por las noches

Por qué es tan malo tomar antihistamínico si pretendes dormir

Es una socorrida solución a la que acuden muchos insomnes cuando no logran alcanzar el sueño. Craso error. Estas son las razones

Foto: Foto: iStock.
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Dormir es muy importante. No es algo que te estemos descubriendo. Es primordial para gozar de una buena salud. Por lo tanto, cuando estás despierto a la 1:00 de la madrugada por tercera noche consecutiva, puedes sentirte tentado a hacer cualquier cosa para descansar un poco, así que vas a lo fácil, al botiquín. En la mayoría de los casos, eso significa que un antihistamínico, que puede provocar somnolencia, te ayudará a conseguirlo algunas ocasiones. Entonces, ¿por qué es tan malo tomarlo? Esto es lo que necesitas saber acerca si lo ingieres para quedarte dormido.

Su uso rutinario para tratar el insomnio no es recomendable. Se utilizan principalmente para tratar los síntomas de la rinitis o de otras alergias, provocan sueño porque actúan contra la histamina, una sustancia química que produce el sistema nervioso central y que produce la respuesta inflamatoria, pero también desempeña un papel clave en la promoción de la vigilia. De hecho, la mayoría de los somníferos de venta libre contienen antihistamínicos. Sin embargo, estos están diseñados para ser usados solo durante dos o tres noches, como en las ocasiones en las que el estrés, un viaje u otros motivos que te mantienen despierto.

El ingrediente principal de los que actúan rápidamente es el clorhidrato de difenhidramina (DPH). Está destinado a tratar los síntomas de una reacción alérgica como picazón, ojos llorosos y estornudos. La parte somnolienta es en realidad solo un efecto secundario. "Por eso cuando los tomas te sientes cansado", asegura a 'Self' Rafael Pelayo, especialista del sueño en la Stanford Sleep Medicine Center.

Sin abusar

La tolerancia a los efectos sedantes de los antihistamínicos se desarrolla con rapidez. Como consecuencia, cuanto más tiempo los ingieras, es menos probable que te den sueño. Sus efectos secundarios pueden comprender somnolencia durante el día, sequedad de la boca y mareos. Además, la difenhidramina y la doxilamina, que tienen sedantes y están presentes en varios somníferos de venta libre no se recomiendan para personas que padecen glaucoma de ángulo cerrado, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o enfermedad hepática grave (además, estudios recientes han demostrado que en adultos pueden aumentar el riesgo de demencia).

Empieza a cambiar tus hábitos de sueño para poder lograr dormir bien las horas adecuadas

"Estos medicamentos no son buenos para lograr el sueño", afirma David Rapoport, director del Programa de Investigación de Medicina del Sueño y profesor de medicina pulmonar en la Escuela de Medicina Icahn en Monte Sinaí. Una revisión de 2017 de la investigación en la 'Guía práctica clínica para el tratamiento farmacológico del insomnio crónico en adultos' examinó 46 estudios en un intento de recomendar referencias para tratar el insomnio. Los investigadores determinaron que la evidencia detrás de las pastillas basadas ​​en DPH que conducen a dormir mejor fue "clínicamente insignificante", lo que sugiere que las personas no deben tratar de usarlos para quedarse dormidos más rápido o por más tiempo.

Sin embargo, como señala Pelayo, la forma en que el organismo reacciona a un determinado medicamento es bastante individual por lo que es posible que creas que funciona con más fuerza debido al efecto placebo de tomar algo que crees que te adormecerá. "Es muy atractivo porque no necesita receta y lo ven como una manera rápida y sucia de solucionar el insomnio", asegura el experto.

Consecuencias

"El gran problema con este tipo de medicamento es que dura bastante tiempo en tu sistema", asegura Pelayo. El efecto persistente de una dosis estándar para adultos (25 a 50 miligramos) probablemente no sea increíblemente fuerte, pero puede ser suficiente para que te sientas somnoliento o mareado a la mañana siguiente. Otros efectos son leves y pueden incluir sequedad de boca, nariz y garganta, mareos, confusión, alucinaciones, estreñimiento, dolor de cabeza y náuseas, según los Institutos Nacionales de la Salud de Reino Unido.

Además, ten en cuenta que la mayoría de los medicamentos que contienen somníferos no son recomendables para las embarazadas o las mujeres que están amamantando. Si tienes problemas de insomnio crónico, no dependas de los antihistamínicos o de pastillas especiales para dormir sin receta. Mejor, comienza por hacer cambios en el estilo de vida.

No debes tomar antihistamínicos porque sus efectos secundarios podrían ser mucho peores

Seguir una rutina de horarios para dormir, evitar la cafeína y dormir siestas durante el día, incorporar la actividad física, no usar mucho el teléfono, tablets, ordenadores u otras pantallas que emiten luz antes de irte a dormir son algunos de los consejos que recogen estos especialistas. "Sobre todo controla el estrés, es uno de los mayores enemigos del sueño", conclue Rapoport.

Si sigues teniendo problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido, consulta a tu médico. Además de los cambios en el estilo de vida es posible que el especialista te recomiende formas para que el lugar donde duermes sea el lugar más propicio o que te sugiera que hagas terapia conductual para ayudarte a aprender nuevos hábitos.

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