pequeñas artimañas

Cuidado con los camareros: así logran colarte todos sus trucos

Aquellos que sirven tu comida y bebida tienen un sinfin de tretas psicológicas preparadas con el fin de que, al acabar la velada, la propina les sea favorable

Foto: ¿Quieren sus bebidas?. (iStock)
"¿Quieren sus bebidas?". (iStock)

Ser camarero es un arte. No solo por la precisión con la que tienes que llevar la bandeja para que no se te caiga, sino también por la continua sonrisa que debes poner a tus comensales, que debe intentar ser lo más sincera posible (o al menos parecerlo). Generalmente no solemos cerciorarnos del buen trabajo que hacen, pero ellos son suficientemente inteligentes como para que su amabilidad no caiga en saco roto y sea bien recompensada, muchas veces con una buena propina, (aunque en nuestro país no sea lo más típico).

A través de discretos trucos que juegan con nuestra psicología nos animan a comprar bebidas y platos más caros sin que nosotros nos demos cuenta, o a ser más generosos con la propina de lo que normalmente seríamos. Para que la próxima vez te cerciores de cómo están probándote, 'Eat this, not that' ha recopilado algunas de estas artimañas, así podrás conocerlas y decidir por ti mismo si quieres dar una propina o comprar la bebida más cara.

El contacto visual

Un buen camarero jamás parecerá ocupado, para que así dé la impresión de que tu mesa es la que tiene toda la atención. "Ya sea para llevar un vaso de agua antes de que terminen con el actual o para un postre, los comensales siempre apreciarán que su mesa parezca la única a la que sirves", explica la camarera Kirsten Bailey. "Es complicado pero tienes que saber jugar tus cartas y encontrarte en un punto intermedio en el que no agobies o seas pesado pero tampoco parezca que no prestas atención. Si apuntas y traes las bebidas con rapidez, ya tendrás un puto favorable"."La memoria es muy importante también" indica J. López, al 'Confidencial'. "Los comensales suelen quedarse muy sorprendidos cuando traes las bebidas y sabes exactamente qué bebida corresponde a cada persona".

Ofrecer comida gratis puede sacarte de más de un apuro con los clientes molestos, igual que decir que es tu primer día aunque sea mentira

Otro truco que ella insiste en usar y que le funciona el 99% de las veces es establecer contacto visual. "Muchas veces para que alguien se pida la bebida más cara lo que suelo hacer es señalar la botella con una sonrisa y preguntar si quieren ese alcohol. Cuando les miro y les sonrío durante unos segundos así, casi siempre suelen asentir y elegirla", asegura.

Dan regalos y miden sus palabras

Por supuesto, no todos los clientes son iguales, y algunos pueden ser verdaderamente molestos. Pero hay algo que nunca falla: la comida gratis. Según varios camareros, hay platos que no cuesta nada cocinar y siempre pueden sacar de algún apuro cuando es necesario. Es uno de los trucos más típicos, así el comensal sentirá que se le está dando un trato preferencial.

¿Te pone nervioso que establezcan contacto visual?
¿Te pone nervioso que establezcan contacto visual?

Otro truco que es más viejo que el tebeo es la manera en la que te hacen ciertas preguntas. Por ejemplo, si escuchas un: "¿queréis pan de acompañamiento? ¿Os gustaría poner salsa de queso?", puedes estar casi seguro de que te va a costar un extra, así que cuidado.

Y también falsos regalos

¿Nunca te ha pasado? De repente traen un postre a tu mesa que no habías pedido y consiguen que te sientas muy especial. Pues, en realidad, no lo eres tanto. Generalmente se trata de pasteles que cortan en varios trozos, por ejemplo, y suelen llevar a cada uno de los comensales, explica Bailey. Otra manera de asegurarse la propina.

Lo veo, lo quiero

También confiesan que hay otro truco que nunca falla: poner una copa de bajo precio en una bandeja y pasearla por todas partes, de modo que la gente comenzará a tener ganas de pedirse una. En otras palabras, publicidad subliminal de toda la vida. Si estás en un catering, por ejemplo, atento a lo que pasean continuamente estos trabajadores, que seguro que te sorprendes.

"Era mi primer día"

Ya sea porque le has dado a un botón que no debías en un reactor nuclear o porque se te han caído un par de copas, es muy socorrida la opción de que eres el nuevo. Tanto es así que, según contaba un usuario de 'Reddit', lo usaba siempre como excusa: "Mi jefe me dijo que lo dijera todo el tiempo que quisiera. Una chica antes que yo lo estuvo haciendo durante dos años. Es una buena idea porque si ese día algo te sale mal, siempre tendrán cierta conmiseración y pensarán que es porque es tu primer día, mientras que si lo haces bien parecerás una estrella de rock. Son todo ventajas".

Asegura ese mismo usuario que también es muy importante saber leer el ambiente: es decir, hay gente que querrá que hables mucho tiempo con ellos y les des coba y otros que prefieren tomarse algo rápido e irse. Tienes que respetar ambas posturas.

La humildad

También es importante saber que, por regla general, los camareros no tenderán a ser muy ostentosos. No llevarán grandes relojes o joyas. "Da peor impresión", explica Bailey. "Igual que, en el caso de los repartidores de pizza, es más normal que reciban propina si llegan a casa con una moto más machacada y vieja".

Como ves, son muchos y muy diversos los trucos que los camareros tienen que llevar a cabo (y siempre con una sonrisa) para poder recibir una propina al final de la velada. Por eso merece la pena, quizás, recompensarles un poco por su trabajo.

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