De la Universidad Queensland de Australia

¿Llorar es bueno o malo? Un grupo de psicólogos intenta encontrar la respuesta

Según los expertos que han realizado el estudio es probable que la visión sobre llorar que tiene cada uno esté influenciada por sus creencias y expectativas sobre el llanto

Foto: ¿Llorar es bueno o malo? Un grupo de psicólogos intentan encontrar la respuesta (EFE)
¿Llorar es bueno o malo? Un grupo de psicólogos intentan encontrar la respuesta (EFE)

Llorar en público puede ser una situación que resulte embarazosa para alguna gente, pero para otra, podría llegar a ser una muestra de sensibilidad y de cercanía para con las demás personas más que algo de lo que avergonzarse. A lo largo del tiempo se han estudiado los efectos que tiene el llanto en los humanos, incluso se ha llegado a descubrir que puede ser un truco que ayuda al organismo a perder peso.

Ahora, un grupo de psicólogos de la Universidad de Queensland (Australia) ha elaborado un estudio sobre lo que motiva el llanto y lo que provoca este. Según han escrito Leah Sharman y su equipo, autores de dicho trabajo, y ha recogido BBC, "la frecuencia con la que una persona se pone a llorar, cómo se siente después y si esto le ayuda a sobrellevar un evento emocional" es "probable que esté influenciada por sus creencias y expectativas sobre el llanto, el contexto social y la experiencia pasada".

Tres tipos de creencias

Los investigadores, en primer lugar presentaron preguntas abiertas a un pequeño grupo de voluntarios para después crear un conjunto de 40 posibles cuestionarios que se distribuyeron 'online' a dos grupos de más de cien voluntarios cada uno. En ellos se abordaban ideas como "después de llorar, siento una liberación emocional" o "llorar rodeado de los demás me hace sentir vulnerable" a los que posteriormente los encuestados añadirían una valoración indicando, con un número de entre el uno y el siete, su conformidad o no con las cuestiones planteadas. Con estas cifras los voluntarios calificaron su acuerdo o desacuerdo con las ideas que les plasmó la investigación, y gracias a ellas, los expertos pudieron especificar que hay tres tipos principales de creencias sobre el llanto:

  • Llorar en privado es útil: Muchas personas estuvieron de acuerdo con declaraciones como "llorar me ayuda cuando me siento abrumado" o "a la larga, sé que me sentiré mejor porque he llorado". Los participantes tendían a estar en desacuerdo con la idea de que llorar en privado no ayuda por lo que parece que la creencia es que llorar solo es poco probable que te cause mucho daño, e incluso que puede ser útil.
  • Llorar en privado no ayuda: Otros encucestados aceptaron afirmaciones como "llorar me hace sentir peor cuando estoy solo" o "me siento peor inmediatamente después de llorar". Para fundamentar esto, los expertos dejan un ejemplo, y es que en un estudio elaborado por la psicóloga Kauren Bylsma, publicado en 2011, encontraron que el estado de ánimo general de las personas era peor de lo normal en los días en que lloraban.
  • Llorar en público no sirve de nada: afirmaron algunas respuestas como "me da vergüenza cuando lloro con personas que no son mis amigos o familiares" y "me siento juzgado cuando lloro con mis compañeros de trabajo”. En diversos estudios se ha determinado que las personas que lloran en público en ocasiones son juzgadas como menos competentes, y en otras ocasiones hasta se les ha definido como manipuladoras.

Otros detalles que deja el estudio

Las personas que estaban más en contacto con sus emociones, que las expresaban más y eran más dependientes de otros para recibir apoyo personal, eran las que solían considerar que es beneficioso llorar, tanto en privado como público. Por otro lado, las personas que creían que el llanto no es útil también eran las que aseguraban estar menos en contacto con sus emociones.

La creencia sobre el llanto podría cambiar a lo largo de la vida, dependiendo de las vivencias personales


Sharman y su equipo consideran que "es posible que aquellos que perciben el llanto como inaceptable tienen más probabilidades de suprimir sus emociones en un esfuerzo por reducir la expresión externa de esa emoción". Por lo que se deduce que es muy probable que haya una interacción entre nuestra visión del llanto, nuestro comportamiento y nuestras experiencias.

En cuanto a estos resultados, los expertos que han realizado el trabajo aseguran que "las creencias sobre el llanto se podrían ir actualizando a lo largo de la vida a medida que uno experimenta diferentes resultados sociales e interpersonales. Estas creencias actualizadas podrían influir en el llanto futuro hasta el momento en que estas ya no sean funcionales y necesiten actualizarse nuevamente".

Alma, Corazón, Vida

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