ejemplo de superación

Así perdió mucho peso (75 kilos) sin necesidad de hacer dieta estricta

Melissa McGilvrey padecía obesidad mórbida. Tras darse cuenta de que la enfermedad afectaba a todos los aspectos de su vida decidió cambiar

Foto: Foto: Instagram de Melissa McGilvrey.
Foto: Instagram de Melissa McGilvrey.

Hace unos días se anunciaba que España era el país más saludable de mundo, pero el 39,3% de la población de nuestro país sufre sobrepeso y el 21,6%, obesidad, según un estudio de la Sociedad Española del Corazón. Además, asturianos, gallegos y andaluces ocupan el podio de las comunidades que sufren con mayor frecuencia esta enfermedad.

Lo primero de todo es adquirir conciencia de que tu salud no es buena y querer curarte. Cambiar de mentalidad es crucial para comenzar un nuevo camino de esfuerzo y sacrificio que te ayudará a gozar de buena salud. Así, Melissa McGilvrey, una madre de 45 años, decidió que era el momento de adelgazar. "Estaba afectando a todos lo que me rodeaban", asegura a 'Women'Health'.

Un viaje de ida

Desde pequeña esta mujer tuvo sobrepeso, pero engordó mucho más en la adolescencia. A los 19 años dio a luz a su primera hija y tuvo una relación que le provocó un enorme estrés. Así que utilizó la comida para hacerle frente. Durante los siguientes veinte años tuvo a su segundo retoño (nació prematuro y con una enfermedad autoinmune), una tercera hija y dejó a su tóxica pareja.

Estaba harta de mi peso y de que todo lo que me rodeaba girara en torno a él. He cambiado, pero solo estoy a mitad de este camino sin billete de vuelta

Desde entonces cuidar de sus pequeños se convirtió en una prioridad, lo que le hizo descuidar su propia salud. Llegó a pesar 171 kilos tomando helado, platos precocinados y alimentos con alto contenido calórico a cada momento. Todo cambió en un parque de atracciones. El arnés que le debía sujetar no le quedaba bien. No le entraba. "Cuando vi sus reacciones me di cuenta de que me había estado engañando toda la vida. Me mentía diariamente diciendo que eso no le afectaba a nadie, pero la realidad era otra y decidí cambiarlo", asegura.

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Actuar antes de que ocurra es clave porque la obesidad en España no para de crecer. En nuestro país lo raro es estar en el peso normal. Es una pandemia que afecta a todo el planeta. En EEUU, por ejemplo, el porcentaje de obesidad mórbida en mujeres es del 10% y el de los hombres del 7%. Mórbida significa que necesitarían cirugía bariátrica. Y sigue creciendo. La carga que supone es insoportable para cualquier sistema sanitario público, así que la prevención es la única salvación.

Qué hizo

Melissa lo tenía claro: no podía seguir así. Lo primero que hizo fue andar al aire libre en una zona con pendiente baja y solo kilómetro y medio. "Cuando terminé estaba hinchada, roja como un tomate y tenía hormigueo por todo el cuerpo. Estaba muy decepcionada", asegura. Al día siguiente le dolían hasta las pestañas, pero volvió a caminar la misma distancia y añadiendo a diario un poco más.

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Cada día fue más fácil, yendo de paseo todos los días y haciendo casi 5 kilómetros. Llegó un punto en el que salía hasta los domingos y caminaba unos 12 km en total. Era conductora de VTC, así que su horario le permitía hacer deporte y cuidar de sus hijos. No eliminó ningún alimento de su dieta, pero se aseguró de comer carnes magras, verduras y granos integrales. Ha perdido más de 75 kilos.

Cambiar de mentalidad es crucial para comenzar un nuevo camino de esfuerzo y sacrificio que te ayudará a gozar de buena salud

Utilizó apps de rastreo de calorías para no darse ningún atracón y mantenerse controlada. Su menú consiste en tomar claras de huevo con champiñones y espinacas para desayunar; nueces y proteínas a media mañana; pescado y batata para almorzar; pollo o pavo con quinoa para cenar y, de snack, una galleta de mantequilla de cacahuete.

Después se apuntó al gimnasio y convenció a su hija para que comenzara este viaje con ella. Practican yoga y HIIT y cada vez añaden más ejercicios a su entrenamiento. "Ir a un centro deportivo es muy bueno porque hay nutricionistas y puedes practicar deporte en comunidad", comenta. "Estaba harta de mi peso y de que todo lo que me rodeara girara en torno a él. He cambiado, pero solo estoy a mitad de este camino sin billete de vuelta", concluye.

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