Mesa Redonda El Confidencial y Telefónica

Estas cuatro tecnologías cambiarán tu empleo (y te harán volver a estudiar)

En un entorno laboral amenazado por la automatización de los procesos, la educación constante será un elemento clave para no quedarse atrás

Tecnología. “Lo impregna todo y está cambiando lo que somos y la manera en la que nos relacionamos tanto en el ámbito personal como el profesional”. La frase es de Javier Miranda, consultor de educación, formación y empleo en DigitalES, acerca de los retos y las posibilidades que se presentan ante la introducción de nuevas tecnologías que van a cambiar el panorama laboral como pocas veces se ha visto en los últimos años.

Estas conclusiones se pusieron sobre la mesa en un encuentro organizado por El Confidencial en colaboración con Teléfonica que, bajo el lema ‘Aprendizaje y Empleabilidad: el reskilling como forma de empoderar y retener el talento’, trató de analizar las claves que van a marcar el mercado laboral en las próximas décadas y las medidas que todos los actores (gobiernos, empresas, universidades y trabajadores) deben tener en cuenta para no quedarse atrás.

Ana Casilda Andrés, CEO de Telefónica Educación Digital.
Ana Casilda Andrés, CEO de Telefónica Educación Digital.

Como explica Miranda, el salto tecnológico que estamos presenciando y que todavía tiene margen de mejora en los próximos años, será esencial para esos cambios en el mercado de trabajo. Y lo hará apoyándose en cuatro pilares: “La conectividad 5G, la robotización de procesos, la inteligencia artificial y el 'blockchain”. Cómo evitar un panorama poco alentador si se cumplen las previsiones de destrucción de trabajo (un informe de PwC señala que un 44% de trabajadores sin estudios superiores estará en riesgo a mediados de 2030) es una tarea de todos, comenzando por el mismo trabajador. “Hay que levantarse cada mañana pensando en aprender algo nuevo”, insisten los asistentes al encuentro.

“Nuestra educación no termina en la universidad, la escuela de negocios o el centro de formación profesional sino que tenemos que adaptarnos a las nuevas realidades y cambiar nuestro perfil para los nuevos puestos de trabajo que aparezcan”, opinaba Ana Casilda Andrés, CEO de Telefónica Educación Digital. Andrés también quiso quitar dramatismo a los pronósticos más oscuros y recordó que aunque todos los días amanecemos con titulares que aseguran “que el mundo se va a acabar” también aparecen “nuevas oportunidades” a diario.

"Existe una desconexión absoluta entre el mundo académico y el laboral"

Empresa y Universidad van a tener que trabajar de manera mucho más estrecha en las décadas venideras y replantear los modelos educativos. “Es una buena noticia que el mundo se vaya a acabar por las máquinas —bromeaba José María Peláez, director del grado de Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Francisco de Vitoria— porque nos vamos a fijar más en las cualidades personales que en el desempeño laboral”. Según Peláez, el futuro del empleo no pasa por “la retención del talento sino por su desarrollo” y apuesta por un panorama en el que cada vez habrá “más universidades creadas por empresas”.

José María Peláez, director del grado de Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Francisco de Vitoria.
José María Peláez, director del grado de Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Francisco de Vitoria.

Uno de esos casos es el de Eulen, que puso en marcha su propio centro educativo en 2017 por una preocupación perenne: “La formación de nuestros empleados”. Así lo afirmaba Amparo Sánchez, directora del Instituto EULEN de formación y de la Universidad corporativa EULEN, que recordó que la máxima de “tener un trabajo para toda la vida ya no existe”. Y en una línea similar a la expresada por Peláez, recordó que en su centro se hace especial hincapié en la cultura de valores, en la técnica y en el aprendizaje de nuevas habilidades, ya sea para profesionales o para líderes de equipos.

Hasta 10.000 vacantes sin cubrir

En un panorama como el descrito por los ponentes, uno de los aspectos que todos se encargaron de destacar fue la necesidad de introducir cambios en el sistema educativo. Cambios que tienen que llegar desde los gobiernos y que afectan directamente a las empresas y que, según algunos pronósticos, volverán a poner de moda estudios que parecían abocados al olvido.

“Se va a producir un renacer de las humanidades porque va a haber que enseñar a las máquinas filosofía, arte o historia. Así podrán distinguir el bien del mal, distinguir aquello que es bello o tomar decisiones basadas en hechos históricos para no repetir las mismas equivocaciones”, apuntaba Peláez. Pero el director de grado también señaló algunos cambios que deberían ponerse en marcha ya: “Es necesaria una mayor flexibilidad a la hora de crear grados. Apostamos por grados abiertos, en los que un alumno pueda escoger las asignaturas que quiera, aunque será complicado decidir qué título se le da a ese graduado”.

"Hay que apostar por grados abiertos en los que el alumno pueda elegir las asignaturas, lanzarán al mercado profesionales multidisciplinares"

Unos grados abiertos que, según Andrés, van a ser imprescindibles en el futuro porque lanzarán al mercado a “profesionales multidisciplinares y que sepan adaptarse al entorno”. Será entonces cuando las empresas reciban esos perfiles y los moldeen.

“Necesitamos una educación a la carta: que cuando pidamos un perfil concreto haya instituciones que formen a la gente en esos ámbitos”, reclamaba Amparo Sánchez. El problema con el que se encuentran es la sobrecualificación de algunos candidatos unida a la falta de personal que reúna las competencias que solicitan. “Para nosotros es importante tener perfiles muy técnicos venidos de la formación profesional que luego podamos hacer evolucionar”, insistía.

Amparo Sánchez es directora del Instituto EULEN de formación y de la Universidad corporativa EULEN.
Amparo Sánchez es directora del Instituto EULEN de formación y de la Universidad corporativa EULEN.

"Existe una desconexión absoluta entre el mundo académico y el laboral", lamentaba Miranda, que puso una cifra sobre la mesa para ratificar su juicio: “Hemos hecho una encuesta entre las empresas con las que trabajamos y hay 10.000 puestos de trabajo sin cubrir”. El consultor reclamó un cambio en la legislación educativa para regular el aprendizaje 'online' y planteó el “gran problema” que tiene España. “No creer que un fontanero pueda tener la profesionalidad de un licenciado en derecho es un problema serio de estereotipo”, lamentaba. “En la actualidad, no hay límites educativos. Un estudiante de humanidades se puede pasar a programar. Hoy en día nos encontramos con una elevada demanda de profesionales que tengan una aplicación más académica unida a una más técnica”, afirmaba. Ana Casilda recordaba que es importante dar oportunidades desde el lado de la empresa, pero el trabajador también tiene que sacar tiempo y estar motivado para aprender cosas nuevas cada día, "se trata de una formación continua a lo largo de la vida", remarcaba a modo de conclusión final.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios