el sabor de la nostalgia y el socialismo

El refresco secreto de la guerra fría que ha triunfado y se sigue vendiendo hoy

Los jóvenes soviéticos pudieron disfrutar de muchas bebidas gaseosas que emulaban a la Coca-Cola al otro lado del telón de acero. Solo unoa de ellas tuvo un éxito que aún perdura

Foto: La bebida favorita en la Europa del este.
La bebida favorita en la Europa del este.

Quien haya visto 'Goodbye Lenin' recordará una de las escenas más icónicas de la película: la madre del protagonista, que no sabe que ha caído el muro de Berlín, se sorprende cuando cuelgan un anuncio de Coca-Cola a tamaño enorme en la fachada de la casa de enfrente. "La Coca-Cola es una bebida socialista" le dice su hijo, el personaje interpretado por Daniel Brühl, a cuenta del refresco más representativo de la tierra de las oportunidades.

El enfrentamiento durante la Guerra Fría vendió, irremediablemente, una imagen no muy halagüeña de la población perteneciente a la URSS. Las repúblicas socialistas, por su parte, también se encargaron de construir mitos y leyendas negras sobre sus enemigos. En un escenario así, con competiciones cruentas para ver quién podría coronar antes la luna, era difícil que los jóvenes soviéticos pudieran disfrutar de una bebida capitalista como la Coca-Cola, por muy buena que estuviese.

Kofola fue la sustituta perfecta para los jóvenes de Europa del este, una bebida inventada en la década de los 50 con extractos de hierbas y frutas

¿Cuál fue la solución, entonces? La bebida carbonatada Kofola. Si es verdad la mítica leyenda acerca de que solo cinco personas en el mundo conocen el ingrediente secreto de la Coca-Cola (¿Alcohol? ¿Cilantro? ¿Aceite de nuez moscada? ¿Es verdad que si introduces un diente se disolverá?) es poco probable que el sabor se parezca lo más mínimo, pero lo cierto es que la Kofola fue la principal competidora contra la bebida color marrón y su prima hermana "la Pepsi" en los mercados de República Checa y Eslovaquia (antigua Checoslovaquia).

Cada país tenía su versión

Lo cuenta Daryl Mersom en 'BBC', tras un viaje a la antigua Unión Soviética con unos amigos autóctonos de la zona: "El jarabe que forma la base de Kofola fue inventado a finales de la década de 1950 por Zdeněk Blažek, un científico al que el estado le había encargado crear una alternativa a las marcas estadounidenses de cola, utilizando ingredientes disponibles en Checoslovaquia. El resultado fue el jarabe de Kofo, una mezcla de frutas y extractos de hierbas que forma la base de Kofola. Algunas leyendas dicen que a Blažek y su equipo se les ocurrió la receta del jarabe de Kofo (que sigue siendo un secreto hasta hoy) cuando experimentan con formas de usar los desechos generados por el café tostado, pero no está demostrado".

El lector puede pensar, equivocadamente, que con la caída del muro y la disolución de la URSS la bebida dejó de tener éxito y cayó en el olvido. Nada más lejos de la realidad. Aún se sirve en muchos bares de Bratislava y la compañía que la fabrica cuenta con más de medio millón de seguidores en Facebook, lo que la convierte en una de las marcas checas / eslovacas más populares en la red social. Aquí un anuncio de unos simpáticos jóvenes europeos del este en un campo, con las hormonas revolucionadas, deseosos de beber un poco de Kofola.

De igual manera, aunque Kofola es la marca más exitosa de las bebidas gaseosas, no fue durante la era soviética la única en el mercado. En la Alemania del este se podía elegir entre Vita Cola, Quick Cola, Kaffee Cola y otras 14 combinaciones. La República Popular de Polonia tenía su propia variante, Polo Cockta, al igual que la URSS, con una bebida llamada Baikal. El sabor de Kofola fue la clave para el éxito que aún perdura, quizá porque era muy diferente al de la Coca-Cola. El resto de productos, al ser tan similares, no tuvieron nada que hacer una vez cayó el telón de acero y llegó la bebida original a los mercados. Unos alemanes hicieron un vídeo en tono de burla comparando la Vita Cola con la bebida americana, en el que dan a probar ambos refrescos a un grupo de individuos. El que elige la Coca-Cola es abucheado y "golpeado" por sus amigos.

Hoy en día, Kofola sigue siendo la alternativa al sabor azucarado que proporcionan Coca-Cola y Pepsi (y, de hecho, se la supone más saludable). La demanda de la bebida ahora se extiende más allá de los límites de Europa del Este. Existe una gran demanda entre los checos y eslovacos que viven en el Reino Unido. La Kofola tiene el efecto de la magdalena de Proust y, sin duda, está relacionada en buena medida con la nostalgia y el recuerdo de un tiempo pasado que no volverá. Un claro ejemplo de lealtad y amor a una marca, ¿hay algo más capitalista que eso?

Alma, Corazón, Vida

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