DENTRO DE LAS ENTRAÑAS DEL AHA

Un fin de semana en el lugar donde se decide el futuro de la salud de tu corazón

Se acaba de celebrar el Congreso de la American Heart Association, una de las citas más importantes de salud cardíaca a nivel global, y El Confidencial ha estado ahí

Foto: Una macroferia de la salud. Foto: Héctor G. Barnés.
Una macroferia de la salud. Foto: Héctor G. Barnés.

¡Creo que tenemos un ganador!”, exclama el moderador mientras la pantalla del salón rodeado por cortinones ‘lynchianos’ muestra un 86% de resultados favorables frente a un 14% en contra. Los cientos de personas que abarrotan la sala Main Event I del McCormick Center aplauden antes de marcharse en busca de otro chute en vena de cifras y porcentajes. No se trata, aunque lo pueda parecer, de una subasta en Sothebys, sino del último congreso de la Asociación Americana de Cardiología (AHA) que ha tenido lugar este fin de semana en Chicago. Una de las citas marcadas en rojo por la industria médica global. Y que, celebrada en la mastodóntica Puerta del Oeste, donde nace la Ruta 66, tiene, como no, algo de macrofestival. Como un Mad Cool con menos colas y más científicos.

El ganador del que hablaba el presentador es la dapagliflozina, medicamento para tratar la diabetes que ha sido protagonista del DECLARE-TIMI 58, cuyos resultados recoge ‘The New England Journal of Medicine’. Según la investigación, este inhibidor del SGLT2 reduce sustancialmente (un 27%) el riesgo de hospitalización entre los pacientes que sufren diabetes tipo 2, además de reducir las muertes por causas cardiovasculares. Una enfermedad, la diabetes, que según los datos de la Fundación Española para la diabetes, afecta a más del 13,8% de la población de nuestro país. El casi quórum se elevó entre los cardiólogos que visitan las sesiones cuando se les preguntó, aplicación mediante, si una vez conocidos los resultados, pensarían introducirlo en sus tratamientos.

Aunque se puede jugar a realidad virtual o comprar joyería, todo se cuece en las presentaciones, el ‘backstage’ de la vanguardia científica

El congreso es una macroferia de la salud que puede, al mismo tiempo, proporcionar nuevas guías para el tratamiento del colesterol como preguntarse sobre la utilidad del omega 3 y la vitamina D a la hora de tratar las enfermedades cardíacas o el cáncer (no parece tener mucha) o la utilidad del yoga como alternativa a los programas convencionales de recuperación cardiovascular. En los stands de las compañías farmacéuticas presentes, las compañías presentan sus últimos productos, enfoques y recomendaciones, aderezados con un poco de entretenimiento para todos los públicos que alivie un poco la pesada terminología médica. Esto es América.

Tres niñas, por ejemplo, juegan en una máquina recreativa a algo que se asemeja a un juego de carreras. Cuando superan la primera fase, no obstante, tienen que detenerse y, responder a una complicada pregunta sobre jerga técnica. Las que aciertan, lo hacen por azar, pero eso no reduce su felicidad. Mientras tanto, unos metros más allá, un médico busca unos pendientes para regalar en la joyería colocada entre stand y stand. Un puñado de participantes se entretienen con juegos de realidad virtual y ‘escape rooms’ que invitan a intentar abandonar una trampa mortal en forma de arterias inflamadas. Sin embargo, donde todo se cuece de verdad es en las distintas salas de presentaciones y ruedas de prensa donde se desvelan las pautas del futuro de la salud cardíaca, el ‘backstage’ de la vanguardia de la investigación.

Hacia dónde vamos

Centrado explícitamente en esta edición en fomentar la prevención, en el Congreso se presentaron trabajos como el REDUCE-IT, que mostró la capacidad del etilo de icosapento para prevenir problemas cardiovasculares como ataques al corazón (31%) e infartos (28%). Una “nueva era”, en palabras del autor del estudio, Deepak L. Bhatt, del Brigham and Women’s Hospital de Boston, a pesar de ciertas reservas ante el medicamento comercializado por Azarin. O el informe sobre el metotrexato en bajas dosis, a partir de los estudios CANTOS y CIRT, en un sentido opuesto: no parece tener un efecto claro en los accidentes cardiovasculares. En opinión de Sydney Smith de la Escuela Médica de Harvard, un buen ejemplo de los problemas a la hora de trasladar resultados de animales a los seres humanos. Pequeños pasos para la historia de la investigación, pero imprescindibles a la hora de acumular evidencia.

Las presentaciones tienen lugar ante un público concurrido. Foto: Héctor G. Barnés.
Las presentaciones tienen lugar ante un público concurrido. Foto: Héctor G. Barnés.

Una de las grandes apuestas de AstraZeneca para esta edición ha sido el DECLARE, en conjunción con el enfoque de CaReMe, que promueve una visión holística sobre la diabetes, una enfermedad que tradicionalmente fue abordada de manera separada desde distintas especialidades independientes, de cardiología a la nefrología. La dapagliflozina (comercializada como Forxiga) es, a su manera, la concreción en forma de medicamento de esa filosofía ya que protege el “matrimonio” entre corazón y riñón, en palabras del nefrólogo George Bakris. Y ello, con efectos menos negativos de lo esperado, como defendió durante la presentación la “madre” de DECLARE, Elizabeth Björk, que manifestó que en su investigación no habían hallado un mayor riesgo de fractura, amputación o gangrena.

Un resultado que fue comentado de manera positiva por el independiente Javed Butler, profesor de Medicina y Fisiología de la Universidad de Mississippi, que defendió que el medicamento debía ser utilizado para la reducción del fallo cardíaco aunque su efecto no fuese significativo en los accidentes cardiovasculares graves. “Antes no había cohesión”, añadió el médico de cabecera canadiense Peter Lin en un panel a propósito del tratamiento de la diabetes, una enfermedad crónica y sin cura que, como se recordó en varias ocasiones, es una enfermedad crónica sin cura que afecta a todos aquellos órganos donde se acumula la glucosa.

La diabetes será en 2030 la séptima causa de muerte en todo el mundo. Cada año mata a más gente que el cáncer y el sida juntos

“Ahora, por primera vez, todos los especialistas están diciendo lo mismo, podemos tratar todos estos órganos como nos demuestran los estudios”, añadió Lin. Como recordó el cardiólogo de Kansas City Mikhail Kosiboro, “el paciente es una unidad, y en el caso de la diabetes en particular, el tratamiento debe centrarse en todas las complicaciones que se deriven para facilitarle la vida”. Para la compañía farmacéutica, DECLARE es un paso adelante decisivo en el tratamiento de una enfermedad que según sus cálculos, en 2030 será la séptima causa de muerte en todo el mundo y que al año mata a más gente que el cáncer y el sida juntos.

Otras perspectivas

Entre las presentaciones destacadas de las jornadas se encuentran las nuevas guías para un tratamiento más personalizado sobre el colesterol por parte de la AHA y del Colegio Americano de Cardiología. Como recordó el presidente de dicha organización, los actuales tratamientos contra el colesterol “no sirven de igual manera para todos”. Una de las decisiones más sorprendentes es la extensión de los programas de control del colesterol a lo largo de toda la vida, incluso a edades tan tempranas como los dos años. Al fin y al cabo, como la propia Asociación recordó, alrededor de un tercio de los adultos estadounidenses tienen un nivel alto de colesterol “malo” (LDL), por encima de 100mg/dl… y cabe recordar que organizaciones, como la Fundación Española del Corazón señalan que en España es posible que más de la mitad de la población se encuentre sin diagnosticar en dicha situación.

Buenas noticias para los aficionados al yoga: el doctor Dorairaj Prabhakaran demostró cómo este ejercicio de origen religioso puede cumplir una función semejante a los programas de rehabilitación cardíaca. Al fin y al cabo, explicó, tanto estos como el yoga parten de principios similares: ejercicio físico, cambio en los estilos de vida relacionados con los autocuidados o reducción del estrés a través de mecanismos como la meditación, que forman parte de la filosofía de esta tradición india. Hay una buena razón para buscar esta relación, explicaba, ya que los países más pobres como la India esta clase de programas no suelen implantarse y, por lo tanto, puede resultar útil rastrear en las costumbres locales alternativas. Una muestra más de la disparidad de perspectivas, intereses y enfoques que se comparten en el kilómetro cero de la investigación cardíaca global.

Alma, Corazón, Vida

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