INTENTA REDUCIR LAS CENAS

Si quieres adelgazar, la hora del día a la que comas puede ser decisiva para perder peso

Los expertos han demostrado que los ritmos circadianos afectan al metabolismo y, por tanto, a la velocidad con la que nuestro cuerpo digiere y absorbe los nutrientes

Foto: La hora a la que decidamos ingerir las calorías tiene mucho que ver con nuestro proceso de adelgazamiento
La hora a la que decidamos ingerir las calorías tiene mucho que ver con nuestro proceso de adelgazamiento

Lo primero que nos proponemos cuando tomamos la decisión de adelgazar es recortar el número de calorías que ingerimos. O, dicho de otra manera, adelgazar es sinónimo de olvidarnos de azúcares, comidas rápidas o ultraprocesadas, alimentos grasos, etc. Pero, ¿tenemos en cuenta qué tipo de calorías aporta cada alimento?

Ya hemos oído hablar de las calorías vacías, es decir, las calorías que acompañan a algunos productos como el alcohol que están carentes de nutrientes, por lo que no aportan nada bueno para nuestro organismo. Pero, además, hay que tener en cuenta que un mismo alimento puede ser beneficioso a una hora del día y no tanto a otra.

La nutricionista Lisa Drayer explica en la CNN que la evolución en el estudio de la nutrición nos ha permitido comprobar que comer pronto nos ayuda a perder peso, mientras que comer a última hora no es para nada beneficioso. El mejor ejemplo es los aperitivos, dulces o helados que, en muchas ocasiones, nos acompañan viendo la televisión por la noche o a los que recurrimos en caso de aburrimiento.

Comer, por la mañana

Aunque Drayer reconoce que pasarnos de calorías nos hará engordar, sea la hora que sea, sí que apunta un hecho importante: a la mayoría de las personas les va mejor consumir calorías a lo largo del día porque, de esa manera, por la noche estarán saciados y cenarán mucho más sano, dejando de lado dulces y snacks.

A la mayoría de las personas les va mejor consumir calorías a lo largo del día porque por la noche estarán saciados y cenarán más sano

Pero no es solo una sensación personal: la ciencia ha demostrado que el cuerpo responde mucho mejor a las calorías que ingerimos durante el día que por la noche. La razón tiene que ver con los ritmos circadianos, los ciclos que sigue el cuerpo cada 24 horas, y que están influenciados por la luz del día.

Un estudio de 2013 demostró que debido a que los carbohidratos y las grasas se metabolizan durante un gran número de horas, si las consumimos por la noche es menos posible que consigamos adelgazar que si lo hacemos por el día. Participaron 420 personas, tomaron una dieta de 1400 calorías diarias durante 20 semanas y mientras las personas que hacían su comida fuerte antes de las 3 de la tarde perdieron casi 11 kilos, las que la tomaron por la tarde solo perdieron 8.

Los expertos recomiendan cenar por la noche la mitad de la ración (Foto: Pixabay)
Los expertos recomiendan cenar por la noche la mitad de la ración (Foto: Pixabay)

Los científicos llegaron a la conclusión de que las calorías que quemamos al digerir, absorber y metabolizar los nutrientes en los alimentos que comemos están influenciadas por nuestros ritmos circadianos y estos son más bajos a las 8 de la tarde que a las 8 de la mañana. Por lo tanto, comer pronto es muy importante si lo que queremos es adelgazar.

Adelantar las calorías

El consejo de los nutricionistas es que, si se trata de perder peso, tratemos de que la mayoría de las calorías se repartan entre las comidas que tomamos a primera hora del día. Por eso, es importante no saltarse el desayuno, algo que algunas personas asocian equivocadamente con adelgazar, pero que nos llevará a todo lo contrario: a consumir esas calorías más tarde, lo que nos sentará mucho peor.

Un buen consejo es adelantar las calorías que dedicaríamos a la cena a la hora de la comida, sobre todo si se trata de carbohidratos. Y, a la hora de la cena, comer la mitad de la ración que teníamos prevista: si hemos ingerido las calorías que necesitamos a lo largo del día, no nos costará mucho trabajo cenar de una manera más ligera.

Incluso los trabajadores que tienen turnos de noche pueden beneficiarse de esta situación. Si toman su comida más fuerte después de despertarse, sobre las 3 de la tarde, después tienen muchas horas para que el metabolismo esté en funcionamiento. Solo tienen que tomar un desayuno ligero al final de su jornada laboral, sobre las 7 de la mañana, para no saltarse comidas.

La hora a la que comemos importa… y mucho, si se trata de adelgazar. Saber qué momento del día es el mejor para comer, puede ayudarnos a perder peso. Y si somos de los que nos levantamos al frigorífico a mitad de la película cuando estamos en el sofá, una idea: un candado desde las 10 de la noche hasta las 7 de la mañana que nos impida comer cualquier cosa indebida. Un truco para adelgazar más que interesante.

Alma, Corazón, Vida

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