EL AMOR NO DURA PARA SIEMPRE

Las razones más extrañas por las que se divorcia la gente, según sus abogados

El "hasta que la muerte os separe" va en serio. Por ello, es mejor que pienses bien la decisión que vas a tomar no sea que te pase como a los protagonistas de esta historia

Foto: Foto: iStock.
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El amor se acaba y vienen los problemas. Una triste realidad que seguramente hayan vivido muchas de las personas que se encuentran leyendo este artículo ahora mismo. España es el segundo país de la Unión Europea con la tasa de divorcios más alta, hasta cinco cada minuto. Una cifra que no deja de crecer: el número de demandas de disoluciones matrimoniales se incrementó un 1,2% en el primer trimestre de 2019 respecto al mismo período del año pasado, según datos del Servicio de Estadística del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Después de los festejos propios de la boda, el desgaste de la convivencia y la sensación de que quizás no era la persona indicada, las parejas descubren los errores y fallos en la otra persona que antes al menos toleraban mejor e, incluso, podían hacerles gracia. Como diría el escritor Frédéric Beigbeder, “el amor dura tres años”, tal vez un poco más, pero más vale que tengas claro que el “sí quiero” viene seguido del “hasta que la muerte os separe”, por lo que asegúrate bien de esta importante decisión que vas a tomar antes de que sea demasiado tarde y lo tengas que lamentar.

Una mujer tuvo relaciones sexuales con un amigo de 15 años de su hijo. Su marido era el entrenador de béisbol de los chicos

Varios abogados de divorcios han estado compartiendo en 'Reddit'' algunas de las razones más extrañas y curiosas por las que los cónyugues deciden continuar con su vida por separado, olvidando la promesa que en su día hicieron. Muchos de ellos son absolutamente esperpénticos, no llegando ni a la noche de bodas.

“El novio tuvo una discusión muy fuerte con sus nuevos suegros durante el enlace y se fue de su propia boda a las cinco de la madrugada”, asegura un abogado. “Se emborrachó, a ella no le gustó y decidió divorciarse justo después de la luna de miel, que por cierto, tuvo que pasarla ella sola”. Hay gente que tiene muy mala suerte. Otras nupcias pasaron de la noche de bodas, pero se desmoronaron por problemas insignificantes, como recuerda este asistente legal anónimo: “La novia se divorció a los dos meses de la ceremonia debido a que le regaló un estuche para su cumpleaños en vez de las joyas caras que ella quería”. Sin duda, la bisutería escogida fue realmente importante.

Otro, alegó que su esposa comenzó a masticar de forma muy asquerosa. Tiempo después, “desarrolló un complejo y le cogió manía”, hasta el punto de que tuvo que separarse de ella porque no podía soportarlo. Estas manías y obsesiones no son nada comparadas a aquel marido que creía que su esposa “le había echado un mal de ojo”, según cuenta otro abogado. Estos percances de carácter menor o insignificante no son nada comparados a otros más gordos, que conectan casi con lo surrealista.

“Cuando trabajaba en la oficina del fiscal”, arranca otro, “había una mujer que tuvo relaciones sexuales con un amigo de 15 años de su hijo. Lo más incómodo fue que el marido era el entrenador de béisbol de la escuela secundaria de los muchachos. Mi trabajo en ese momento consistía en rastrear pruebas, incluidas todos los mensajes de texto, para que finalmente pactaran divorciarse”.

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Hay casos que demuestran un gusto grotesco por la violencia. Una de las respuestas recopiladas por 'Men's Health' más impactantes fue la de un marido al que le encantaba apuntar con una pistola a su mujer para que hicieran el amor. En caso de que alguna vez te ocurra algo así, no dudes en llamar al 016. Es claramente un delito, solo que en esta relación, este tipo de juegos estaban pactados y consensuados, aunque al final, evidentemente, a la mujer le dejó de hacer gracia. No es no.

“Una vez trabajé para un bufete de abogados en el que mi jefe me habló sobre uno de sus clientes. Este presentó una demanda de divorcio porque su esposa ya no le permitía usar un arma de fuego como aliciente para tener relaciones sexuales”, comenta el abogado. “Al parecer, ella lo había aceptado en algún momento, y le parecía bien que usara el arma como un juego siempre que estuviera vacía. Hasta que por fin se cansó y supo que ya no lo quería ni le gustaba”. En conclusión, si te casas, que sea por amor verdadero, y si de verdad no creéis en que exista tal cosa, lo mejor que podéis hacer es dejar de engañaros a los dos.

Alma, Corazón, Vida

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