¿Te pasa?

¿Retienes líquidos? Esto es lo que debes hacer, según varios dietistas

Existe el enigma inexplicable de tu aumento de peso repentino cuando te despiertas por la mañana. Todo está ligado a la alimentación. Te contamos qué está pasando

Foto: Foto: Corbis.
Foto: Corbis.

Te pesas de un día para otro y misteriosamente has subido dos kilos. Te cuidas, comes bien y haces ejercicio, pero durante la noche has engordado, tus dedos se han hinchado, tus articulaciones están más rígidas y te sientes más lento. Tu estómago también está inflado y no sabes cómo deshacerte de todos estos síntomas.

No te agobies, reguramente estás reteniendo líquidos. Parece frustrante cuando estás reduciendo las calorías y ves que al subirte a la báscula tus kilos aumentan. Lo cierto es que el peso fluctúa cada día, por lo que sí te ha pasado esto alguna vez puede ser la señal de que has comido demasiada sal o tomaste muchos carbohidratos.

Es posible que una de las razones también sea que has tomado muchos alimentos procesados o que sales a comer fuera de casa todos los días. No todo está perdido, hay muchas cosas que puedes hacer para dejar de retenerlos. Pon atención.

No seas tan 'salao'

"La sal actúa como un imán, de ahí la retención de agua. Otros alimentos pueden hacerte sentir hinchado, pero no confundas las dos sensaciones. Los productos que contienen salvado, el brócoli, la coliflor o el repollo causan esa sensación de plenitud", afirma Bonnie Taub-Dix, autora de 'Read It Before You Eat It: Take You From Label to Table'.

Al contrario de lo que se piensa, si no bebes suficiente agua , el cuerpo retiene la que hay para prevenir la deshidratación severa

Incluso si crees que está bien la recomendación diaria de sodio de 2300 miligramos por día, podrías estar subestimándola.Tu cuerpo necesita 200 miligramos de sodio para funcionar y a veces nos pasamos. Está oculto en muchas cosas, especialmente en los platos de los restaurantes porque es un elemento que da sabor y que es muy barato. De hecho, más del 70% del dietético se encuentra en los menús de establecimientos, comidas precocinadas y sándwiches embasados.

Cada persona es un mundo. Así que Taub-Dix recomienda echar un vistazo a los dedos aproximadamente una hora después de comer alimentos salados y ver si están hinchados. Si es así, es posible que seas sensible a este nutriente.

Deja los cabrohidratos

"Estos pueden causar retención de agua. Cuando los consumes y no los usas como combustible de inmediato, tu cuerpo los convierte en glucógeno y se almacena en los músculos para obtener energía" , explica Amy Shapiro, nutricionista.

Aproximadamente el 1% de su masa muscular y el 8% del peso de tu hígado es glucógeno directo. Por cada gramo almacenado en esas áreas, ganas aproximadamente 2.7 gramos de agua junto con él. Para ayudarte a practicar un mejor control de las porciones de carbohidratos, considera alguna dieta especial. La idea es que consumas menos durante los días de recuperación o descanso y aumentes su ingesta cuando haces ejercicio. Esta forma de comer ayuda a promover el crecimiento muscular y la pérdida de grasa.

Bebe

Cuando consumes demasiada sal, tus células se nutren y retienen hasta la última gota de agua que pueden. Su sed engaña a tu cuerpo para que piense que no está sediento (incluso cuando estás realmente seco). Entonces, si crees que puede haber consumido demasiado o haber ingerido una comida rica en sodio, bebe mucho más.

Ten cuidado con lo que comes. Hay muchos alimentos que ya contienen sal y es muy posible que estés sobrepasando los límites recomendados

"Si no bebes suficiente, el cuerpo retiene la que tiene para prevenirse de la deshidratación severa", explica Saphiro. Un estudio publicado en 'Obesity' encontró que tomar 500 mililitros antes de una comida engaña a tu organismo para que pierda más peso de forma natural.

Potasio y magnesio

En el caso de las mujeres, el primer día de su periodo menstrual es cuando retiene la mayor cantidad de agua en todo el mes. A medida que el ciclo avanza, las hormonas que controlan la retención regresan a la normalidad. "Un suplemento de magnesio puede ayudar a reducir el impacto de la hinchazón", afirma Shapiro.

También puedes tomar potasio (4,7 gramos por día). La investigación en el 'American Journal of Kidney Disease' relaciona un mayor nivel de este químico con menos niveles de sodio en los riñones, reduciendo la retención de líquidos y la presión arterial.

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