responder sin criterio puede hacerte perder

Las preguntas trampa más comunes en las entrevistas de trabajo (y sus respuestas)

Incluso el candidato mejor preparado puede patinar ante estas encrucijadas, sobre todo teniendo en cuenta que los nervios pueden jugar una mala pasada

Foto: Dos trabajadores se reúnen en una oficina (Pixabay)
Dos trabajadores se reúnen en una oficina (Pixabay)

Encontrar al candidato ideal en una entrevista de trabajo no es una tarea sencilla para los responsables de Recursos Humanos de las principales empresas, que desde hace tiempo utilizan técnicas psicológicas con el fin de desconcertar al entrevistado y explorar más allá de su currículum. Si la premisa de la pregunta es un aspecto negativo sobre tu experiencia laboral, desconfía, pues probablemente tu interlocutor se desviará hasta encontrar defectos que te tachen de la lista de candidatos.

Incluso el candidato mejor preparado puede patinar ante estas encrucijadas, sobre todo teniendo en cuenta que los nervios pueden jugar una mala pasada. "Necesitas leer la personalidad de la persona con la que te estás entrevistando. Si es muy sobria, probablemente quieras ser un tanto breve con tus respuestas y reflejar su personalidad", aunque no debes tener miedo a "intervenir y hacer preguntas mientras fluye la conversación", recomienda en líneas generales Lauren Ferrara, una experta de la agencia Creative Circle consultada por la 'BBC'.

En este sentido, es importante anticiparse a las preguntas en la medida de lo posible atedniendo a la descripción del trabajo y a la naturaleza de la empresa. "Haga su investigación sobre la compañía y la persona que lo está entrevistando. Necesita saber con quién está hablando", recuerda Ferrara. No en vano, el transfondo de algunas de estas preguntas puede dejarte sin el trabajo de tus sueños, de acuerdo a la Asociación estadounidense de Marketing:

1) Describe una debilidad de tu antiguo jefe

La regla de oro de toda entrevista laboral es no expresar aspectos negativos sobre tus antiguos jefes, dado que puede ser sintomático de falta de compañerismo —por no mencionar la posibilidad de que lo conozcan a tengan alguna persona en común—. "Concéntrese en experiencias positivas con sus jefes y destaque la suerte que ha tenido de trabajar con ellos", aconseja la organización. "Si se ve obligado a hacerlo, seleccione algo menor y muestre cómo barajó la situación para que no fuera un problema".

2) ¿Por qué quieres cambiar de trabajo?

Se trata de una pregunta tan común como retorcida, puesto que no estarías buscando un nuevo trabajo si estuvieras completamente a gusto con el anterior. Sea cual sea tu experiencia, debes sustituir una respuesta completamente sincera por fórmulas suaves como 'es posible que esté listo para expandir mis habilidades y ganar responsabilidad' o 'creo que en esta empresa podría aportar más porque algunas capacidades de mi perfil no están siendo explotadas al cien por cien en la actualidad'.

No hay que perder la compostura y utilizar a nuestro favor las preguntas trampa (Corbis)
No hay que perder la compostura y utilizar a nuestro favor las preguntas trampa (Corbis)

3) ¿Cuál ha sido tu peor situación en el trabajo?

Pero no nos engañemos, el candidato perfecto no es el que vive en un mundo color de rosas, sino el que sabe defenderse en todas las circunstancias y adaptarse a los cambios. Cuando un experto en Recursos Humanos se interesa por las situaciones problemáticas de tu anterior empleo, lo que realmente quiere decir es '¿a qué estarías dispuesto a enfrentarte en esta empresa y cómo lo solucionarías?'. Por tanto, debes citar un ejemplo con tres partes bien diferenciadas; el análisis del problema, qué plan ideaste para solucionarlo y qué lección aprendiste.

4) ¿En qué áreas crees que necesitas mejorar?

Esta cuestión puede venir enmascarada de muchas formas, como pedirte que nombres tus fortalezas y debilidades o directamente que enumeres las tareas que podrías desarrollar y las que no. Pero siempre tendrá el objetivo evaluar si tus atributos casan con el puesto de trabajo. "Tus respuestas deben mostrar fortalezas aplicables al puesto en cuestión, mientras que tus puntos débiles tienen que reforzar una personalidad adecuada", a juicio de la experta en relaciones laborales Lynn Taylor. Por tanto, olvídate del manido 'soy demasiado perfeccionista' y alude destrezas que no estén estrictamente relacionadas con el cargo al que aspiras.

5) ¿Has pensado alguna vez en ser empresario?

“Ninguna empresa quiere sentir que va a perder tiempo y dinero en formarte y entrenarte si después piensas desaparecer”, asegura Taylor. Si por algún casual te has planteado realmente montártelo por tu cuenta, no desveles ese deseo y dales a entender que no te atrae la idea porque quieres formar parte de un negocio consolidado y aportar todo lo posible para que este siga creciendo por el buen camino. Tal vez puedas dejar caer algún ejemplo de personas cercanas que trataron de crear sus propios negocios y fracasaron porque no hacían las cosas como sí lo hacen en la empresa.

Alma, Corazón, Vida

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