así nos controlan

Por qué un libro titulado 'La creación de una mosca' vale más de 25 millones de euros

Una obra hasta ahora desconocida ha adquirido un gran valor debido a un problema que será algo muy común. Los roles de la tecnología y los humanos se han revertido

Foto: Foto: iStock.
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La Inteligencia Artificial no va a llegar, porque ya está aquí. Hablamos continuamente de robots atomatizados que nos quitarán el trabajo dentro unos años y de cómo (según Elon Musk) debemos convertirnos nosotros mismos en cyborgs para detenerlo. También sabemos que, por ejemplo, el software podrá predecir futuros delincuentes. Esto es solo el principio.

¿Qué son los algoritmos realmente? Se trata de un conjunto de prescripto de instrucciones o reglas bien definidas, ordenadas y finitas que permiten llevar a cabo una actividad mediante pasos sucesivos que no generen dudas a quien deba hacer dicha actividad (en este caso, las máquinas). Desde un estado inicial, siguiendo los pasos sucesivos se llega a un proceso final y se obtiene una solución.

Quizá cuesta creerlo, pero lo explica el profesor Dionysios Demetis en 'The Conversation': un libro conocido como 'La creación de una mosca' llegó a valer en Amazon un precio de 25 millones de dólares (más gastos de envío) únicamente por el resultado de unos algoritmos combinados de la manera adecuada. "Esto me llevó a una investigación y a una posterior conclusión muy interesantes", explica. "Los roles de la tecnología de la información y los seres humanos se han invertido. En el pasado, los humanos utilizábamos la tecnología como herramienta. Ahora, es ella la que nos usa e incluso nos controla".

El libro generó tantas ventas únicamente por la combinación de algoritmos. La tecnología ha pasado a controlarnos a nosotros

Según Demetis, esto significa que nos hemos convertido en humanos artificiales o artefactos humanos, y que abundan los ejemplos. Hablábamos de la predicción de delincuentes, pero de igual manera los analistas y abogados están siendo reemplazados gradualmente por la inteligencia artificial, lo que significa que una defensa de un caso exitosa podría depender de los algoritmos. En el mercado laboral, muchas compañías han comenzado a filtrar currículums a través del software, por lo que hay muchos candidatos que se perderán para siempre en algún agujero negro de internet y se generarán grandes sesgos en la contratación (no todo puede ser perfecto).

¿Y en las noticias? Tiene un nombre propio: análisis del sentimiento automatizado. Se analizan opiniones positivas y negativas acerca de las compañías, basadas en diferentes fuentes web. A día de hoy, gracias en parte a las redes sociales, es muy fácil conocer la opinión de las personas sobre diversos temas, por lo que tras un estudio de las mismas, las compañías o los medios adquieren un conocimiento muy valioso que les sirve de cara a su propia empresa. Por supuesto, y como explicábamos antes, no es oro todo lo que reluce y también el uso masivo de algoritmos puede traer consigo algunos imprevistos.

El Flash Crash

Los mercados financieros son otros de los entornos donde operan los algoritmos sin intervención humana. Quizá suene terrorífico, pero el 85% de las transacciones en los mercados de divisas se realizan solo mediante algoritmos. "¿Qué quiere decir esto?" señala el profesor Demetis: "Fácil, el dinero se mueve en función de lo que dice una máquina. Debido a que gran parte de la inteligencia artificial involucra software de programación para descubrir cómo completar una tarea por sí misma, a menudo no sabemos exactamente qué hay detrás de la toma de decisiones".

Aunque los algoritmos funcionan, no pueden dejarse completamente solos, debe haber un humano que supervise las máquinas

Durante el Flash Crash (quiebra financiera estadounidense que tuvo lugar el 6 de mayo de 2010) se planteó la eterna pregunta: ¿un error de las máquinas (y los algoritmos, por tanto) o humano? Aquel día, el índice Dow Jones estadounidense se precipitó unos 1.000 puntos, o un 9%, para recuperarse 15 minutos después. Durante ese lapso de tiempo, se llevó consigo miles de millones de algunas de las empresas más poderosas del mundo. Las máquinas en sí no cometieron ningún error, pero aquello sucedió por la interacción de millones de decisiones algorítimicas que se enfrentaron de manera impredecible, siguiendo su propia lógica. ¿Conclusión? Se creó una espiral descendente en el mercado.

"Los algoritmos funcionan, pero no pueden dejarse a solas completamente, sin un control humano para que supervise las máquinas" explica el profesor. Como explicaba el autor Michael Lewis en su libro 'Flash Boys': "Se ha iniciado un proceso con ordenadores que reemplazarán completamente a la gente".

"A medida que se crean nuevos límites entre los seres humanos y la tecnología", indica Demetis, "debemos pensar detenidamente hacia dónde nos está llevando nuestra dependencia extrema en el software. A medida que las decisiones humanas son sustituidas por otras algorítmicas y nos convertimos en herramientas cuyas vidas son moldeadas por máquinas y sus consecuencias no deseadas, nos estamos preparando para la dominación tecnológica. Tenemos que decidir, mientras podamos, qué significa esto para nosotros como individuos y como sociedad".

Alma, Corazón, Vida

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