LEY DE SILENCIO

Empezó a trabajar como actriz porno: "No estaba preparada para lo que iba a suceder"

Jenny Blighe lo tenía todo para cumplir su sueño y convertirse en la nueva estrella de la industria. Sin embargo, ya nunca volverá a rodar debido a una muy mala experiencia

Foto: La actriz, en una foto de Instagram.
La actriz, en una foto de Instagram.

"Cuando John comenzó a tocarme me sentí extremadamente incómoda. No sabía qué hacer. Fue mi primera sesión profesional con una gran productora". Jenny Blighe supo que era "su oportunidad" para despuntar como una de las jóvenes promesas de la industria del porno. Sin embargo, todo derivó en pesadilla. "Traté de detener la escena, pero el director me dijo que estaba destruyendo el clímax y volví al plano. Me sentí impotente. Todas mis pesadillas sobre filmar una película con un chico se hicieron realidad".

Mientras que el movimiento #MeToo ha salpicado Hollywood de denuncias de acoso sexual por parte de directores y productores a actrices, la industria del cine para adultos sigue sin tener una reivindicación homóloga que haga justicia y respalde a las víctimas. Al igual que sucedió con Nikki Benz y después de que más de diez mujeres acusaran al intérprete masculino James Deen de haber abusado de ellas, la historia de la treinteañera Jenny Blighe no tiene el más mínimo hálito de duda: las actrices porno están totalmente desprotegidas y sus denuncias caen en saco roto ante la duda de que esté contando la verdad.

No esperaba ser tratada como un pedazo de carne. Mi consentimiento fue violado

Blighe hasta entonces se había dedicado al porno de manera 'amateur' y por su propia cuenta, directamente grabándose a sí misma en su habitación con la webcam. Pero cuando quiso dar el salto a la fama, su sueño se vio truncado por un actor, Manuel Ferrara, y el director de la escena que rodaría con este último, John Stagliano. Evil Angel, la productora, afirmó en un comunicado publicado en 'Adult Video News' que "todos los que participaron en la proyección llevaron a cabo la escena correctamente cumpliendo con los estándares". Mientras, Ginger Banks, la coprotagonista femenina de Blighe, aseguró que no se dio cuenta de la incomodidad manifiesta de su compañera hasta que terminó la grabación.

Un fotograma del polémico vídeo de Ginger Banks y Jenny Blighe.
Un fotograma del polémico vídeo de Ginger Banks y Jenny Blighe.

"No estaba preparada para lo que iba a suceder", reconoce Blighe en 'The New York Post'. "No esperaba ser tratada como un pedazo de carne". En una de las escenas de la película, Ferrara pone su mano en la boca y luego en la garganta, haciendo lo que se conoce como un "choking". Entonces, la cara de Bligue se pone roja y, durante unos instantes, no está claro si puede respirar. Eso no era lo que le habían prometido. Algunas películas incluyen asfixia leve, pero lo que Ferrera le hizo aquella tarde fue una larga sesión de sexo hardcore. Además, según informó en el diario neoyorkino, el actor le produjo numerosas mordeduras por los dos brazos y su espalda, dejando marcas de dientes y hematomas por todo su cuerpo. Ferrara no ha querido responder a los comentarios vertidos por la actriz.

El director de la escena, Jonni Darkko, ha filmado más de 100 películas para la productora Evil Angel, incluyendo al menos dos series específicamente enfocadas al 'gagging' y al sexo oral extremo. Después del rodaje, Bligue le pidió a Ginger Banks que le hiciera fotos de sus heridas en el baño. Según Banks en 'The New York Post', fue el momento en el cual Blighe sintió que la habían violado completamente. "Creo que la escena fue muy intensa, demasiado dura para Jenny, mucho más de lo que esperaba y de lo que ella quería", comenta su compañera.

Pero la cosa no acaba aquí. John Stagliano, un ex actor retirado, director y dueño de Evil Angel, las manoseó mientras dirigía lo que se supone que era una escena de "chica con chica". Según ellas, hablaron previamente con Chris Gentile, el vicepresidente de la compañía encargado de supervisar el 'film', y les aseguró que Stagliano no las tocaría mientras dirigía; no fue así. La escena editada en la película muestra al director tocando el trasero de Banks después de tomar el control de la cámara. Un minuto después, agarra el pecho de Blighe para luego volver a tocar a su compañera un par de veces más. "Nuestro consentimiento fue violado", afirma Banks.

La productora no se ha querido pronunciar ante las acusaciones y continúa filmando películas

Ambas aseguran rotundamente que fueron contratadas para hacer una escena de "chica con chica" y que un hombre entrara en juego no era, para nada, parte del acuerdo. Por lo general, los contratos de los intérpretes decriben lo que sucederá en una escena típica y los actos sexuales que están dentro y fuera de los límites. "Si dos chicas negociaron hacer una película lésbica, solo ellas dos participan, eso es todo. Si el director se acerca desde detrás de la cámara y empieza a tocarlas, es inapropiado", sentencia Allan Gelbard, un abogado de Los Angeles especializado en el entretenimiento para adultos.

¿Cómo terminpfinalmente el asunto? Evidentemente, la productora y su director no han reconocido los hechos denunciados por las dos mujeres. Blighe ha anunciado que no rodará más películas, pero está difundiendo su experiencia para que no vuelva a pasar y además poner en aviso a cualquier chica que, como ella, piense irrumpir en el negocio. Banks, por su parte, fue atacada por las redes sociales al dar voz a lo sucedido, y por ello ha renunciado como presidenta del Comité de Defensa de Artistas del Cine para Adultos. Parece que la única parte involucrada que ha salido ganando ha sido la productora, que como si no hubiera pasado nada, continúa con su actividad.

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