la prevención es importante

Las dos personas que se han quedado ciegas por usar lentillas en la ducha

Son ya dos los casos de Acanthamoeba que se han dado en las últimas semanas. Debes estar advertido de cómo utilizar tus lentes de contacto apropiadamente, te contamos cómo

Foto: Foto: iStock.
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Hace una semana nos levantábamos con la triste y sorprendente noticia de que Nick Humphreys, un joven inglés de 29 años, se había quedado ciego tras ducharse con lentillas. El suceso se produjo a principios de 2018 cuando sufrió un rasguño en el ojo que trató de curar con gotas mientras esperaba los resultados por una posible infección. Las pruebas dieron positivo para una úlcera corneal causada por un microorganismo conocido como Acanthamoeba. En marzo de este año, Humphreys comenzó a perder la visión, y a día de hoy se encuentra a la espera de un trasplante de córnea.

Lo peor es que no es el único caso. Ha salido a la luz que otra mujer británica, en esta ocasión de 41 años, acudió al oftalmólogo después de experimentar visión borrosa, dolor ocular y sensibilidad a la luz en su ojo izquierdo, según informa el 'New England Journal of Medicine'. Le dijo al médico que solía usar lentillas desechables y que las mantenía mientras nadaba o se duchaba. Tras hacerle varias pruebas oculares, se mostró que su visión era de 20/200. La visión del ojo derecho no había sido afectada.

La prueba

Para saber qué problema aqueja a la visión, se realiza una prueba en la que se utiliza un tinte especial que detecta daños en la córnea (la estructura que permite el paso de la luz desde el exterior al interior del ojo y protege el iris y el cristalino). Cualquier daño aparece en verde cuando los médicos iluminan el ojo con una luz azul, según los Institutos Nacionales de Salud.

La enfermedad se puede contraer por malas prácticas, como lavar las lentillas con agua del grifo o ducharte con ellas puestas

Así es como descubrieron el defecto en la vista de la mujer. De igual manera, pueden realizar otra clase de pruebas con las que se advierten neblinas en la córnea, según informa 'Live Science'. De nuevo, como en el caso de Humphreys, la infección se debía al parásito Acanthamoeba.

La enfermedad

La Acanthamoeba es una ameba que vive en el suelo y en el agua además de en los estuches de las lentillas y que aprovecha heridas en los ojos para causar infecciones graves. Las personas que usan lentes de contacto corren el riesgo de contraer la infección si realizan algunas malas prácticas, por ejemplo, si lavan sus lentes con agua del grifo o se duchan o nadan con ellas puestas, como en los dos casos documentados.

Produce un intenso dolor ocular, enrojecimiento y fotofobia durante varias semanas. Además, puede presentar abscesos corneales que disminuyan la visión, incluso úlceras. En muchas ocasiones su diagnóstico es complicado pero una vez que se hace, el principal tratamiento se basa en colirios antibióticos y antisépticos durante meses, a veces incluso se deben suministrar por vía oral.

La prevención

En el caso de la ciudadana británica, aunque fue tratada con medicamentos, ha perdido la visibilidad del ojo permanentemente. Es por ello que una correcta educación sobre el uso de las lentillas es fundamental, para que este tipo de sucesos no se repitan en el futuro.

Algunas pautas básicas de higiene son lavar y secar tus manos antes de manipular las lentillas, aplicar lágrimas artificiales durante su uso, que no entren en contacto con agua (ni siquiera la de la ducha) ni se excedan los horarios recomendados o se duerma con ellas. Y, por supuesto, tambien se recomiendan visitas periódicas al oftalmólogo.

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