NADIE SEDUCE COMO 'LA REINA DEL POP'

"Madonna se aprovechó de mí; ella era mi jefa y yo su empleada"

La Ambición Rubia no paró de escribir a la supermodelo Amanda Cazalet durante años. Hace unos días, sus cartas salieron a la luz para ser subastadas

Foto: Amanda Cazalet y Madonna, en el vídeo de 'Justify My Love'. (YouTube)
Amanda Cazalet y Madonna, en el vídeo de 'Justify My Love'. (YouTube)

"I want to kiss you in Paris / I want to hold your hand in Rome / I want to run naked in rainstorm / Make love in a train cross-country". Así comienza 'Justify My Love', el éxito de Madonna del año 1990, incluido en el álbum recopilatorio 'The Inmaculate Collection'. Y así, como si de un secreto se tratara, ha emergido una curiosa y misteriosa historia fruto de la obsesión de la Reina del Pop con la supermodelo que protagoniza el videoclip de la canción, Amanda Cazalet, quien ahora se ha atrevido a contarlo.

En dicho vídeo, podemos encontrar a una seductora y atractiva Madonna caminando a duras penas por el pasillo de un hotel mientras sujeta una maleta. Pronto, descubrimos que hay personas en las habitaciones que se acercan a ella, en una estimulante y erótica representación del sexo entre las altas esferas. La canción, compuesta por Lenny Kravitz, Ingrid Chavez y la propia Madonna, se basa en una especie de 'spoken word' a partir de palabras susurradas, una interpretación vocal que desarrollará posteriormente en su siguiente álbum, 'Erotica'.

Lo que ella hizo ahora se calificaría como acoso, y sus formas de tratarme, inapropiadas

"Entré en la habitación y me ordenaron que comenzara a besarla en una cama. Madonna y yo estábamos muy cerca", relata Amanda Cazalet al rememorar el rodaje del vídeo. "No me resultó incómodo, por aquel entonces yo era bisexual y solo estaba actuando con profesionalidad. Me pagaban por hacerlo y no tuve problemas con mi sexualidad. Pero comenzamos a besarnos y Madonna metió de repente su lengua en mi boca. Yo no me corté, estaba siendo profesional y en ese momento ella era mi jefa. Sin embargo, no formaba parte de la descripción del trabajo que iba a realizar, y me pusieron en una posición en la que no podía hacer nada al respecto", confiesa la modelo.

El vídeo se rodó en el lujoso hotel Royal Monceau, en pleno centro de París, y todavía hoy, casi treinta años después, no está exento de polémica. En aquella época, fue prohibido por incitación al sadomasoquismo y la bisexualidad en canales tan importantes como la MTV. Una obra más que añadir al controvertido mundo de Madonna, que todavía levanta ampollas entre las filas más puritanas del público. Pero más allá de la ficción erótica representada, hay una historia de acoso y deseo oculta por parte de la cantante: Madonna me acosó durante años, se obsesionó conmigo", declara Cazalet en una entrevista en exclusiva en el periódico británico 'The Sun'. "Lo que ella hizo ahora se calificaría como acoso, y sus formas de tratarme, inapropiadas", explica.

"Creo que todos somos bisexuales por naturaleza. Esa es mi teoría, aunque podría estar equivocada"

"En ese momento no me ofendió, pero si miro hacia atrás me doy cuenta de que se aprovechó de mí. Ella era mi jefa y yo su empleada", recalca la modelo. Madonna, quien cumplirá 60 años el próximo mes, tenía tan solo 32 cuando conoció a Amanda, quien por aquel entonces tenía 25. Su primer encuentro tuvo lugar en la pasarela del diseñador de moda Jean-Paul Gaultier en el París de los años 90. La bella Amanda era una de las musas favoritas de Gaultier, su modelo para todas sus ilustraciones, espectáculos y campañas. Por su parte, "la Ambición Rubia", como se la conoce popularmente, fue a uno de los shows del diseñador para cazar modelos para su próximo vídeo, 'Justify My Love'.

La cantante en una foto de archivo. (Gtres)
La cantante en una foto de archivo. (Gtres)

Y ahí surgió todo. "Fue muy extraño. Había estado desfilando durante seis años, era la primera vez que recibía un encargo como ese", puntualiza la modelo. "Madonna alquiló todo el piso del hotel para grabar. Me pagaron poco menos de 5.000 libras por los tres días", o lo que es lo mismo, 5.600 euros. La artista vio cómo crecía la controversia a raíz de la publicación del vídeo ya que apenas unos meses antes se había divorciado de su primer marido, el cineasta Sean Penn. Fue ella misma la que alentó los rumores de que estaba teniendo una aventura con la actriz bisexual Sandra Bernhard. Todo quedó claro cuando en la promoción del vídeo soltó estas palabras: "Creo que todos somos bisexuales por naturaleza. Esa es mi teoría, aunque podría estar equivocada".

Las cartas de Madonna

"Me gustas mucho, te encuentro tan sexy. Me gustaría volver a besarte". Esta fue la primera carta que le envió la popular cantante a los seis meses después de haber filmado el vídeo, cuando la modelo regresó a París. "Fui a la oficina de Jean-Paul Gautier y recibí un montón de faxes de Madonna, cartas de amor sobre todo", narra Cazalet. ¿Cómo reaccionó? "Estaba saliendo con un hombre, pero aun así me sentí halagada. Fue genial que una mujer como Madonna estuviera loca por mí", explica.

Fragmento de una de las cartas de Madonna enviadas a Amanda Cazalet. (Caters News Agency)
Fragmento de una de las cartas de Madonna enviadas a Amanda Cazalet. (Caters News Agency)

"La próxima vez que fui a ver a Gaultier tenía más y más faxes suyos. Me sorprendí que los siguiera enviando cuando no le daba ninguna respuesta", asegura la modelo. "Solo decía que quería verme y que me deseaba muchísimo. Quería que nos viéramos". Precisamente, una de esas cartas enviadas a la agencia de modelos, está siendo subastada por al menos 16.000 libras (casi 18.000 euros): "Amanda, ¿cómo estás? ¿Dónde estás? ¿Por qué no me llamas? ¡Ponerse en contacto contigo es como intentar seducir al Papa!". Finalmente le pide que acuda a una exhibición de modelos en los Estados Unidos para que puedan conocerse.

"Tienes que enviarme fotos, muchas. Creo que eres la mujer más bella del mundo. Me muero por besarte otra vez. Tengo fantasías contigo todo el tiempo. No puedo explicar por qué me siento tan atraída, me atraen muy pocas mujeres de esta forma. Desearía poder verte... por favor, escríbeme... o llámame". Amanda continuó con su silencio, y al final Madonna estaba tan obsesionada con ella que llamó a la agencia londinense en la que por esa época trabajaba la modelo para invitarla al cine.

Me dijo que me admiraba. Parecía estar muy sola, necesitaba alguien con quien hablar y abrir sus sentimientos

Los deseos de la Reina del Pop se materializaron, y las dos chicas se volvieron a encontrar. "Me sentí muy halagada", comenta Cazalet. "Nos encontramos en su hotel, una hermosa suite llena de modelos. Se dirigió hacia mí. Recuerdo que llevaba un pequeño vestido negro y sonrió nada más verme. Ella había organizado una noche de cine y llamó a su chófer. Fue nuestra primera vez a solas en la parte de atrás de un coche. No mencionó nada sobre las cartas o los fax, y me habló de su familia. Me dijo que me admiraba. Parecía estar muy sola, necesitaba alguien con quien hablar y abrir sus sentimientos. Luego, se sentó a mi lado y en mitad de la película puso su mano en mi pierna y me dijo: 'Me pareces muy sexy, ¿eso te incomoda?'. 'No me molesta, para nada', respondí. Finalmente, ella dejó de insistir".

Fue la última vez que volvieron a verse. Cazalet continuó con su carrera de modelo y su éxito imparable le llevó a desfilar y a tener de discípulas a nombres tan importantes como Naomi Campbell o Cindy Crawford. En 2004, vendió la carta manuscrita de Madonna a un coleccionista por 4.000 libras (unos 4.486 euros aproximadamente). Ahora, ese mismo coleccionista está subastándolas en una plataforma online, para disgusto de Amanda. "Nunca quise que esto saliera a la luz pública. Llevé todo ello con dignidad intentando en todo momento no exponer a Madonna, incluso después de cómo me trató".

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