el que la sigue la consigue

Las costumbres mañaneras que debes seguir para tener más éxito

Jezz Bezos, CEO de Amazon, asegura que hay que madrugar muchísimo para convertirse en una persona exitosa. Te contamos otras alternativas para que no pierdas el sueño

Foto: Buenos días. (iStock)
Buenos días. (iStock)

¿Qué es el éxito? Oímos hablar de él en todas partes. Seguramente la imagen que tienes de él sea bastante estereotipada. Y no para todos significa lo mismo.

¿Alguna vez te has preguntado por qué las personas que se suponen han conseguido este objetivo siguen hábitos matutinos? Tranquilo, no es que estén locos o tengan TOC. Piensa un poco. Desarrollan hábitos por una sencilla razón: organizan su tiempo para poder concentrarse en lo que mejor se les da. Tiene sentido, ¿no?

Deja de pensar tanto y creer que no hay horas en el día para hacer todo lo que quieres. Cambiar, añadir o simplificar nuestros horarios te ahorrará muchos problemas y aprenderás a distribuir tu trabajo adecuadamente. Piensa en qué te causa estrés o ansiedad e intenta eliminarlo de tu vida. Ese es un gran paso.

Reprográmate

Si quieres que tu mente despierte, pueda tener nuevos enfoques y sea más productiva debes analizar qué objetivos tienes y si son a corto, medio o largo plazo. Olvida las distracciones y deja que el sol luzca entre esa niebla que entorpece tu día a día. Así como un atleta cuida su cuerpo, necesitamos cuidar bien nuestros cerebros para convertirnos en quienes aspiramos ser.

Uno de los mayores indicadores de cansancio o de que tienes la energía baja es que estás deshidratado. Empieza bebiendo un par de vasos

Cómo empiezas tu día puede ser crítico para conseguir lo que quieres. Empieza poco a poco y ten en cuenta que para cada uno puede ser diferente. Unos pueden estar una hora y otros tirarse tres. Madruga un poco (con 15 minutos al principio vale) para sentir que tienes el control, reducir tu ansiedad y aumentar la productividad a lo largo del día. Crear un hábito matutino puede ser primordial.

Soñar es importante

¿"La vida es sueño y los sueños, sueños son"? No sabemos qué diría ahora Calderón de la Barca, pero todos deberíamos soñar. A menudo, cuando estás despierto, ves cómo pasa la vida por delante de tus ojos. Piensas soluciones e ideas que utilizar, aunque no siempre las encuentres en el momento oportuno.

Cuando duermes, tu cerebro todavía trabaja en buscar cómo solventar lo ocurrido. De hecho, los sueños pueden contener consejos y conocimientos que necesitamos. Cuando se analizan correctamente pueden ser una buena orientación para conseguir lo que puede parecer imposible en primera instancia. Muchos de nosotros no los recordamos, pero eso no quiere decir que no estén ahí. Cree y confía en que puedes lograr lo que quieras. Traducción: duerme bien.

Desafía a tu cerebro

¿Cómo? Haz una tarea de forma diferente a cómo lo haces normalmente. Por ejemplo, cepíllate los dientes con la mano no dominante. Es divertido y puede ser desafiante. Evidentemente será difícil al principio y deberás ser más preciso en tus movimientos. Una acción así reactiva tu mente porque la estás estimulando. Se acabará adaptando y creará nuevas neuronas.

Esto es similar a lo que hace el ejercicio físico cuando mejora el funcionamiento del cuerpo y provoca que tus músculos se desarrollen. El aprendizaje genera conexiones entre las diferentes zonas del cerebro, y por eso es clave para que este se pueda anteponer a su deterioro. Estimula tu órgano constantemente.

Bebe agua y ve al gimnasio

Se recomienda dormir de seis a ocho horas durante la noche, por lo que piensa que estás bastante tiempo sin tomar agua. La hidratación es necesaria cuando se trata de ser productivo diariamente porque tu cerebro está compuesto de un 73% de esta materia. Bebe mucho de este líquido. Es fundamental para mantener una actividad cerebral óptima. Empieza con un vaso o dos nada más levantarte.

Si quieres que tu mente despierte, pueda tener nuevos enfoques y sea más productiva debes analizar qué objetivos tienes

Uno de los mayores indicadores de cansancio o de energía baja es que estás deshidratado. El agua ayuda tanto a la regulación corporal como a la función cerebral. Además, está estrechamente relacionado con el equilibrio de nuestros estados de ánimo. Si lo descuidas, estarás desquiciado todo el día.

Un estudio publicado en la revista 'Neurology: Clinical Practice' sugiere que "el ejercicio afecta el cerebro de diversas maneras, desde la preservación de la red nerviosa que comienza a disminuir con la edad hasta el aumento de la función de las neuronas, además de mejorar el flujo sanguíneo a las células y promover la producción de factores de crecimiento para ayudar a las células involucradas en tareas de pensamiento de nivel superior". Empieza a llevar un estilo de vida activo con ejercicios regulares. Esto ayudará enormemente a mantener cada parte de los tejidos de tu cerebro tan activos como los del resto del cuerpo.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios