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El secreto que las aerolíneas no cuentan sobre el aire de los aviones

Desde que existen internet y las redes sociales, cada vez es más difícil esconder los problemillas de a bordo o los enigmas de las compaías aéreas, pero todavía los hay

Foto: Foto: EFE.
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Los aviones están llenos de pequeños secretos que escapan a los ojos de los pasajeros comunes pero que tienen explicación lógica. O eso pensamos. Cómo funciona el wifi a bordo, por qué se apagan las luces cuando despegamos, por qué hay que colocar el asiento al aterrizar o la razón por la que las ventanillas tienen un pequeño agujero son algunos de los enigmas que ya están resueltos. Pero además de estas curiosidades, las compañías aéreas guardan otro tipo de misterios.

Los auxiliares de vuelo, los pilotos y los viajeros llevan décadas quejándose de los efectos negativos para la salud que atribuyen a la mala calidad del aire en la cabina del aeroplano. Sin embargo, a pesar de que durante años se ha demostrado los riesgos potenciales para la seguridad de respirar ciertos gases tóxicos, los sindicatos de trabajadores creen que la industria de la aviación no quiere abordar sus inquetudes.

John Samuelsen, presidente de la Unión de Trabajadores del Transporte de América, una organización laboral que representa a más de 17.000 asistentes de vuelo en todo Estados Unidos, ha denominado el problema en 'Salon' como el " sucio pequeño secreto" de la industria de las aerolíneas.

Aire purgado

A la altitud a la que vuelan los aviones comerciales, la presión del aire no permite que los seres humanos respiren con normalidad. Quienes viajan en avión posiblemente estarán familiarizados con la expresión "presurización". Se trata de un proceso mediante el cual se bombea activamente aire comprimido dentro de la cabina de la aeronave, hermética a todos los efectos, para conseguir unas condiciones en las que cualquier pasajero o tripulante puedan respirar con normalidad. Aunque la de la cabina tiene asimismo otras connotaciones de tipo estructural para la aeronave, se trata de un elemento indispensable para que un ser vivo pueda viajar en avión a cierta altitud.

Para superar este problema, se extrae aire comprimido de los motores y, una vez enfriado, se hace circular por el vehículo. A esto se le llama "sangrar aire". Además, es una mezcla que se recicla con lo que respiran pasajeros y tripulación.

La Aerotoxic Association denuncia que las aerolíneas ocultan el problema porque no les interesa escarbar mucho en el asunto

Esto no supone un riesgo para la salud en sí mismo, pero algunos activistas creen que algunos fallos potenciales en los sellos de los motores pueden conducir a que algunos gases producidos por la combustión del aceite, así como fluidos hidráulicos y químicos dañinos, llamados organofosfatos (utilizados para lubricar las partes de metal del motor), contaminen el aire.

No es un problema nuevo y los sindicatos luchan por convencer a las compañías de que se tomen en serio sus preocupaciones. "Es bastante normal que los auxiliares y pasajeron inhalen sustancias que pueden enfermarlos gravemente", asegura Samuelsen. "Las aerolíneas se niegan absolutamente a cambiar, pero hemos logrado captar la atención del Congreso, que han abordado el problema con la Ley Aérea de la Cabina", añade.

Síndrome aerotóxico

Esta enfermedad no está demostrada médicamente y tampoco reconocida por la industria aérea, aunque se sigue investigando. Es una amenaza fantasma para la salud y está relacionada con algunas defunciones. Muchos expertos de la aviación niegan su diagnóstico porque aseguran que no hay evidencias suficientes que relacionen el aire de la cabina con estos síntomas.

A la altitud a la que vuelan los aviones comerciales, la presión del aire no permite que los seres humanos respiren con normalidad

En España no hay constancia de ningún caso, pero para el Comité de Toxicidad del Reino Unido, al menos un 0,05% de los vuelos comerciales sufren una exposición a humos (visibles) en el interior del avión. Si eres asiduo a viajar en estos aparatos y sufres de dolor de cabeza, aturdimiento, naúseas, mareos, irritación de gargarnta y conjuntivitis, es muy posible que lo sufras.

No está claro con qué frecuencia ocurren estas fugas. La Administración Federal de Aviación afirma que suelen ser situaciones extremadamente raras, mientras que la Asociación de Pilotos Aliados (APA), que representa aproximadamente 15.000 profesionales en American Airlines, asegura que han ocurrido aproximadamente unas 20.000 situaciones de este tipo durante la última década (una media de cinco por día).

Este hecho es de sobra conocido por los pilotos, que en Reino Unido tienen una asociación que lucha por dar a conocer el problema, la Aerotoxic Association. Esta organización denuncia que las aerolíneas ocultan el problema porque no les interesa escarbar mucho en el asunto. Pero podría ser mucho más habitual de lo que parece.

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