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Los cuatro caminos eficaces para perder la grasa del vientre

Va a requerir algo más de esfuerzo que hacer muchos abdominales, pero con perseverancia podrás conseguir deshacerte de esos kilos que te sobran

Foto: Un hombre se mide el vientre. (Pixabay)
Un hombre se mide el vientre. (Pixabay)

Es verdad. Perder peso a veces es una tarea imposible que nos lleva por el camino de la amargura. Pero hay una buena noticia: es posible que quitarte la grasa del vientre pueda ser un poquito más fácil que adelgazar las caderas, los muslos u otras partes de tu cuerpo.

¿Por qué? Hay una razón muy sencilla: tendemos a almacenar más grasa en esa zona. "Las reservas de lípidos aumentan y disminuyen constantemente", asegura Lawrence Cheskin, presidente del departamento de nutrición y estudios de alimentos de la Universidad George Mason y director del Centro de Control de Peso Johns Hopkins a 'Prevention'.

"En general, la grasa abdominal se desprende más fácilmente porque es la que primero se quita. Ahí es cuando se pierde una buena cantidad, después cuesta más", añade. Pero no porque desaparezca un poco más rápido la hace menos peligrosa. De hecho, es exactamente lo contrario. "Desafortunadamente, es el lugar más peligroso para almacenarse", explica Cheskin. Debido a que también es conocida como visceral o profunda porque rodea tus órganos, es más temporal y activa en términos de circulación en el torrente sanguíneo. Eso significa que es probable que aumente la cantidad en la sangre y suban los niveles de azúcar, lo que a su vez incremente el riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes tipo 2.

Mira lo que comes

Sabes perfectamente que hay alimentos y bebidas que pueden provocar flatulencias e hinchar la tripa. Entre los más importantes que debemos evitar están todos los refrescos con gas y el acohol; las legumbres, los productos con gluten o lactosa, verduras como la coliflor o el brócoli y edulcorantes como el sorbitol o el xilitol. También hay que alejarse de costumbres como mascar chicle, beber con pajita o comer muy deprisa, ya que favorecen que entre aire en el estómago. Por el contrario, incluir en las recetas ingredientes como la albahaca y el estragón puede ayudar a reducir la hinchazón abdominal.

Cuando comprendas cómo contribuye a la obesidad dormir poco te darás cuenta de lo importante que es descansar bien todas las noches

No tomes proteínas antes de hacer ejercicio, hazlo después para que el músculo se forme. Antes del entrenamiento es bueno que tomes algo para que después no te sientas hambriento y devores cualquier cosa que se pueda acumular en tus cartucheras. Elige alimentos con fibra e integrales como avena, frutas, verdura o chía para "sentirte más saciado".

Además, un estudio de 2015 publicado en 'Annals of Internal Medicine' demostró que para aquellos que tienen dificultades para seguir una dieta estricta, simplificar el enfoque de la pérdida de peso aumentando solo la ingesta de fibra puede llevar a la pérdida de peso.

Muévete

Los deportes que activan la parte central del cuerpo y los que trabajan la respiración, como el yoga, el pilates o los ejercicios hipopresivos, son buenos aliados para mantener controlada la 'faja' abdominal.

Además, es importante realizar un entrenamiento de fuerza general si deseas perder grasa abdominal a largo plazo. "Estos ejercicios deben ser parte del plan de casi todos porque te ayudan a desarrollar el músculo, lo que reemplaza a los lípidos acumulados", explica el experto. De hecho, es una de las pocas actividades con las que puedes aumentar las calorías que quemas.

También deberías concentrar tu atención en construir tejido muscular magro en la zona abdominal. Hay muchos músculos entre tus hombros y las caderas que están involucrados en cada movimiento que hacemos. Si haces los ejercicios correctos podrás ver resultados rápidamente.

Reduce el estrés

El estrés causa estragos en cada parte de tu cuerpo y puede provocar brotes de dolor en las articulaciones, de cabeza y, sí, incluso exceso de grasa en el vientre. Esto se debe a que cuando te sientes así, tu cuerpo bombea cortisol extra, esa hormona no tan buena de la que siempre hablamos. Los estudios demuestran que esta no solo aumenta el apetito, sino que también puede redistribuir la grasa corporal en el área de tu abdomen, según una revisión publicada en la revista 'Obesity'.

Evita los alimentos y bebidas que puedan provocar flatulencias e hinchar la tripa como los refrescos, el alcohol, las legumbres, la coliflor o el brócoli

Por lo tanto, si últimamente te sientes al borde del abismo, encuentra tiempo para relajarte durante el día, ya sean 30 minutos para leer un libro, cocinar o relajarte en un baño caliente. Cualquier cosa es útil, pero el yoga puede ser particularmente eficaz.

Descansa

Cuando comprendas cómo contribuye a la obesidad dormir poco te darás cuenta de lo importante que es descansar bien todas las noches. El sueño regula la función endocrina manteniendo el equilibrio adecuado entre la hormona del hambre (grelina) y la hormona de la saciedad (lectina). La falta de esta aumenta el apetito, la resistencia a la insulina y el cortisol, la hormona del estrés, que contribuyen a la acumulación de grasa en el cuerpo. Asegúrate de tener al menos de 7 a 8 horas para descansar cada noche.

Alma, Corazón, Vida

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