UNA VARIACIÓN GENÉTICA

El misterio de las muertes repentinas de los deportistas: una explicación

La comunidad médica y científica llevan años estudiando los trágicos fallecimientos súbitos de atletas y futbolistas para prevenirlas antes de que sucedan. ¿Objetivo logrado?

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Desgraciadamente, las muertes súbitas en el mundo del deporte existen. Atletas olímpicos y jugadores de fútbol fallecen repentinamente después de una sesión de ejercicio intenso, conmocionando al mundo entero. En España, por ejemplo, existe la normativa de que en todos los campos de fútbol siempre haya un desfibrilador para casos de emergencia.

Los médicos y científicos llevan años intentando explicar por qué suceden estos casos tan trágicos. 'The Atlantic' se ha hecho eco de las últimas investigaciones al respecto y ha publicado un artículo para responder a estas preguntas. Así, señalan que uno de los factores de riesgo para la muerte súbita atlética es tener una sola copia de la variante genética anormal de la célula falciforme, una patología llamada "sickle cell trait" (algo así como "sesgo de célula falciforme", SCT por sus siglas en inglés).

Las personas con SCT no tienen síntomas, excepto en condiciones extremas, como una sesión de ejercicio intenso o en grandes alturas

Las personas con dos copias de esta variante genética anormal tienen anemia de células falciformes, una enfermedad que puede convertir los glóbulos rojos en células rígidas, pegajosas y con forma de hoz que pueden restringir la cantidad de oxígeno que llega al cuerpo, bloquear el flujo sanguíneo, causar dolor y llevar a la ceguera o, en último término, a la muerte.

El SCT, sin embargo, se considera generalmente benigno. Las personas que tienen el SCT no tienen síntomas, excepto en condiciones extrremas, como una gran altura o durante una sesión de ejercicio intenso. En un estudio publicado en el 'Journal Sports Medical', se analizaron las muertes de 13 jugadores de fútbol americano universitario que fallecieron súbitamente por el esfuerzo. Así, los médicos descubrieron que el riesgo de muerte para los jugadores con SCT fue 37 veces mayor que para los que no tenían este rasgo.

Pero no es tan sencillo, ya que muchos atletas con SCT alcanzan el nivel de exigencia física similar al de jugadores de fútbol profesional y no experimentan ningún tipo de problemas. Otros tan solo sienten un poco de dolor después de realizar actividad física moderada. Pero ahora, la Universidad del Sur de Florida ha lanzado un nuevo estudio publicado en el 'Southern Medical Journal' en el que se muestra un pequeño conjunto de vaiantes genéticas que controlan la gravedad de los efectos de la SCT. La monotorización y control de estos genes, argumentan, podría revelar quién está en mayor riesgo y así conseguir una mayor comprensión de este problema médico que a menudo se pasa por alto.

Se sabe que un puñado de genes cambia los resultados médicos para aquellas personas con anemia de células falciformes, en particular aquellos genes que modifical la cantidad de una proteína llamada "hemoglobina fetal" en la sangre. De este modo, cuanto más cantidad tengan de esta proteína, más oxígeno habrá en sus cuerpos y mejor se enfrentarán a la anemia causada por la enfermedad de la sangre.

Es muy díficil conseguir participantes con los que realizar investigaciones, ya que el SCT provoca un estigma entre la comunidad futbolística

El equipo, comandado por Lorena Madrigal, hizo un seguimiento a 30 jugadores de fútbol de Estados Unidos con SCT. Después de terminar el ejercicio físico, les preguntaron si, en comparación con sus compañeros de equipo que no tenían SCT, experimentaban sed extrema, calambres musculares en todo el cuerpo o dolor con mayor frecuencia e intensidad. También probarron siete mutaciones en el genoma de cada jugador que se sabe que están asociados con los niveles de hemogoblina fetal. Los resultados, según Madrigal, fueron "dramáticos".

Aquellos con menos hemogoblina fetal tuvieron más síntomas, includio un diagnóstico de enfermedad sanguínea, mientras que aquellos con disposiciones genéticas para más hemogoblina fetal habían acumulado más masa muscular. Madrigal admite que se trata de un estudio pequeño y que habría que examinar el tejido de jugadores fallecidos para detectar estas variantes genéticas y evaluar directamente los niveles de hemoglobina fetal a partir de muestras de sangre. "Solo son datos preliminares", reconoce, en 'The Atlantic'.

"Es muy díficil conseguir participantes sobre los que realizar investigaciones, ya que el SCT genera un estigma entre la comunidad futbolística", asegura la científica. "Los atletas son reacios a ser tratados de manera diferente debido a su rasgo". Algo que también corrobora Beverly Francis-Gibson, presidenta de la Asociación de Enfermedades de Células Falciformes: "Sabemos que hay muchos atletas a los que no se les permite jugar porque tienen SCT".

A pesar de todo, el SCT no debe tratarse nunca como una enfermedad, sino como un factor de riesgo. "La gente también tiende a malinterpretar la relación entre la condición y la etnia", critica Francis-Gibson. "Desafortunadamente, se concibe como un sesgo en las personas racializadas. Sí, afecta mucho más proporcionalmente a los afroamericanos, pero sabemos a ciencia cierta que también afecta a otras muchas más personas, entre ellos árabes, griegos, italianos e hispanos".

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios