5 cosas que debes hacer para sacar todo el partido a la mediana edad
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5 cosas que debes hacer para sacar todo el partido a la mediana edad

Has llegado a la mitad de la vida y te sientes inseguro, vacío e infeliz... Te contamos cómo analizar esa situación y ponerle solución rápidamente

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A menudo, puede parecer que no importa cuántas clases de yoga hagas o cuántos superalimentos añadas a la lista de la compra, simplemente no puedes quitarte de encima una pesada carga que sientes al haber cumplido cincuenta años.

Tranquilo. No estás solo. Los científicos han identificado una "curva en forma de U" de felicidad, que explica cómo puedes estar perfectamente contento al tener 40 años, y sufrir una caída repentina y dramática en la confianza y la autoestima cuando llegas a esta etapa de la mitad de la vida antes de que las cosas comiencen a despuntar de nuevo.

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Algunas personas pasan años languideciendo cuando están en la parte más baja de ese arco, pero otras logran regresar rápidamente a sus niveles anteriores de optimismo y vitalidad. La clave para una pronta recuperación, de acuerdo con la asesora Andrea Owen, es poder identificar cualquier tipo de infelicidad que pueda estar frenándote y tomar medidas para superar cualquier obstáculo.

Seguro que alguno de estos hábitos te suenan. Presta mucha atención si lo que quieres es salir de ese bucle que te tiene atrapado y que no te deja despedirte de ese malestar general, cansancio y sensación de que nada puede ir a peor.

El autosabotaje

Justo cuando las cosas van realmente bien y has logrado perder un poco de peso o has pagado algunas deudas, te encuentras comiendo un paquete entero de galletas o comprando algo muy caro que realmente no necesitas. Puede parecer una locura, pero el autosabotaje es una reacción humana normal que te llevará además a tener una baja autoestima. A veces es inconsciente, pero puede convertirse en un mal hábito.

La comparación con los demás es perfectamente normal, pero puede agotar tu energía y felicidad rápidamente y convertirse en un hábito muy tóxico

La solución a esto es el autoanálisis. Autoboicotearse solo propespera si es en secreto. Una vez que lo reconozcas y lo saques a luz, todo eso se vendrá abajo. Haz dos listas: una con lo que quieres realmente en tu vida (y no lo dejes en cosas banales tipo "una casa grande o una nueva mujer..."). Piensa en los verdaderos sentimientos y experiencias imporantes que anhelas: libertad, paz, intimidad, conexión contigo mismo...

Y otra con lo que temes que pudiera suceder si tienes todo en tu "lista de deseos". ¿Estás preocupado de que no puedas mantener una figura delgada o una cuenta bancaria más grande? ¿Tienes miedo de ser rechazado? Apúntalo todo.

Tienes miedo al fracaso

Si eres altamente competitivo, si fallas probablemente te lo tomes como algo personal. Eso hace que cada desafío sea más estresante, lo que resulta en un inevitable aire de infelicidad cuando las cosas no funcionan según lo planeado. Debes comprender que el fracaso es solo una parte de la curva de aprendizaje del proceso de éxito. Sin errores no hay aprendizaje, ni mejora, ni creatividad, ni cambio. Entonces, cuando caes, haz que sirva para algo y analiza lo que has aprendido. Acéptalo como parte de la vida.

Te escondes

Cuando las cosas se ponen difíciles, ¿te aíslas en ti mismo en lugar de buscar ayuda? Es una reacción comprensible si tienes miedo a que la exposición pueda mostrar tu vulnerabilidad y como resultado acabar en rechazo, juicio o crítica. Pero los humanos estamos hechos para conectarnos y el aislamiento puede hacer que te sientas peor.

Si sufres del síndrome del impostor creerás que tus logros son solo golpes de suerte. Confía más en ti mismo o entrarás en un bucle sin salida

Debes identificar cuáles de tus amigos están en tu misma situación. La salud de nuestras amistades es clave para nuestra felicidad y alegría, así que haz una 'limpieza': dedica un poco menos de tiempo a las personas que te hacen sentir mal y alimenta a los amigos cercanos en quienes puedas confiar para que te respondan con empatía.

Eres demasiado perfeccionista

Puedes pensar que esforzarse por ser perfecto es lo mismo que luchar por el éxito o la excelencia, pero el objetivo de mirar y comportarte hacia el perfeccionismo es una ruta clásica para evitar el dolor del rechazo y la vergüenza, y puede destruirte. Es posible llegar muy arriba sin atarse a algunas pauta perfectas e inalcanzables.

Haz las cosas más fáciles. Analiza tu vida y mira qué es en lo que intentas alcanzar ese perfeccionismo (crianza, trabajo, relaciones, dieta/ejercicio). Haz una lista de todas las formas en que puedes relajarte y sobrevivir (omite el entrenamiento, ten un día régimen, usa ropa interior que no combine..). Ponlo en una nota que te lo recuerde cada vez que intentes que no falle nada.

Deja de compararte

¿Pasar por Instagram o Facebook te deja un sabor amargo en la boca? La comparación con los demás es perfectamente normal, pero puede agotar tu energía y felicidad rápidamente y convertirse en un hábito muy tóxico. No es frecuente que pienses: "Mi vida, cuerpo, casa, relación es mucho mejor que la de ellos", así que siéntente orgulloso de lo que eres o tienes.

Sin errores no hay aprendizaje, ni mejora, ni creatividad ni cambio

Conoce más cosas sobre ti mismo y tus propios logros. Escribe una lista de todo lo que has conseguido: exámenes escolares, dar a luz, dejar de fumar... Ahora permítete sentir un poco de satisfacción.

Sindrome del impostor

Las personas que lo padecen tienen dificultades para asumir o interiorizar sus éxitos, incluso cuando todo el mundo a su alrededor es plenamente consciente de su competencia. Esta dificultad les lleva a vivir constantemente con la sensación de que tarde o temprano los demás se darán cuenta de su (falsa) incapacidad y destaparán su verdadera realidad.

La persona se siente como un fraude, como un impostor que está constantemente a punto de ser descubierto, y cuando las cosas salen bien, tiende a interpretar sus éxitos como golpes de suerte o como el fruto de la competencia de sus compañeros o colaboradores y, como consecuencia, se autosabotea. Para que no se convierta en un mal hábito cuida tu lenguaje y olvida las palabras "simplemente" o "solo" cuando hables sobre ti y hazte cumplidos de vez en cuando. Reacciona como cuando alguien te regala algo.

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