AFORTUNADO PERO DESPISTADO

Encontró un billete de lotería olvidado en un bolsillo. Y le había tocado

Charles Dudley, un residente en Connecticut, compró un boleto premiado seis meses atrás y hasta hace unos días no sabía que era millonario

Foto: Foto: iStock.
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Afortunado pero despistado. Así se podría definir a Charles Dudley, un residente de la ciudad de Redding, en Connecticut, quien estaba haciendo una limpieza en su cartera cuando encontró un boleto del sorteo Powerball con un valor de un millón de dólares (alrededor de 872.067 euros), según informa 'Inside Edition'. Tras comprarlo hace cuatro meses, en mayo, aseguró que se había olvidado completamente de que lo tenía.

Dudley se detuvo en una gasolinera de Georgetown el pasado dos de mayo tan solo "para comprar un helado", según informa una Administración de Lotería de Connecticut a través de un comunicado. Para tentar a la suerte, decidió adquirir un boleto del sorteo nacional Powerball Quick Pick, que guardó en su cartera, pero desde aquel día se olvidó totalmente de que lo llevaba ahí.

Revisé los números ganadores una y otra vez en la página web y no me lo podía creer

Hace apenas unos días decidió hacer una limpieza de su billetera y lo descubrió ahí dentro, entre una gran pila de recibos de compras: era ganador de un millón de dólares. "Revisé los números ganadores una y otra vez en la página web de loterías y no me lo podía creer", declaró el afortunado, en un comunicado. "Los comprobé varias veces más y descubrí que sí, los números coincidían".

Sin embargo, no se lo creyó hasta que verificó la ubicación de la que procedía el boleto ganador. "Vi que la gasolinera en la que había comprado el boleto había sido la premiada", recordó Dudley. Sin duda, y a pesar de todo, es un hombre con suerte, ya que se dio cuenta justo al límite: faltaban solo 23 días para que el premio expirara. Por vender el boleto ganador, la gasolinera de Georgetown recibirá un bono de 2.500 dólares (2.179 euros aproximadamente) de la lotería de Connecticut.

Afortunadamente, la historia de Dudley termina bien; no todos corren la misma suerte. Quizás el hombre menos agraciado después de que le tocara un cupón premiado es Barrie Enderby, un jubilado de 78 años de la localidad inglesa de Lincolnshire, quien prendió su cocina tras volver borracho a casa. Un día, salió en bici y un coche lo arrolló, provocándole una herida en la pierna. Las secuelas de la lesión y los daños de la bicicleta le impidieron llegar a tiempo para participar en el sorteo de fin de semana. Con sus números favoritos en mente, descubrió que eran los premiados, así que corrió hasta la casa de apuestas lo más rápido que pudo.

Pero todo esfuerzo fue en vano, y no llegó antes de la hora del cierre, a las ocho y cuarto. Así, Berrie Enderby perdió la posibilidad de ganar con los números con los que llevaba jugando toda su vida. Después de conocer su mala fortuna, decidió ir a ahogar las penas a un bar, se encontró a un par de amigos y se emborrachó. Esa misma noche, al llegar a su piso, se puso a preparar la cena pero se quedó dormido con la sartén en el fuego. "Estaba hambriento, así que puse unas patatas y un filete en la sartén, pero me dormí", tal y como relata en el diari 'Grimsby Telegraph'.

Fue el ruido de la alarma de incendios lo que despertó a este jubilado, que al ver fuego en su cocina, echó agua sobre la sartén, por lo que originó un incendio todavía mayor que derritió la campana extractora de la cocina. Un vecino que escuchó las alarmas del edificio decidió llamar al servicio de bomberos, que en pocos minutos llegó y procedió a extinguir las llamas. Por ello, te toque o no te toque, ten cuidado con cómo lo celebras, ya que el alcohol puede hacer que pierdas todo lo que tienes.

Alma, Corazón, Vida

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