EVOLUCIÓN

Por qué el ser humano no tiene cola: la auténtica explicación

La evolución hizo que dejáramos de tener esta extremidad que tantos animales poseen, aunque lo cierto es que el coxis forma parte de sus restos

Foto: Foto: iStock.
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Los perros se la persiguen, algunos reptiles tienen la capacidad de regenerarla si la pierden, los lemures la tienen muy larga, otros la tienen muy corta... ¿Por qué los seres humanos no tenemos cola? Desde que los seres vivos evolucionaron hace 500 millones de años han ido asumiento todos los roles imaginables: las aves la usan para dirigirse en el aire, las serpientes de cascabel para ahuyentar a los depredadores o los geckos para almacenar grasa.

Pero para la mayoría de los mamíferos tiene un propósito más importante: el equilibrio. Sin embargo, a medida que miras el árbol evolutivo de los seres humanos, las nuestras han desaparecido. Los gorilas tampoco las tienen, ni los chimpancés o cualquier otro simio. Para entender por qué, echa un vistazo a cómo caminamos. Algunos primates se van agachados en diagonal contra el suelo. Otros, como los gibones o nosotros podemos hacerlo completamente erguidos.

Andar así nos da una gran ventaja. A diferencia de los animales de cuatro patas (quienes tienen que poner la energía en cada paso que dan), los de dos aprovechamos la gravedad (que hace parte del trabajo por nosotros). Cada vez que damos un paso, ella nos empuja hacia adelante. El resultado final es que cuando caminamos, usamos alrededor de un 25% menos de energía que si lo hiciéramos sobre todas.

¿Por qué la perdimos?

Una investigación sugiere que nuestros antepasados la perdieron dos veces durante su proceso evolutivo. Los resultados, publicados en la revista 'Current Biology', no solo ayudan a explicar por qué las personas no presentan movimientos similares a los perros sino que también aclaran el porqué todos empezamos nuestras vidas con una que desaparece gradualmente.

Según la directora de la investigación, Lauren Sallan, las colas se remontan a los primeros antepasados vertebrados. "Sería muy difícil deshacerse de ellas por completo sin generar serios problemas de adaptación y desarrollo. Así, los peces y los humanos han tenido que detener su crecimiento dejando la cola 'enterrada' y vestigial, como las “piernas” de las ballenas", asegura.

Para la mayoría de los mamíferos la cola tiene un propósito más importante: el equilibrio. En nuestro caso, la hemos perdido con la evolución

Los simios adultos, incluyendo los ancestros humanos, avanzaron un poco más en el proceso. "Perder el resto de la extremidad les daba un mejor movimiento erguido. Como los peces, tenemos restos de una cola ósea embrionaria en la parte inferior de nuestra columna vertebral. Esta se encuentra atrofiada por la pérdida de señales moleculares que de otra forma provocarían que creciera como un brazo o una pierna", afirma la experta.

Columna vertebral

Nuestras forma de movernos elimina totalmente la necesidad de tener una. Aunque una cabeza humana pesa unos 5 kilos, se asienta en la parte superior del cuerpo, no delante, por lo que no necesitamos un contrapeso. De todas formas, observa la columna vertebral humana: puedes ver que los últimos huesos están parcialmente fusionados. Ese es tu coxis, todo lo que queda de nuestra cola.

Existen casos de bebés que nacen con una especie de extremidad, pero en realidad son tumores, quistes o restos de un gemelo parásito. Es posible que pueda ser un crecimiento de tu columna, pero sin huevo, solo grasa y tejidos. Son defectos de nacimiento que los médicos retiran quirúrgicamente sin problemas.

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