una herramienta innovadora

Cómo diagnosticar el alzhéimer con una simple punción lumbar

Este procedimiento podría ayudar como apoyo en casos inusuales en los que la enfermedad no está muy clara, y diagnosticaría con tiempo de una manera segura y no dolorosa

Foto: Foto: iStock.
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Desgraciadamente, a día de hoy, aún no existe una cura para la enfermedad neurodegenerativa de Alzheimer. Aunque es cierto que desde que fue descubierta, allá por 1906 por el psiquiatra que le dio nombre, Alois Alzheimer, se han multiplicado con mucho los conocimientos sobre ella, sobre todo en los últimos 20 años. No obstante, no existe aún la manera de acabar con ella o frenarla de manera significativa. En 2017 se coló por primera vez en el ránking de las diez principales causas de muerte a nivel global realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Es la forma más común de demencia. Un total de 46 millones de personas la sufren en el mundo y según el centro Alzheimer Disease International, es probable que la cifra aumente a 131,5 millones para 2050. Se calcula que en España lo sufren alrededor de 800.000 personas. Pero... ¿y si hubiera una manera de diagnosticarlo? El doctor Andrew E. Budwson apuesta por ello en 'Psychology Today': "Analizar los niveles de beta-amiloide en el líquido cefalorraquídeo puede ayudar a confirmar que la enfermedad de Alzheimer está presente cuando se sospecha pero hay algo inusual, como que el individuo sea menor de 65 años o hay cambios aparentes en su comportamiento (trastornos del lenguaje, pérdida de memoria o desorientación)".

Punción lumbar

El doctor matiza que la prueba no es rutinaria sino que se utiliza en los casos que son poco habituales. Se trata de una punción lumbar, también conocida como punción espinal. "Generalmente, un procedimiento así parece algo aterrador, pero en realidad es bastante sencillo", asegura. "Es segura y menos dolorosa que la colocación de una vía intravenosa o catéter. Sentado o acostado de medio lado, como un ovillo y con las rodillas hacia arriba, el médico limpiará la zona exacta de la espalda donde se va a realizar la punción e insertará una aguja muy fina con la que podrá extraer una cantidad muy pequeña de líquido espinal".

No se trata de una prueba rutinaria sino que se complementa el diagnóstico en la fase inicial, para iniciar con tiempo el tratamiento

Esta prueba ayuda a diagnosticar con seguridad la enfermedad en su fase inicial, es decir, se trata de una herramienta de apoyo a la sospecha, lo que puede ser muy útil dado que evitaría el tener que esperar unos meses para ver si el enfermo empeora. Al iniciar con tiempo el tratamiento, aunque hemos dicho antes que no hay cura, sí que los fármacos actuales permiten estabilizarla entre 12 y 18 meses. Una manera segura de diferenciar entre la enfermedad o la pérdida de memoria achacable en algunas ocasiones a la edad. El doctor Budwson señala que no es la única manera de diagnosticar con anterioridad.

En países como Estados Unidos este procedimiento no está integrado en la práctica clínica rutinaria para complementar el diagnóstico del alzhéimer, mientras que en Holanda, por ejemplo, es una prueba rutinaria para encontrar la enfermedad. En nuestro país su uso está indicado para complementar el diagnóstico en determinados casos.

Tomografía PET amiloide

La tomografía por emisión de positrones (PET) es, según las palabras del doctor, "como una radiografía de dentro afuera", es decir, una técnica de neuroimagen. Con una radiografía, los rayos de radiación van desde el transmisor, a través de tu cuerpo, y se acumulan en una película o en un detector de rayos X. Con una tomografía PET amiloide, la radiación se integra en una molécula diminuta diseñada para adherirse a las placas amiloides. La molécula se inyecta a través de una vía intravenosa en el brazo y, si hay placas amiloides en el cerebro, se adherirá a ellas. La radiación de la molécula que se adhiere a las placas se detecta en el detector de rayos X.

Al igual que sucede con la punción lumbar, es un diagnóstico útil cuando las circunstancias son inusuales. Se sabe, por ejemplo, que las células cerebrales afectadas por la demencia empiezan a consumir menos energía que las células cerebrales normales, por lo que en la neuroimagen estas zonas aparecerán más oscuras. En la actualidad, este tipo de exploraciones no se solicitan si el individuo en concreto no tiene problemas de memoria. Antes de la prueba deberás llevar a cabo una serie de procedimientos (no realizar ejercicio físico 24 horas antes, no comer ni beber nada hasta cuatro horas antes de la cita...), y también después (tomar muchos líquidos o ir al baño con frecuencia).

Alma, Corazón, Vida

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