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He perdido casi 50 kilos solo con eliminar el azúcar añadido

Carlise Demeritte decidió comenzar un viaje solo de ida abandonando los malos hábitos y haciendo ejercicio regular. Su cambio físico es notable

Foto: Fuente: Instagram (carlywontquit).
Fuente: Instagram (carlywontquit).

Carlise Demeritte siempre tuvo un problema: la subestimaban por su peso. Nadie la tomaba en serio. No solo eso, la gente solía decirle que "lo llevaba muy bien", aunque ella no entendiera lo que eso quería decir exactamente. Desde niña se acostumbró a ser la más grande de su clase, la más alta, la que más pesaba, y las burlas eran frecuentes. No tenía ninguna medida, ingería bebidas azucaradas continuamente y no tenía ninguna rutina de ejercicios.

A los 14 años comenzó a ser consciente de que tenía sobrepeso y decidió empezar distintas dietas, pero falló una y otra vez. Como cuenta en una entrevista concedida a 'Women's Health': "No podía comprometerme, continuamente comenzaba con hábitos de vida saludables y enseguida los abandonaba". Como sucede en otras historias similares, su punto de inflexión llegó un día rutinario. Algo hizo click en su cabeza.

"Lo recuerdo perfectamente", explica. "Fue en enero de 2018, estaba subiendo unas escaleras y de pronto me di cuenta de que me quedaba sin aliento y goteando de sudor. Odiaba la sensación de que una actividad tan simple fuera a la vez tan agotadora para mi cuerpo. Por primera vez comencé a pensar que tenía un problema. No quería rendirme, tenía que seguir una dieta y un régimen".

Ver vídeos de otras personas que habían perdido peso o leer sobre casos parecidos al mío me ayudaron a no rendirme

Así comenzó este viaje con billete de ida. Cortó con el azúcar, que era su perdición, y la comida rápida, así como los alimentos fritos o el pan. El arroz también fue restringido. Mantener este ritmo de vida completamente diferente a todo lo que había hecho antes, especialmente por el historial que tenía detrás, sabía que solía renunciar a perder peso después de comenzar algunos regímenes. "Por eso sabía que tenía que ser algo muy draconiano o no lo conseguiría", explica. "He de admitir que ver vídeos de otras personas que habían perdido peso o leer sobre casos parecidos al mío me sirvieron para seguir inspirándome".

Su dieta ha variado un poco desde que comenzó. "Al principio me dedicaba a comer, especialmente, frutas y verduras. Por ejemplo, si tenía hambre, en lugar de tomar un bocadillo cogía una manzana. Intenté probar el ayuno intermitente, pero eso no es para mí. Además, me acostumbré a tomar dos o tres tazas de té verde al día".

"Ahora ha cambiado un poco", añade. "Principalmente tomo carnes magras y poco pan. Por supuesto, no como tampoco nada de azúcar agregada, aunque sí que tomo fruta, claro, porque tiene azúcar natural", asegura que el gran cambio experimentado también proviene de que ha comenzado a preparar y cocinar su propia comida. "La eliminación de los carbohidratos (especialmente los carbohidratos procesados) de mi dieta me ayudó significativamente a perder peso. Cada persona es diferente, pero en mi caso sí que ayudó restringirlos, me hacían sentirme muy hinchada".

En un día normal, por tanto, suele desayunar un té verde o negro con pavo, después almuerza verduras salteadas y pollo a la parrilla. Si tiene hambre por la tarde elige una manzana o anacardos sin sal y para cenar las verduras son las ganadoras, o puré de coliflor o pavo molido con brócoli.

El ejercicio

Siempre lo decimos pero sin una tabla de ejercicios conveniente, la pérdida de peso no puede ser completa. Carlise comenzó haciendo cinta y elíptica durante una hora (dedicaba media hora a cada uno). Después, cuando adquirió más confianza en el gimnasio incorporó las pesas y, después, cambió a 45 minutos de cardio. "Trabajo brazos, abdominales, piernas, espalda y glúteos prácticamente todos los días, de manera activa", explica.

Gracias a todo eso y al duro esfuerzo ha perdido 48 kilos desde el año pasado. "Ahora puedo subir sin problemas las escaleras y no quedarme sin aliento. Mi vida se ha transformado a mejor, física y mentalmente. Es un cambio en el estilo de vida. Se trata de aprender hábitos saludables y luego practicarlos una y otra vez. Cuando te comprometes a hacer de tu salud una prioridad ya estás en el camino hacia el éxito", concluye.

Alma, Corazón, Vida

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