Secretos para ser rico: por qué los millonarios viven en casas baratas
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no dan puntada sin hilo

Secretos para ser rico: por qué los millonarios viven en casas baratas

La autora Sarah Stanley Fallaw ha encuestado a 600 millonarios en Estados Unidos y ha llegado a una conclusión: viven por debajo de sus posibilidades

Foto: Mark Zuckerberg. Foto: Reuters.
Mark Zuckerberg. Foto: Reuters.

En alguna ocasión hemos dado las claves para saber si estás destinado a ser millonario, y probablemente te estén sirviendo para amasar una gran fortuna. Por si no lo recuerdas o quizá no te pareció verídico, una de ellas es vivir por debajo de tus posibilidades. Aunque no lo parezca, los millonarios en lugar de alardear de sus circunstancias, conducen coches prácticos, viven en casas modestas y no gastan su dinero en artículos de lujo que no necesitan. ¿No te lo crees?

La autora Sarah Stanley Fallaw, directora de investigaciones en el Affluent Market Institute, está de acuerdo con esta afirmación. Tanto es así que acaba de publicar un libro titulado 'The Next Millionaire Next Door: Enduring Strategies for Building Wealth' ("El próximo millonario de la puerta de al lado: estrategias para construir valor", en español) en el que ha encuestado a más de 600 millonarios de Estados Unidos. Y ¿qué ha descubierto? Pues justo esto a lo que nos referimos: los millonarios viven en casas que pueden pagar fácilmente.

¿Pobres? niños ricos

Seamos claros, ningún factor juega un papel tan importante en la acumulación de dinero como en el lugar en el que eliges vivir. Desde Mark Zuckerberg a Serena Williams, todos han elegido casas muy por debajo de sus posibilidades. ¿Casualidad? Es poco probable. Estos súper ricos no dan puntada sin hilo y jamás elegirían una casa que costara más del triple de sus ingresos anuales, informa 'Business Insider'.

Nada de lugares de ensueño en la Toscana. Los millonarios viven en casas que pueden pagar fácilmente, muy por debajo de su patrimonio neto

Un ejemplo: el CEO de Zappos, Tony Hsieh, ha elegido un lugar bastante excéntrico para vivir (ya se sabe cómo son los ricos). Ni viejos palacios remodelados ni casas en la Toscana. No. Él se ha decantado por Llamápolis, un parque urbano en el centro de Las Vegas lleno de caravanas. ¿Por qué se llama así? Porque Hseih decidió llevarse consigo durante la mudanza a su mascota, una alpaca. Quizá no sepa que las llamas y las alpacas no son lo mismo.

Otros ejemplos no tan extraños como el de Hsieh pero que ilustran a la perfección el estudio de Sarah Stanley son los de Mark Zuckerberg (vive en una casa igual al 0,01% de su riqueza, en Palo Alto) o Evan Spiegel (compró la casa que comparte con Miranda Kerr en Los Ángeles por un 0.57% de su valor neto de 2,2 mil millones de dólares). Como curiosidad, esa casa había pertenecido en el pasado a Harrison Ford.

Foto: Bill Gates, Mark Zuckerberg y Elon Musk. (Reuters)

No son los únicos. Shaquille O'Neal compró en 1993 su casa en Florida por un poco menos de 4 millones dólares, un 1,7% de su patrimonio neto de 400 millones dólares. La casa tiene 12 habitaciones, una piscina con cascada, un estudio de grabación, un garaje para 17 automóviles, un bar y salón para fumadores, un cine en casa y, por supuesto, una cancha de baloncesto cubierta.

En Beverly Hills está la casa de Serena Williams, que compró en 2017 por 6,7 millones de dólares solo el 3,8% de su patrimonio neto de 180 millones de dólares. Una casa que cuenta con siete baños y cinco habitaciones, por lo que podemos colegir que a pesar de ser viviendas que se encuentran muy por debajo de los patrimonios netos de estas personas, serían el sueño de cualquier humano corriente.

Habrá que seguir cruzando los dedos y esperando.

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