FUE UN MILAGRO

La increíble historia del náufrago atrapado en un barco durante 3 días

Harrison Odjegba Okene quedó atrapado en un remolcador que se hundió a 30 metros, pero milagrosamente encontró una manera de sobrevivir a su desgracia

Foto: Foto: iStock.
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A unos 30 metros de profundidad, en el fondo del Océano Atlántico, los buzos ya habían sacado cuatro cuerpos de un remolcador hundido. Tras la pantalla de un televisor apareció un brazo y todos asumieron que era otro cadáver. El buzo se acercó y cuando fue a agarrarlo, ¡la mano le cogió a él!

Harrison Odjegba Okene estuvo tres días enteros bajo las aguas rezando y pidiendo un milagro. "Aquello que pasó es un signo de liberación divina", aseguraba el cocinero nigeriano a 'CBC'. "Los profesionales enviados a aquella tragedia marítima solo buscaban los restos de los doce marineros, pero él consiguió sobrevivir", afirmaba Tony Walker, gerente de proyectos de la compañía holandesa DCN Diving.

¿Cómo lo hizo? Gracias a una menguante reserva de oxígeno que había quedado en una bolsa de aire de la embarcación, naufragada y hundida frente al delta del Níger. Un vídeo de su rescate, que tuvo lugar el 26 mayo de 2013, se convirtió en viral y dio la vuelta al mundo rápidamente.

Jacson 4

La tragedia de este remolcador de tanques de petróleo se produjo a las 4:30 de la madrugada tras dar una sacudida repentina y darse la vuelta. "Me quedé aturdido, todo estaba oscuro y el impacto me lanzó de un lado para otro", explicaba. Mientras todo se llenaba de agua, logró encontrar un chaleco salvavidas y dos linternas. Localizó una cabina que le pareció segura y se dispuso a esperar lo peor.

Es un hombre afortunado. No había mucho oxígeno en la bolsa de aire y le habría quedado poco tiempo

"Recordé a mi madre, mis amigos y, sobre todo, a mi mujer. Pensé también en la tripulación (diez nigerianos y un ucraniano) y me preocupé al escuchar a algunos animales mientras se disputaban los cuerpos de mis compañeros", continúa.

Temía lo peor. Era una difícil situación y no pintaba nada bien. Vestía solo con unos pantalones cortos mientras rezaba el último salmo que su esposa le había enviado en un mensaje al móvil: "Oh Dios, por tu nombre, sálvame... ". Solo le quedaba aguantar lo que pudiera. En el video, hubo una exclamación aterradora que asustó a los rescatadores. Después vino la alegría, cuando se dieron cuenta de que aquella mano pertenecía a un superviviente. "¿Qué es eso? ¡Está vivo! ¡Está vivo!", se puede escuchar una voz exclamando.

Mucha suerte

"Es un hombre afortunado. No había mucho oxígeno en la bolsa de aire y le habría quedado poco tiempo...", afirmaba Walker. El resto cumplió el protocolo encerrándose en sus camarotes. Además, cuando el agua continuó inundando la embarcación, apiló unos colchones encima de una plataforma para subirse y no ahogarse.

"Por un momento pensé que los rescatadores no me encontrarían porque estaban muy lejos de donde me encontraba. Pero después apareció el buzo que me puso la mascarilla de oxígeno, me llevaron a una especie de cámara de descompresión y después regresé a la superficie de forma segura", concluye.

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