HAZ LAS PACES CON MORFEO

Cómo quedarse dormido en 2 minutos

Sufres insomnio y no sabes qué hacer. Además, en el verano es mucho más difícil no pegar ojo. No te preocupes, este truco hará que caigas rendido en menos de 120 segundos

Foto: Foto: iStock.
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Las ovejas están cansadas de desfilar por tu mente. Este clásico método, por más que juren y perjuren sobre su eficacia, ya está obsoleto. Además, al ser verano, doble dificultad para conciliar el sueño. El insomnio es uno de los problemas de salud más minusvalorados que existen. Más de cuatro millones de españoles tienen problemas crónicos para 'planchar la oreja', según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), es decir, el 10% de la población adulta.

Pocas cosas hay más frustrantes que pasarte toda la noche mirando al techo oscuro de la habitación. Y más aún cuando de verdad sientes cansancio físico y mental, y por más que lo intentas, es imposible. Las horas pasan y, al poco tiempo, ya solo quedan un par de horas para levantarte e ir a trabajar. SIn duda un infierno que muchas personas atraviesan cada vez que se acuestan. Si no duermes, al día siguiente estarás de mal humor o con la cabeza en otra parte. Además, tomarás muy malas decisiones.

Exhala aire hasta que la boca, la lengua y la mandíbula se relajen completamente Así el cuerpo sabe que es hora de descansar

Esto es lo que les sucedió a los pilotos de combate estadounidenses en la Segunda Guerra Mundial. Sus genereales se dieron cuenta de que sus pilotos estaban tomando decisiones terribles para el ejército y que esto era producto del insomnio. De ahí que la US Navy Pre-Flight School se esforzara en crear un método científico para conciliar el sueño de día o de noche, a cualquier hora y en menos de dos minutos.

Así lo atestigua la periodista Sharon Ackman en un artículo de la revista 'Medium'. Después de seis semanas de práctica, el 96% de los pilotos lograba conciliar el sueño en apenas 120 segundos. "Aunque sonaran las ametralladoras o tomaran café", garantiza Ackman. ¿Cómo? Si de verdad quieres conseguir unas noches reparadoras y sentirte descansado al día siguiente, continúa leyendo.

A la hora de enseñarles, sus superiores les pidieron que intentasen quedarse dormidos en una silla, una posición realmente difícil si además te sientes inquieto. Con la espalda recta, colocaron sus pies en el suelo y sus manos en el regazo. Lo mejor para quedarte dormido es conseguir una postura estirada y que no tengas que recurrir a una incómoda silla. Por tanto, estírate todo lo que puedas y coloca la espalda recta.

Ahora que ya estás en la posición adecuada, el siguiente paso es cerrar los ojos y respirar lenta y profundamente. Luego, intenta relajar los músculos de la cara, sin entrecerrar los ojos ni fruncir el ceño. Tu frente debe estar completamente relajada. Cualquier sensación de tensión en tus músculos maxilofaciales debe eliminarse. Aunque mantienes los ojos cerrados, lo mejor es que comiences a sentir que caen flácidos y planos, que no los fuerzas. Exhala aire pausadamente hasta que la boca, la lengua y la mandíbula se relajen completamente. Así se indica el cuerpo sabe que es hora de descansar.

Cuando cierres los ojos, deja la mente en blanco: ni se te ocurra pensar en lo que salió mal ese mismo día ni a qué hora debes levantarte

Después llega el turno de los hombros. Déjalos caer tan abajo como puedas, como si estuvieran flotando por todo tu cuerpo, hasta el punto de dejar de sentir la nuca. Vuelve a respirar profundamente. Pasa a los brazos y empieza por el lado dominante. Si eres diestro, concéntrate en el bíceps derecho, siente cómo se relaja y cae sobre tu cuerpo. Lo siguiente son las piernas. Dile a tu muslo derecho que se deje caer como un peso muerto. Más tarde, baja hacia la pantorrilla y luego a los pies y tobillos. Y ahora que ya estás físicamente relajado, queda quizá lo más difícil: evitar que te coman los pensamientos y no te dejen dormir.

El último paso consiste en despejar por completo tu mente durante 10 segundos. Tan solo diez. Ni se te ocurra pensar en lo que salió mal ese mismo día, ni a qué hora debes levantarte, ni mucho menos los problemas que puedas tener. Si piensas en todas estas cosas, implicará una pulsión de movimiento, por lo que involuntariamente tus músculos se contraerán.

Intenta que la mente se quede quieta. ¿Cómo? Por ejemplo, manteniendo una imagen estática en tu cerebro. Cualquier cosa que no sea desagradable: imagina que estás acostado en un sofá cómodo y en una habitación oscura. Si aun así no funciona, lo mejor es repetir mentalmente "no pienses, no pienses, no pienses" durante diez segundos. Al menos así, mantendrás tu cerebro en blanco. Cuando por fin lo consigas, tu entrada a los reinos de Morfeo será inmediata.

Alma, Corazón, Vida

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