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¿Qué pasará con los estudiantes españoles tras el Brexit? La guía completa

La situación cambia cada minuto y es difícil saber qué ocurrirá en los próximos años, así que nos reunimos con el director del British Council para resolver las dudas más frecuentes

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Quedan aún varias rondas del enfrentamiento, tanto interno como externo, que deberá decidir qué ocurre con la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Un toma y daca que ha provocado que los potenciales afectados, ante tanto cambio de dirección del viento, ya no sepan por dónde les da el aire. Por ejemplo, los alrededor de 13.000 universitarios españoles que, según los datos del British Council, están matriculados en centros ingleses.

Una incertidumbre que contrasta con el gran interés que siguen generando las universidades y colegios británicos, que se han reunido en el Study UK, la feria de la educación británica celebrada esta semana en distintas ciudades españolas. O más bien, que la explica: si hay algo que queda meridianamente claro es que es un ahora o nunca para los jóvenes españoles que quieran estudiar en Reino Unido si quieren disfrutar de sus derechos —¿privilegios?— como europeos. Por eso, no sorprende que grupos de adolescentes de colegios privados lleguen en oleadas al Marriott madrileño, ni que los centros ingleses se peleen por poder colocar un 'stand' en la feria.

El aumento del número de universitarios españoles en Reino Unido es constante desde hace un lustro. Se ha convertido en la mejor opción calidad-precio

El crecimiento del número de universitarios españoles en Reino Unido ha aumentado durante el último lustro a un ritmo de un 10% anual. Entre las razones, que la educación británica es la más rentable en relación calidad-precio de los países anglosajones (EEUU, Australia, Canadá), una flexibilidad en titulaciones sin rival en toda Europa, una alta empleabilidad entre sus egresados y, sobre todo, esa sensación de que el tren de la universidad británica pronto puede dejar de pasar por España. Última llamada para los pasajeros.

La educación inglesa se ha convertido en uno de los destinos preferidos por la clase media-alta española para estudiar en el extranjero. El nuevo director del British Council en España, Mark Howard, nos recibe junto a Carolina Jiménez, Responsable de Educación Superior, para resolver las dudas más frecuentes con relación a Brexit (esa palabra maldita) y apunta a un principio básico que resume la situación: si hay oferta y demanda, es decir, si hay estudiantes comunitarios que quieren estudiar en Reino Unido y las universidades británicas viven en un alto grado de los alumnos internacionales —alrededor de 450.000 cada año, el segundo destino más popular del mundo—, será fácil llegar a un acuerdo.

¿Qué pasa si estoy estudiando en Inglaterra?

Aunque el panorama es incierto, el compromiso es que todo aquel que esté estudiando en una universidad inglesa va a poder seguir haciéndolo en las mismas condiciones hasta que termine sus estudios. Eso incluye tanto el acceso y las tasas de matriculación (el tope impuesto por el gobierno son 10.730 euros) como los préstamos universitarios, una de las ventajas del sistema inglés ya que están exentos de la obligación de pagarse si el sueldo anual del recién licenciado no supera las 21.000 libras. Y al revés con los británicos que quieran estudiar en España.

¿Qué pasa si me matriculo ahora?

El compromiso británico consiste en que, hasta el 31 de diciembre de 2020, todos aquellos estudiantes que hayan entrado en la universidad británica seguirán disfrutando de las mismas ventajas que los británicos. Es decir, cualquier estudiante que se matricule para el próximo curso lo hará en las mismas condiciones. Como recuerda Howard, una universidad como la de Swansea tiene un 15% de estudiantes internacionales: "La calidad no va a cambiar y la apertura hacia el mundo tampoco".

El Erasmus+ será la principal víctima del Brexit, pero se abre la posibilidad de la colaboración entre universidades inglesas y españolas

¿Y a partir de diciembre de 2020?

Lo que no queda tan claro es qué ocurrirá a partir del curso 2021-2022. El anterior secretario de Estado de Theresa May, Damian Hinds, valoró la posibilidad de retirar el estatus de estudiante local y los apoyos económicos a los alumnos comunitarios cuando el Brexit fuese efectivo, lo que los equipararía a los estudiantes de otras partes del mundo y provocaría que tuviesen que pagar en algunos casos casi el triple por su matrícula.

¿Y cuando has terminado de estudiar?

Una vez el estudiante ha concluido sus estudios, ¿cuánto tiempo puede quedarse en Reino Unido hasta que encuentre trabajo? A principios de septiembre se acordó que el recién egresado dispondría de dos años para encontrar empleo. Si lo consiguiese antes, obviamente, obtendría un visado de residente por trabajo. Una mejora sustancial respecto a la situación vigente desde 2012, cuando se aprobó que los visados para no europeos tan solo permitiesen a los estudiantes permanecer cuatro meses tras finalizar la carrera.

¿Adiós, Erasmus+?

El principal cambio en el corto plazo puede ser el del célebre programa de intercambio de estudiantes, ya que, como recuerda el responsable del British Council, "sí que está regulado por la Unión Europea". En caso de un Brexit blando, es posible que el programa se alargue hasta el próximo curso, 2020-2021. Eso sí, quien ya forme parte del programa, no debe tener miedo.

"Hay un acuerdo entre el gobierno británico y la mayoría de países como España para mantener los programas existentes", recuerda Jiménez aludiendo al plan de contingencia para becas Erasmus.

Mark Howard sustituyó a Adam MacKay como director del British Council español este verano. (Foto: Héctor G. Barnés)
Mark Howard sustituyó a Adam MacKay como director del British Council español este verano. (Foto: Héctor G. Barnés)

Una alternativa es que las universidades españolas se pongan de acuerdo con los centros ingleses para articular programas de intercambio universidad a universidad. El principal escollo se encuentra en la financiación, que en el programa Erasmus+ proviene de la Unión Europea, y que obviamente necesitaría que tanto Reino Unido como los distintos países colaborasen económicamente.

El asunto del Espacio Europeo de Educación Superior

Uno de los puntos más controvertidos es el papel de Reino Unido en el Espacio Europeo de Educación Superior, que armoniza los distintos sistemas educativos europeos, facilitando tanto el movimiento de estudiantes como la homogeneidad de títulos. Una denominación un tanto engañosa, ya que en el EEES también figuran Turquía o Rusia, es decir, no depende de la Unión Europea, por lo que no habrá ningún cambio al respecto y los títulos universitarios oficiales ingleses y españoles seguirán los mismos estándares de calidad.

"Trabajamos con España antes de la Unión Europea, lo hicimos durante y lo haremos después de abandonarla", recuerda Howard. Es difícil que el Reino Unido dé la espalda a sistemas como el de los créditos ECTS que son herencia de su propia ordenación universitaria.

Los estudiantes españoles que se iban a vivir con su familia lejana para estudiar en los colegios públicos ingleses no podrán seguir haciéndolo

¿Mi título vale?

El reconocimiento de los estudios se mantiene, pero hay tres vías diferentes: la homologación ('accreditation') para profesiones reguladas, la equivalencia ('equivalence') para profesiones no reguladas y la convalidación para una parte de los estudios. Por eso, dependiendo de la profesión, habrá que seguir un itinerario u otro: profesiones reguladas son las relacionadas con la sanidad, la ingeniería, la arquitectura y la abogacía, como recuerda el Ministerio de Ciencia.

Hasta el 31 de diciembre de 2020, todos los ciudadanos de los Estados miembros podrán homologar sus títulos según el sistema vigente. A partir de entonces, el procedimiento será el mismo que el de los Estados no miembros de la UE, con trámites adicionales.

¿Qué pasa en los colegios?

Los hijos de los expatriados españoles no deberían tener ningún problema para seguir estudiando como lo habían hecho hasta el momento. Con una salvedad más común de lo que parece: aquellos estudiantes, por lo general de Bachillerato, que se mudaban al Reino Unido con algún familiar (tíos, primos, a una residencia) con el objetivo de aprovechar la educación pública inglesa y que ya no lo podrán hacer.

¿Y si eres profesor?

Reino Unido es uno de los países del mundo con un profesorado más internacional, entre un 25 y un 30%. Howard presume de su sistema abierto: "buscamos lo mejor, y si un británico quiere un puesto, debe competir con los mejores en el mundo". ¿Qué ocurre con esos docentes que ya residen en Reino Unido? Que, al tratarse una profesión regulada (es decir, relacionada con una acreditación o superación de una prueba de actitud), los profesionales deberán inscribirse en el 'settled status', un permiso de residencia indefinido que será obligatorio a partir del 1 de julio de 2021.

Más complicado será para los profesores que pretendan mudarse a Reino Unido después del Brexit, y que muy probablemente deberán obtener alguna capacitación especial. Pero la lógica apunta a que las medidas serán conservadoras. Como recuerda Howard, "necesitamos a esos profesores". Superando lo político, la lógica cultural (y comercial) se impondrá.

El laberinto de los investigadores

Más complejo es el caso de los investigadores. El Ministerio de Ciencia aclara que un Brexit con acuerdo mantendría los derechos de residencia, trabajo, estudios y seguridad social siempre que se pueda acreditar la residencia a través del 'settled status' o el 'pre-settled status' (temporal).

Horizonte 2020. Un acuerdo de retirada permitiría que la Unión Europea siguiese financiando a las entidades inglesas que participen en el Horizonte 2020 hasta su finalización. En el caso de una salida sin acuerdo, Reino Unido sería un país tercero en dicho plan por lo que la financiación dependería del país inglés, lo que podría afectar a "aquellos grupos españoles que habitualmente participan en consorcios liderados por entidades del Reino Unido", que deberían sustituir dicho liderazgo. Respeto al próximo Programa Marco para 2021-27, aún está en proceso de discusión, y Reino Unido puede participar como país asociado (en las mismas condiciones que los países de la unión) o tercero (con excepciones).

Grandes organismos de investigación. No se esperan grandes cambios en CERN, ESA, ESO o EMBL, puesto que no son instituciones pertenecientes a la Unión Europea. Según el acuerdo alcanzado, Reino Unido será país asociado o tercero en el funcionamiento de las infraestructuras europeas de investigación (ESFRI).

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