no te lo imaginas

Es abogado especializado en negligencias en cruceros y cuenta todo lo que sabe

Estas travesías de ensueño tienen otra cara que es bueno conocer. No es oro todo lo que reluce en altamar

Foto: Foto: iStock.
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Desde las travesías en los que personas adultas disfrazadas de personajes de Disney te agasajan sin parar por el Caribe hasta las interminables colas a cuarenta grados para poder ver durante quince minutos Santorini, los cruceros siempre parecen lugares de ensueño. Son micromundos, con sus normas particulares, donde puedes ir al teatro o disfrutar del trayecto con una biodramina en la mano. Los hay hasta especializados para solteros que quieren echar una cana al aire. "Lo que pasa en el crucero se queda en el crucero", al fin y al cabo.

Pero, aunque nos quedemos en la superficie, los cruceros esconden muchos secretos. Y no del tipo de "acabamos de chocarnos contra un iceberg pero vamos a hacer que todo lo tenemos controlado para no caer en el pánico", precisamente. Quizá más escatológicos. ¿Sabías, por ejemplo, que sin las normas adecuadas de higiene podrían ser criaderos de enfermedades trasmitidas por la comida? Para ello existen en Estados Unidos los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, que se encargan de inspeccionarlos para asegurarse que cumplen con los procedimientos requeridos de saneamiento.

Pero en ocasiones estos barcos intentan eludir las reglas. Lo señala Jim Walker en 'Business Insider', abogado especializado en casos relacionados con pasajeros y empleados en líneas de cruceros. Y es que (alerta, cuidado escrupulosos) a veces los empleados ocultan en sus camarotes comida que no se encuentra en el mejor estado y, posteriormente, se la entregan a los clientes. De lo que se come se cría, así que ojo con eso.

Somos lo que comemos

Aunque no lo creas, muchos abogados están especializados en negligencias en cruceros, así que el caso de Walker no es tan extraño como pueda parecer. Y tiene, sin duda, muchas historias que contar.

Por ejemplo, un barco operado por la lujosa línea de cruceros Silversea (con sede en Mónaco y que opera desde 1994) fue atrapado escondiendo comida en 2013, cuando un representante de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades realizó una inspección sorpresa y le dio al barco una calificación deficiente.

Al parecer, habían hecho esfuerzos "sobrehumanos" para que los pasajeron no vieran cómo llevaban 15 carritos de comida, incluida la leche, carne cruda y queso, así como platos y utensilios de la cocina del barco a las cabinas de la tripulación. El representante de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades vertió cloro líquido concentrado sobre los alimentos para que así asegurarse de que no se utilizasen más tarde.

"¿Esto es noticia? Pasa a menudo en todos los cruceros", señaló la tripulación

Un representante de Silversea le dijo a 'CNN' que la historia del barco era una "anomalía" pero Walker no está de acuerdo. Según el abogado, más del 90% de trabajadores (unos 100 en total) que contestaron a una encuesta publicada en Facebook dijeron que habían recibido instrucciones de esconder comida en sus habitaciones mientras trabajaban en un crucero.

"No creerías cuántos miembros de la tripulación dijeron: '¿Por qué es esto tiene relevancia? Sucede todo el tiempo en los cruceros en los que he trabajado'", dijo Walker. Así que, tanto si tu sueño de toda la vida es realizar un viaje de estos como si llevas a tus espaldas más de cuarenta, vigila lo que te llevas a la boca. Probablemente esté bien, pero, por si las moscas, fíjate en el olor que desprende, o si lo traen directamente de los camarotes de la tripulación, por ejemplo.

Alma, Corazón, Vida

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