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Estos son los cinco tipos de bebedores, ¿a cuál de ellos perteneces?
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Estos son los cinco tipos de bebedores, ¿a cuál de ellos perteneces?

¿Coges el coche cuando has tomado alcohol? ¿Te enfadas y siempre buscas pelea? ¿Solo una copita y a casa? Descubre cómo es tu comportamiento y si tienes un problema

Foto: Fotograma de 'Padre de familia'.
Fotograma de 'Padre de familia'.

En cuanto al alcohol se refiere, ¿cuándo es demasiado? Normalmente cuando has perdido el control y no eres capaz de manejar ningún tipo de situación, ni siquiera a ti mismo. Lo cierto es que la respuesta es poco clara y depende de muchos aspectos.

Para aquellos que eligen tomarlo, el nivel más saludable de consumo se define normalmente como una copa al día para las mujeres o hasta dos para los hombres. Mientras tanto, tomar bebidas espirituosas a un nivel "de bajo riesgo" se define para ellas como no más de tres en tan solo 24 horas y no más de siete por semana; y para ellos, son cuatro al día y 14 semanales (no tienen que ser copas de whisky, el vino y la cerveza también cuentan). Las personas que superan estos puntos de referencia se consideran en riesgo de trastorno por consumo de alcohol, así como de desarrollo de problemas de salud como el cáncer y el deterioro cognitivo.

Foto: Foto: iStock.

Sin embargo, identificar problemas con el consumo puede ser más difícil en la vida real. Los niveles de tolerancia, el comportamiento y las definiciones personales de aceptabilidad pueden ser muy variables, lo que a veces dificulta determinar quién tiene hábitos problemáticos. Un nuevo estudio, publicado esta semana en 'Alcohol & Alcoholism', descubrió cinco subgrupos distintos de bebedores, lo que posiblemente hace que sea más fácil concentrarse en actitudes poco saludables y tratamientos a medida.

"Este trastorno no es realmente un único diagnóstico", dice la coautora del estudio Ashley Linden-Carmichael, profesora asistente de investigación de salud del comportamiento biológico en la Universidad Estatal de Pensilvania. "Este enfoque nos permite estar más en sintonía con la detección temprana y la prevención".

Los estudiantes universitarios creen que beber no interfiere con su vida, pero sí lo hace

La doctora Olivera Bogunovic, directora médico de servicios ambulatorios en la división de trastornos por uso de sustancias dañinas en el Hospital McLean de Massachusetts (que no participó en esta investigación), está de acuerdo con esa premisa. "El mejor tratamiento posible para cualquier enfermedad en psiquiatría es el que se adapta a las necesidades de un paciente. Cuantas más clasificaciones, mejor se puede ayudar a los profesionales mejorar el tratamiento y hacerlo más personalizado".

El documento se basó en datos de aproximadamente 5.400 bebedores actuales de entre 18 y 64 años. Cada uno de estos individuos reportó al menos dos de los once síntomas de un enfermedad por consumo de alcohol en el último año, suficiente para calificar un diagnóstico clínico. Estos incluían beber más o durante más tiempo del que se pretendía, luchar para reducir el consumo, experimentar efectos secundarios físicos o síntomas de abstinencia, encontrar que interfirió con la vida personal o profesional y seguir tomando a pesar de problemas de salud o personales.

En general, tendían a informar que habían consumido más o que lo habían hecho durante un tiempo más prolongado de lo previsto. Pero a partir de ahí, surgieron tendencias que permitieron a los investigadores clasificarlos en las cinco clases.

Nivel 1

Solo efectos adversos. Fue la más común y se aplicó al 34% de las personas en el estudio que dijeron haber experimentado resacas o síntomas de abstinencia relacionados con el consumo excesivo, pero pocos problemas más. Esta clasificación fue más frecuente entre los adultos jóvenes.

Nivel 2

Los siguientes en prevalencia (25%) fueron aquellos con riesgo de "lesiones inducidas por el alcohol" a través de comportamientos como conducir, nadar o tener relaciones sexuales sin precaución mientras están bebidos. Sorprendentemente, asegura Linden-Carmichael, que este rasgo fue más común entre los adultos mayores, alcanzando un máximo de 58 años.

Muchos creen que solo las personas que están en un nivel 5 tienen problemas con el alcohol, pero todos los grupos están incluidos

"Pensé que era tan interesante que revisé dos y tres veces mis datos", explica. Especula que los jóvenes pueden tener más probabilidades de compartir vehículos para volver a casa o tomar un taxi en lugar de conducir ellos mismos o pueden tener menos probabilidades de ver como peligrosas las actividades que realizan mientras están borrachos.

Nivel 3

En este se encuentran los "altamente problemáticos con baja interferencia percibida en la vida" que son el 21% de la muestra. Estas personas informaron sobre muchos problemas con el alcohol, excepto aquellos que se ocuparon de los efectos adversos en la vida familiar, el trabajo o el rendimiento académico.

Los que tenían menor edad también representaron un porcentaje desproporcionadamente más alto en esta clase, tal vez porque para muchos, especialmente estudiantes universitarios, beber es una parte importante de su vida social, en lugar de un impedimento. "Tienen mucha libertad. Pueden hacer lo que quieran", comenta Linden-Carmichael. "Supongo que piensan que no interfiere con su vida, pero sí lo hace", añade.

Nivel 4

El 13% de los encuestados se clasificó en la clase de "dificultad para dejarlo" o aquellos que tenían una baja prevalencia de la mayoría de los síntomas, pero que luchaban por reducir su consumo de alcohol. Los adultos mayores de 53 años tenían más probabilidades de caer en este grupo. "Si alguien tiene más de 60 años es posible que haya estado experimentando síntomas de un trastorno durante mucho tiempo. Están en este precipicio de '¿cómo puedo dejar de beber tanto?' Están peleando para recortar la cantidad", explica la experta.

Nivel 5

Finalmente, el grupo menos común pero más grave se consideró como "altamente problemático". Estas personas, que representan el 7% del estudio, tenían una alta probabilidad de informar sobre todos los síntomas asociados con el alcoholismo, incluidos los efectos negativos en sus vidas y salud. Aunque la prevalencia fue relativamente baja y bastante constante en todos los grupos de edad, alcanzó su punto máximo a los 48 años.

Para ellas se considera un nivel de bajo riesgo no más de 3 al día y 7 por semana; para ellos 4 y 14

Esto puede sorprender a las personas fuera del campo médico, que tienden a asociar estas enfermedades relacionadas con la bebida solo con la clasificación más severa.. "Mucha gente piensa que alcohólico es quien se encuentra en una tasa altamente problemática y está cumpliendo con cada uno de estos síntomas, pero no es el caso. Se parece a todos los niveles en general", concluye la experta.

En cuanto al alcohol se refiere, ¿cuándo es demasiado? Normalmente cuando has perdido el control y no eres capaz de manejar ningún tipo de situación, ni siquiera a ti mismo. Lo cierto es que la respuesta es poco clara y depende de muchos aspectos.

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