SIN UN DURO

La sorprendente razón por la que los jóvenes son y serán pobres

Nos gusta gastar, eso es así. No tenemos remedio. Salimos, viajamos, compramos cosas que no necesitamos... pero hay un motivo por el que lo hacemos. ¿Sabes cuál es?

Foto: La cuenta y el dinero que los comensales dejaron en el plato (Foto: Facebook)
La cuenta y el dinero que los comensales dejaron en el plato (Foto: Facebook)

Lo queremos todo. Vivimos en la sociedad del consumo y eso nos pasa factura, nunca mejor dicho. Los 'millennials' nos hemos convertido en objetos de estudio: raro es el mes que no sale una nueva investigación o informe que nos analice desde cualquier punto de vista.

¿Y qué pasa con nosotros? Normalmente los análisis no son muy positivos. La generación de la que nos ha tocado formar parte se resume en estar bien preparados pero ser incorformistas, mucho uso de internet, poco esfuerzo y acomodados con lo que nos rodea. ¿Es cierto? ¿Solo nos interesan las redes sociales?

Más de un tercio de los estadounidenses admiten que sus hábitos de gasto se han visto influenciados por las fotos y las experiencias que han compartido sus amigos en Instagram, Twitter o Facebook y confiesan que gastan más de lo que pueden permitirse para evitar perderse esa diversión, según la encuesta de 2019 realizada por Modern Wealth Index de Schwab, un examen anual de cómo piensan los americanos sobre el ahorro, el gasto, la inversión y la riqueza.

Así que sí, parece que le damos demasiada importancia a las redes sociales. Y somos tan tontos de gastar lo que no tenemos solamente por disfrutar, pasarlo bien y colgar el momento en nuestro perfil.

¿Quién tiene la culpa?

¿Nos han malcriado y como tenemos todo a nuestra disposición no le damos el valor necesario o a las cosas? ¿Hemos tenido más recursos que los necesarios? Lo cierto es que gran parte de los 'millennials' hemos llegado a la edad adulta en plena crisis económica global –y especialmente española–, lo que nos ha dificultado considerablemente dar los primeros pasos profesionales y comenzar a colocar los ladrillos de nuestra propia vida.

Gastar no es el enemigo, pero cuando permitimos que la presión social nos atraiga a usar dinero más de lo posible, impacta en la estabilidad financiera

Los encuestados culpan a las plataformas sociales y no a las personas: clasifican a las redes como el peor crédito cuando se trata de cómo administrar el dinero, mientras que ponen a amigos y familiares en la cima de las "buenas" influencias. De acuerdo con la investigación, tres de cada cinco estadounidenses prestan más atención a cómo gastan sus amigos en comparación con cómo ahorran, y un número igual indica que no pueden entender cómo sus colegas pagan las vacaciones y las comidas de restaurantes de moda que suben a sus perfiles.

La presión para gastar como resultado de la envidia y el deseo de no quedar al margen de las experiencias de los demás es particularmente grave entre la Generación Z y los 'millennials'. De hecho, el 48% se quedaron sin dinero porque gastaron mucho más presupuesto del que tenían en participar en planes con amigos y el 49% de ellos se vieron influidos al ver las fotos de otros.

¿Cómo lo pagaron?

Para empezar, los jóvenes gastan una media de 450 euros al mes en artículos no esenciales. Solo el 38% de ellos ha creado un fondo de ahorro, el 59% vive al día con el sueldo que tiene y un 44% tiene una tarjeta de crédito en la que todos los meses confía al menos la mitad de lo que gasta. Para aquellos que buscan una manera de mantener el rumbo, la encuesta también muestra que más del 60% tiene un plan financiero y se siente estable mientras que solo un tercio de los que no tienen un colchón sienten el mismo nivel de comodidad. Cuando se trata de ahorro, los que saben qué haran tienen unos hábitos más sanos.

"El gasto no es el enemigo, pero cuando permitimos que la presión social u otras fuerzas nos atraigan a 'tirarlo' más allá de nuestros posibles, puede impactar en la estabilidad financiera a largo plazo y convertirse en un problema mayor", asegura Terri Kallsen, vicepresidente ejecutivo y jefe de Schwab Services.

Los 'millennials' hemos llegado a la edad adulta en plena crisis económica, lo que nos ha dificultado dar los primeros pasos profesionales

A pesar de las presiones financieras que acechan en sus redes sociales, el 59%de los estadounidenses se consideran a sí mismos como ahorradores, y el 65% dice que está dispuesto a sacrificar el dinero gastado en experiencias para ahorrar dinero para el futuro.

¿Qué podemos hacer?

Una mejor concepción del ahorro a largo plazo puede ser la solución. Lo cierto es que más de la mitad de los que tienen una planificación ponen la atención en su gente más cercana y en cómo hace para no gastar. Así se sienten motivados para invertir. De todos ellos solo el 28% tienen un contrato por escrito y el 46% de ellos no creen que tengan suficiente para mantenerlo formalmente.

Más de la mitad de los encuestados estadounidenses son optimistas y creen que serán ricos en algún momento de sus vidas y dos de cada cinco creen que lograrán ese objetivo dentro de una década. El 8% afirma que ya lo es, aunque su definición económica de riqueza es diferente: creen que la alcanzaron con unos 700.000 dólares. ¿Y si ganaras un millón, qué harías con él? La mitad de los investigados lo gastarían en una casa, en coche y en viajar. El 28% se quitaría deudas, el 23% invertiría el dinero y el 21% lo ahorraría.

Alma, Corazón, Vida

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