tu salud te lo agradecerá

La razón por la que debes dejar de usar tacones

Te estilizan, aumentan tu altura, quedan muy bien puestos, pero te están destrozando. No solo son tus pies los que sufren. Te contamos lo que le sucede a otras partes de tu cuerpo

Foto: Foto: EFE.
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Nuestra obsesión por parecer más altos viene de lejos y el uso de tacones no siempre ha sido exclusivo de mujeres. Aunque sobre todo ellas los llevan (y cada vez más hombres también se atreven), sus inicios se remontan a los egipcios, cuando en el manejo de la caballería resultaba más fácil utilizar un poco de plataforma. En algunos de los bocetos de artilugios diseñados por Leonardo Da Vinci pueden verse a varones con ellos, mostrándonos que en esta época era un elemento funcional, alejado del sentido estético de nuestra sociedad actual.

Fue en la boda de Enrique II de Francia y Catalina de Médici, en la que se documentó por primera vez a una fémina utilizado esta prenda. Fue el perfecto escaparate para una nueva moda, donde todas ellas querían adquirir este moderno accesorio, aunque a ellos también les gustaba esta tendencia. Además, hoy en día, hay países como Japón en los que es obligatorio llevarlos al trabajo si eres mujer, pero ¿qué pasa si es durante mucho tiempo?

No todo es bueno alrededor de este elemento. Abusar de él puede suponer una patología potencial por la presión al que sometemos a todo el cuerpo. Cuando los usamos estamos obligando a nuestro pie a estar de puntillas durante un periodo continuado. Esto provoca que los músculos se acaben adaptando a esta posición con una longitud acortada, y se ha comprobado el desarrollo de acortamientos musculares de tríceps sural (gemelos y sóleo) y planta del pie motivados por esta postura.

Todo esto conduce a un dolor detrás de la rodilla que muchas justifican como causa de "no dejar de usar tacones". Otros estudios han asociado los tacones con un aumento de la carga de los metatarsianos en la región delantera del pie y con el desarrollo de los fastidiosos juanetes. Además, cuanto más fino y alto sea el tacón, mayor inestabilidad de tobillo producirá.

Cuida tu salud

Seguramente pienses que los juanetes son cosa de gente mayor, pero estos bultos no te discriminan por tu edad. Pueden aparecer en los pies de cualquiera, pero son más comunes en las mujeres. Son básicamente deformidades del pie ubicadas en la articulación del dedo gordo. Son artríticos o genéticos y ambos tipos pueden causar dolores leves, moderados o severos.

Es muy posible que puedas padecer una metatarsalgia, uñas encarnadas, neuroma de Morton, fracturas o esguinces de tobillo

Su tamaño no importa cuando se trata de pasarlo mal. Puede convertirse en una tortura. "Este problema se relaciona con la cantidad de presión que ejerces sobre la articulación y la cantidad de tiempo que andas con regularidad", asegura Marco Ucciferri, podólogo en Nueva Jersey, a 'Women'sHealth'. Usa los zapatos adecuados y deja de pensar que "para lucir hay que sufrir".

No estaría de más que fueras a hacer un estudio plantar en el que te dijeran cuál es tu talla exacta y cómo plantas el pie. Seguramente te sorprendas con los resultados y debas aprender a caminar mejor. No pasa nada por usar plantillas, si es necesario póntelas, notarás la mejoría rápidamente. Si se te han inflamado lo mejor es ponerlos en remojo con hielo. Sí, el remedio de la abuela funciona. Si ves que se vuelve crónico y no lo soportas más, habla con tu médico, quizá una cirugía sea la mejor solución.

Otros problemas

Pero los daños del tacón no solo afectan al pie, sino también a otras partes del cuerpo. Un estudio reciente realizado con chicas jóvenes que lo usan a diario demuestra el deterioro lumbo-pélvico provocado por este efecto artificial de 'ponerse de puntillas'. Otras investigaciones han descrito alteraciones de cadera por la posición de flexo de la rodilla e incluso modificaciones cervicales.

Abusar del uso de tacones puede suponer una patología potencial por la presión al que sometemos a todo el cuerpo. Ten mucho cuidado

También el equilibrio se ve afectado. La musculatura de las partes laterales del pie y de la pierna tiene que estar trabajando de forma constante para poder equilibrarse, lo que repercute tambien en la cadera y la espalda. Es muy posible que puedas padecer una metatarsalgia, un dolor producido por la inflamación de la zona del metatarso. Otras afecciones con la que corres el riesgo de enfrentarte son uñas encarnadas, neuroma de Morton (atrapamiento del nervio que se encuentra entre el tercer y cuarto dedo) y fracturas o esguinces de tobillo. Cuidarse es primordial para no sufrir ninguna de estas enfermedades. Consulta con tu médico y no cometas la locura que está de moda en EEUU de quitarse el quinto dedo para estrechar el pie.

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