LLEVA CASI 40 AÑOS VIUDA

Una anciana cumple 108 años gracias al champán, el secreto de su longevidad

Todos los días se toma una copa junto a las trabajadoras de la residencia en la que vive y, aunque ya no puede hablar, nunca le falta una sonrisa

Foto: La mujer no perdona su copa de champán diario en su residencia (Reuters/Toby Melville)
La mujer no perdona su copa de champán diario en su residencia (Reuters/Toby Melville)
Autor
Tiempo de lectura2 min

Cuando alguien alcanza los cien años de vida son muchos quienes se interesan por conocer sus secretos para la longevidad. En muchos casos se repiten historias de personas sanas que se han alimentado a base de productos naturales, pero siempre hay casos que sorprenden, como quien sigue fumando a esa edad o quien no perdona una copa de vino a diario.

Dorothy Flowers pertenece a este segundo grupo: acaba de cumplir 108 años y su secreto radica en el champán y en seguir con pasión las carreras de caballos. Todos los días se toma una copita de su bebida favorita en compañía de las enfermeras de la residencia donde vive, en Harrogate, en el norte de Inglaterra, o de otros ancianos.

El personal de la residencia pidió que Dorothy recibiera tantas tarjetas de felicitación como años cumplía, pero la respuesta ha sorprendido: llegaron 654 tarjetas, algunas desde lugares tan lejanos como Bangkok, Las Vegas, Nueva York o la ciudad española de Almería. Incluso la hicieron varios regalos, entre ellos varias botellas de champán para que no le falte su bebida favorita.

Lleva viuda desde 1981

La encargada de la residencia, Helene Ballinger, ha explicado a Yahoo News los secretos de Dorothy: "Adora la compañía, por lo que se sienta con nosotros en la recepción todos los días. Es tan puntual que hasta tiene su propio cajón, que mantenemos lleno de chocolatinas. Sin embargo, su verdadero secreto para la longevidad tiene que ser el champán, es lo único que se termina cada día".

Lógicamente, el acto central del cumpleaños de Dorothy tuvo que ser un brindis con champán, al que se sumaron tanto las empleadas de la residencia como algunos de los ancianos que viven junto a la mujer de 108 años. También su sobrina Judith, que la lleva visitando más de veinte años en periódicamente.

Dorothy nació el 22 de octubre de 1911 y, aunque estuvo 40 años casada con su marido, nunca tuvieron hijos. Él falleció en 1981, aunque no fue hasta 1995 cuando se mudó a la residencia en la que ahora vive. Judith explica que su tía "ya no puede hablar, pero sí que muestra siempre una sonrisa a las personas que viven a su alrededor y es feliz cuando está acompañada, sobre todo si es con una copa de champán".

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios