Trucos prácticos para mejorar tu respiración
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el diafragma es importante

Trucos prácticos para mejorar tu respiración

No coger aire de una manera correcta puede causar muchos problemas de salud, al margen de la sensación de agobio que provoca. Conocer estas técnicas te vendrá bien

Foto: Foto: iStock.
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Respirar es prácticamente la única cosa en esta vida que hacemos de manera inconsciente (y además no tenemos que pagar por ello). Sin embargo, a veces tienes problemas de respiración, lo que no es de extrañar con la elevada contaminación de las grandes ciudades, o a causa de las múltiples alergias que cada vez son más frecuentes, o puedes sentir cómo te falta el aire o hiperventilas. Aunque no lo creas, a respirar bien (como a todo) se puede aprender. Hay una serie de pasos que pueden ayudarte.

El estrés, la ansiedad, la postura que adoptas y muchos otros factores pueden afectar la calidad de nuestra respiración. Por tanto, anota estos puntos que seguro que te ayudan a mejorar tu calidad de vida. ¿Nunca antes habías tenido en cuenta tu manera de coger aire? Es normal, no te preocupes, pero eso puede cambiar. Ponte como propósito, por ejemplo, hacerlo durante 48 horas.

Piensa en los momentos en los que tienes estrés. ¿Te cuesta más? ¿Necesitas ayudarte de la boca para hacerlo? ¿Lo haces más rápido o de manera entrecortada? Estudialo bien, porque seguro que puedes mejorar tu capacidad, como el que aprende a montar en bici.

La postura es fundamental

A todos nos cuesta mantenernos rectos, a pesar de que somos bípedos. Algunos parece que sentimos cierta nostalgia por los tiempos en los que todavía éramos homínidos y en el futuro desarrollaremos una chepa ideal para que nos pasen los billetes de la lotería en busca de suerte. Además de eso, la postura está íntimamente relacionada con la respiración.

Foto: ¿Con el pecho o el estómago? Respira hondo y aprender a hacerlo correctamente. (iStock)

He aquí la manera correcta: el diafragma (es decir, el músculo que se encuentra entre el tórax y el abdomen y que desempeña un papel clave en la entrada y salida del aire) no debe estar constreñido. Tu espalda tiene que encontrarse en posición vertical y los hombros hacia atrás y hacia abajo. La barbilla debe estar ligeramente levantada y la mandíbula, los hombros y el cuello relajados.

El ritmo cardíaco

Eso de que respirar profundamente es sano es solo un mito. Si, además de emitir esos lamentos, también bostezas mucho, es que tu organismo está queriendo decirte algo.

Respirar mejor ayuda a eliminar el estrés, pero tienes que tener muchos factores en cuenta, como la postura corporal o si usas la nariz

Cuando estamos estresados ​​o ansiosos nuestro ritmo cardíaco aumenta, y respirar profundamente conduce a obtener menos oxígeno, lo que puede aumentar la ansiedad y el pánico. Tomar respiraciones lentas, suaves y controladas será más eficaz para calmarte si estás estresado o ansioso, toma nota.

Además, demasiados suspiros o bostezos, como decíamos antes, pueden llevarte a hiperventilar. Aprender a respirar correctamente puede ayudar, pero quizá necesites también consultar a tu médico para que te haga un chequeo.

Usa tu nariz

Este paso es fundamental para respirar correctamente. A menos que estés haciendo un ejercicio hercúleo y vigoroso, intenta respirar por los orificios nasales. Esto ayuda a filtrar los contaminantes, los alérgenos y las toxinas cuando inhalamos, y además calienta y humedece el aire. Cuando respiramos por la boca, el volumen de aire aumenta notablemente, lo que puede llevar a ese hábito de respiración excesiva y aumentar la ansiedad.

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Como colofón: también se seca la boca y podemos adquirir problemas dentales. No hace falta decir nada más.

Y las buenas noticias...

Si comienzas a respirar bien, esto te ayudará a:

Dejar de roncar. Seguro que es el sueño de tu pareja, que pide cada vez que le toca soplar las velas por su cumpleaños. El ronquido puede asociarse con la inhalación excesiva, debido al aumento del volumen de aire y las vibraciones, y puede provocar un sueño no reparador, fatiga, despertarse con la boca seca, dolor de garganta o dolor de cabeza. ¿Solución? Duerme de lado y evita la comida abundante o beber alcohol un poco antes de acostarte.

Elimina el estrés. Ya hemos visto que la respiración está muy relacionada con el nerviosismo. El sueño reparador y el encontrarte animado y tranquilo te ayudarán a respirar bien, pero ¿y cuándo notes que el estrés llama a tu puerta? Toma un tiempo para distraerte, sal a dar un paseo. Sincroniza el ritmo de tus pasos con el de tu respiración, para no hacerlo de manera irregular. Tener ansiedad hace que respiremos de forma acelerada, pero respirar de forma incorrecta aumenta nuestras posibilidades de sufrir ansiedad, así que párate un momento, piensa en tu diafragma, tranquilízate y, ahora sí, respira.

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