hallie Rubenhold ha publicado el libro 'Las cinco: las vidas jamás contadas de las mujeres asesinadas por Jack el Destripador', en el que explica la verdadera biografía de las cinco fallecidas que, en muchos casos, difiere diametralmente con lo que se ha publicado. ¿El motivo? Los asesinatos se produjeron en un momento en el que la prensa británica sufrió una verdadera explosión de ventas por lo que, en ocasiones, la información no se ajustaba a la realidad.

El primero de los mitos que se ha encargado de enterrar tiene que ver con el hecho de que las cinco fallecidas eran prostitutas. Es un argumento que, en la actualidad, se sigue utilizando para referirse a Polly Nichols, Annie Chapman, Elizabeth Stride, Kate Eddowes y Mary Jane Kelly, pero no es cierto. Es verdad que eran cinco mujeres de las clases más bajas del Londres victoriano, pero solo dos de ellas ejercieron la prostitución en momentos muy concretos de sus vidas.

La policía de la época y los medios de comunicación asumieron que, al encontrar su cadáver en la calle y en lugares recónditos, se trataban de prostitutas con las que Jack el Destripador quiso tener relaciones sexuales para, posteriormente, acabar con su vida. Pero nada más lejos de la realidad, pues lo sí que eran mujeres con pocos recursos y que incluso llegaron a vivir en la calle, pero no eran trabajadoras del sexo. De hecho, el asesino no tuvo relaciones con ninguna de las cinco.

Ni médico ni testimonios reales

Pero no es el único mito falso que sigue contándose con el paso de los años. Otro de ellos, muy utilizado a día de hoy, es que el asesino era una persona con grandes conocimientos de anatomía. La razón en la que se basa ese argumento tiene que ver con algunos recortes de prensa de la época que afirmaban que determinados órganos habían sido amputados con precisión milimétrica, pero nada más lejos de la realidad, pues dichos cortes produjeron otras heridas.

O, dicho de otra manera, las incisiones practicadas para sacar esos órganos destrozaron otros que quedaron en el cuerpo, nada parecido a lo que un experto en anatomía hubiera llevado a cabo. La posibilidad de que un médico de alta clase hubiera acabado con la vida de cinco mujeres de baja alcurnia dio lugar a un argumento lleno de morbo para los medios de la época, que encontraron un filón con el que seguir estirando el chicle de Jack el Destripador.

Una de las cartas que envió Jack el Destripador. (EFE)
Una de las cartas que envió Jack el Destripador. (EFE)

Tampoco se le puede dar veracidad a algunos datos relativos a cómo se encontraron los cadáveres o, incluso, a los testimonios de algunos testigos. ¿El motivo? Han desaparecido tres de los cinco informes oficiales de las muertes, por lo que las informaciones más veraces al respecto las encontramos en los periódicos... en los que hay hasta diez versiones diferentes de algunos casos concretos. Por eso, es muy difícil discernir qué es real y qué exageración o, incluso, invención.

Por último, queda también desterrado el mito de que el Londres de la época se guiaba por los valores victorianos, esos que se caracterizaban por una fuerte represión sexual, baja tolerancia ante el delito y un estricto código de conducta social... salvo por el hecho de que esos valores eran solo los de las clases más altas y no los del asesino y las cinco mujeres muertas, pertenecientes a las clases más bajas. Mitos que se han perpetuado en el tiempo, pero que no eran reales.

Alma, Corazón, Vida

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