nadie dijo que el camino sería fácil

Las cinco reglas universales del éxito

¿Por qué unas personas llegan a la cima y otras no? ¿Tu esfuerzo se ve recompensado? El científico Albert László-Barabási lo resuelve en su nuevo libro

Foto: Fotograma de 'El gran Gatsby'.
Fotograma de 'El gran Gatsby'.

Quizá de primeras el nombre de Albert László-Barabási no te diga mucho, pero este profesor húngaro en la Universidad de Northeastern en Boston es una de las personalidades más influentes y citadas en el campo de las ciencias en la actualidad. Realiza periódicamente seminarios sobre medicina en Harvard y es miembro de la American Physical Society, la Academia de Ciencias en Hungría y la Academia Europea. Y ahora, además, ha escrito 'La fórmula. Las reglas universales del éxito', un libro sobre las claves para conseguir llegar a la cima.

¿Por qué a veces trabajamos mucho pero no encontramos una verdadera recompensa a ese rendimiento? Lászlo-Barabási ha realizado un seguimiento del trabajo de un grupo de personas en varios ámbitos, desde el deporte al arte, pasando por las letras, y señala que "el problema está en que el esfuerzo lo pones tú, pero el reconocimiento lo dan los demás".

Foto: Twitter.
Foto: Twitter.

Como señalaba en una entrevista para la Universidad Curvinus de Budapest: "Es mejor en muchas ocasiones ser el último en descubrir algo que el primero, pues cuando llega el éxito es cuando la comunidad lo reconoce". Lo que nos hace pensar en aquella historia tan famosa de 'El principito', en la que un científico realizaba en dos ocasiones la misma demostración, pero solo se le aplaudía cuando llevaba ropas de estilo occidental.

El problema del reconocimiento es que no es fácilmente medible y depende de los demás

Para el autor, las redes sociales -a las que ya ha prestado atención en otras ocasiones- juegan un papel fundamental a la hora del reconocimiento. El rendimiento es difícil de medir, para un artista, por ejemplo, dependerá de quién considere importante su obra. Para un deportista, en función de sus resultados, siempre comparativos con el resto de 'colegas' con los que ha de competir. Pero el libro no solo habla de eso, sino que también aborda la cuestión de quién tiene más posibilidades de llegar a la cima. "Son fórmulas que nos servirán para predecir nuestros resultados", indica para Geek Wire.

¿En qué se diferencia este libro a tantos otros que hablan del camino al éxito? "Hay escrito mucho al respecto, es cierto, pero siempre se les olvida un punto importante. Este tipo de ensayos suelen mostrarnos únicamente la cara buena, la de los triunfadores, por lo que están olvidando una parte importante. Nosotros hemos decidido estudiar tanto las carreras de aquellos que han conseguido llegar a la cima como las de aquellos que se han quedado por el camino".

¿Cuáles son las cinco reglas?

  1. El rendimiento impulsa el éxito, pero cuando el rendimiento es inconmensurable las redes lo determinan. Hay momentos en los que los estándares de la "genialidad" no están muy claros. Las redes y los contactos poco te ayudarán a la hora de jugar al tenis, pero sí, por ejemplo, determinarán a qué precio se vende un cuadro si el nombre que está detrás del mismo es Picasso o Basquiat. Pero para entender por qué Basquiat llegó a la cima y otros no lo hicieron hay que analizar el resto de puntos.
  2. El rendimiento es limitado, pero el éxito es ilimitado. Según el autor, las recompensas que se consiguen al ser juzgado como el número uno y no como el número dos son completamente enormes y desproporcionadas.
  3. Calidad + éxito anterior = éxito futuro. Somos seres influenciables, y, como dice el refrán, "cría fama y échate a dormir". El autor cuenta un ejemplo que sucedió en una escuela de San Francisco: se les explicó a los maestros que unos alumnos con calificaciones normales habían sobresalido en una prueba. Los profesores les alentaron y, finalmente, cuando estos alumnos elegidos al azar tuvieron que realizar otra prueba, sacaron los resultados que se esperaba de ellos.
  4. Si bien el éxito del equipo requiere diversidad y equilibrio, una sola persona recibirá crédito por los logros del grupo. Por ejemplo, los premios Nobel no pueden tener más de tres destinatarios, sin importar cuántas personas hayan contribuido al trabajo. El sexismo entra también en esta ley. Cuando las mujeres son coautores de trabajos de investigación económica con hombres, las personas asumen que el trabajo real fue realizado por los hombres. ¿Cómo lo sabemos? Debido a que cada trabajo escrito por un equipo al que contribuye una mujer disminuye sus posibilidades de obtener crédito."Si eres una economista femenina que publica con hombres, es mejor que no publiques en absoluto", escribe Barabasi.
  5. El éxito puede llegar en cualquier momento siempre y cuando seamos persistentes. Una ley positiva para terminar el libro. Barabasi cita al químico John Fenn, quien se vio obligado a retirarse obligatoriamente de Yale, pero fue felizmente acogido por la Virginia Commonwealth University, donde, con más de los 70 años, desarrolló una técnica para medir las masas de grandes moléculas y proteínas que le valieron un Premio Nobel.

En su conclusión, Barabasi dice que las cinco leyes también se pueden usar para corregir errores: "Sirve para poner en marcha el éxito de las personas merecedoras que nos rodean... o para darte cuenta de que los niños se ven obstaculizados en ocasiones y podemos darles un empujón ". Siempre es bueno conocer el terreno de juego antes de lanzarnos a él ¿no?

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