puedes solucionarlo

Estás respirando mal mientras duermes y quizá no lo sepas

No te asustes, es más común de lo que piensas, pero puede tener algunas consecuencias muy graves que seguramente quieras remediar

Foto: Dormir mal. (iStock)
Dormir mal. (iStock)

Nadie suele pensar que el acto de respirar es tan inconsciente que a veces se deja de hacer sin tener conciencia de ello. Según el estudio de la Sociedad Española del Sueño (SES), se estima que existen entre cinco y siete millones de personas que sufren apnea del sueño y más del 80% no están diagnosticados. O lo que es igual: dejan de respirar entre ronquidos, periodo que puede durar desde diez segundos hasta algunos minutos y repetirse, en los casos severos, más de 30 veces en una hora.

Además, entre 1.200.000 y 2.150.000 de personas sufren este trastorno del sueño sin saberlo. Un grave problema si se tiene en cuenta que no dormir bien por la noche repercute más allá del necesario descanso para el día siguiente, y va desde alteraciones cardiovasculares hasta desarrollo de tumores.

A largo plazo, se ha relacionado con latidos irregulares, hipertensión e incluso accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos. El tratamiento temprano puede ayudar a reducir sus riesgos. Pero primero debes ser consciente de que algo puede estar pasando.

Estás cansado siempre

El agotamiento es uno de los mayores síntomas de la apnea del sueño. Cuando dejas de respirar y tu cerebro envía su llamada de auxilio, en realidad te estás despertando, aunque no te des cuenta. "Tu órgano tiene que estar despierto durante 30 segundos completos para reconocer que no estás dormido", explica Michael Breus, miembro de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño.

Es la pescadilla que se muerde la cola: duermes mal, no descansas, tienes mal humor y así sucesivamente

Pero despertarse, aunque solo sea por unos segundos, puede interrumpir tus ciclos de sueño dejándote más agotado a la mañana siguiente. Ahora, el cansancio es bastante inespecífico y es común en muchas otras condiciones. Es por eso que los médicos buscan otros síntomas en conjunto que puedan ayudar a señalar que tu agotamiento puede estar relacionado con la apnea.

Roncas

Si tus ronquidos llegan hasta el piso de al lado, algo no va bien. Junto con la somnolencia diurna, estos fuertes 'bufidos' son el segundo marcador principal de la apnea del sueño. No todos los que tienen roncan (y no todos los que lo hacen la padecen), comenta Breus, aunque es extremadamente común.

Foto: iStock.
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Respirar en una vía aérea parcialmente colapsada provoca una vibración que crea estos sonidos. Esto puede indicar un bloqueo que lo predispone a la apnea del sueño. Pero en realidad es la pausa entre ronquidos lo que puede ser más preocupante: esta es la parte en la que no estás respirando.

"Si no hay aire en movimiento, no puede haber ruido", asegura el experto. Junto con los ronquidos severos, tu compañero de cama puede notar un "jadeo, resoplido o forcejeo" cuando vuelve a respirar: puede ser bastante dramático y alarmante para alguien con quien duermes, pero probablemente no se dará cuenta.

Boca seca y dolor de cabeza

Breus asegura que "cuando entra tanto flujo de aire por la boca no tienes tanta producción de saliva, por lo que tu boca tiende a secarse". Además, cuando tu cerebro no tiene una buena noche de sueño o no recibe suficiente oxígeno, suele advertírtelo mediante una serie de síntomas. El más común de ellos es el dolor de cabeza, sobre todo en la mañana.

Te quedas dormido todo el tiempo

Si no puedes evitar quedarte dormido en el cine o en una habitación con poca luz o te desmayas constantemente en el sofá viendo la televisión, esto podría indicar un agotamiento extremo relacionado con la apnea. "Dado que tu sueño se ve gravemente perturbado, la mayoría de estas personas se duermencon nada", asegura Rapoport.

Las personas que sufren apnea del sueño dejan de respirar entre ronquidos, periodo que puede durar desde segundos hasta minutos y repetirse

Y esto no solo provoca la ira de tus amigos cuando sales por ahí: también puede tener consecuencias mortales. Esta capacidad instantánea para conciliar el sueño es uno de los principales riesgos al conducir. Cuando las vías respiratorias se cierran, el cerebro deja de recibir oxígeno. Entonces, envía una señal para que se retome el correcto funcionamiento. Para ello (y por más que no te enteres) se acaba despertando. A causa de esto, podrías sentir más cansancio de lo normal.

Cambios de humor y falta de memoria

Si dejas de respirar cuando duermes, sentirás más cansancio y, como consecuencia, puedes experimentar cambios en el humor: es la pescadilla que se muerde la cola. Mírate: si tienes malhumor un día o te sientes más irascible es normal, a todo el mundo le sucede. Pero, si lo sientes todos los días y se ha convertido en norma, la apnea podría ser una de las posibles causas.

Ademáste darás cuenta de que tienes dificultades para concentrarte. Cuando te despiertas más de cinco veces por hora tu cuerpo no se está asentando en las etapas profundas y restauradoras del sueño que necesita para funcionar correctamente. Esto puede afectar negativamente a la forma en que recuerdas los detalles pequeños, dónde aparcaste el coche y como te puedes imaginar, una mala noche hará que te sientas enfadado, especialmente cuando ocurre periódicamente.

Alma, Corazón, Vida

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