lleva décadas estudiándolo

El hombre que cree que Van Gogh fue asesinado

La teoría oficial es que en 1890 el artista holandés se suicidó. Sin embargo, un prestigioso médico cree que faltan muchos cabos por atarse en esa historia

Foto: El revólver con el que se cree se disparó el artista. (REUTERS)
El revólver con el que se cree se disparó el artista. (REUTERS)

El loco del pelo rojo. Aquel con ojos que conocían la oscuridad que hay en nuestras almas, como dijo Don McLean. Vincent Van Gogh vendió pocos cuadros en toda su vida, (aunque no uno solo a su hermano Theo, como se suele creer), y alcanzó la fama a la que solo unos pocos genios están predestinados después de muerto. Más allá de las orejas cortadas, la historia del holandés la conocemos bien: poco antes de suicidarse pintó el famoso cuadro 'Trigal con cuervos' (1890), un óleo sobre lienzo en el que muchos han querido ver una funesta predicción de su temprana marcha. Los cuervos eran utilizados por el pintor como un símbolo de la muerte y el renacimiento, o de la resurrección.

Pero, ¿y si realmente no se hubiera suicidado? En realidad es una premisa que quizá suene familiar, la película polaca 'Loving Vincent' ya sostenía un argumento semejante. La versión oficial, como en tantas otras cosas de la vida, es algo que no todo el mundo quiere creer.

La muerte del artista

Se supone que lo que le sucedió en esas últimas horas de su vida fue que, mientras se hospedaba en un albergue francés, tomó prestado un revólver para asustar a los cuervos, con tan mala suerte que se disparó en el costado, se desmayó y murió días después. Desde entonces su historial clínico y las conjeturas han ido variando y con el tiempo ha sido diagnosticado de alcohólico, bipolar, enfermo de glaucoma, epilepsia o incluso se ha aventurado que todos sus problemas provenían de intoxicaciones por culpa de la pintura.

El doctor Gachet, pintado en 1890.
El doctor Gachet, pintado en 1890.

El doctor Irving Kaufman Arenberg lleva décadas investigando sobre la muerte del artista, y argumenta que en realidad fue asesinado por el doctor Gachet, un médico que trató su melancolía y a veces le hacía de marchante. Como le sucedió con Paul Gauguin, Vincent solía tener frecuentes discusiones con el doctor Gachet, pues mantenía una turbulenta amistad en la que mezclaban trabajo, medicación, inversiones y patrocinio, aunque Arenberg confesó en una entrevista concedida a 'The Outline' que lo que realmente selló el destino del holandés fue la relación con la hija de Gachet.

Nadie vio ni oyó el disparo, no escribió ninguna nota de suicidio y no hubo autopsia

En un primer momento, lo que a él realmente le preocupaba era la afección que sufrió Van Gogh durante su vida. "Le diagnosticaron epilepsia, pues tenía un síntomas parecidos, aunque en francés se calificó como 'vertige', pero tras estudiar el caso en 1990 publiqué mi teoría, ese trastorno del oído interno con vértigo y alucinaciones era en realidad un mal conocido como enfermedad de Meniere. En ese momento estaba tan enfrascado en ello que no pensé en su muerte, aunque jamás me había creido aquello de que se suicidó", indica.

¿Por qué no confía en la teoría del suicidio? "Soy médico, los registros de la muerte de Van Gogh no tienen ninguna descripción de una quemadura de pólvora. Nadie lo vio ni oyó el disparo, no escribió ninguna nota de suicidio y no hubo autopsia. Para que se hubiera disparado a sí mismo la bala habría tenido que hacer un giro significativo dentro de su propio cuerpo pero no hay ningún informe de que alguna vez se encontrase una bala".

Si exhumamos el cadáver y no hay bala o la hay pero no coincide con el revólver, la prueba quedaría desestimada

"Como todavía no la han encontrado (la bala), puede que esté en el ataúd, por ahora el arma con el que supuestamente se mató (un revólver Lefaucheux de siete milímetros que se subastó hace poco en París) no tiene ninguna validez, desde mi punto de vista", indica. "Digamos que exhumamos el cuerpo y exploramos su tumba en busca de la famosa bala, usando las técnicas actuales más avanzadas. Si encontramos una bala pero no coincide con el revólver, la prueba queda desestimada. Si no encontramos nada, entonces ni siquiera se podría probar que fue realmente un arma y menos esa en concreto", indica.

Ya fuese un suicidio o un asesinato, la tumba de Van Gogh se puede encontrar en el cementerio Auvers sur Oise, es pequeña y reposa junto a su hermano, que murió tan solo un año después (en 1891) y fue la única persona que confió en su arte en vida. Quizá Don McLean tenía razón: Vincent, este mundo nunca fue hecho para alguien tan hermoso como tú.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios