Que no te la den con queso

Las 6 señales inequívocas que deja un hombre si engaña a su pareja

Los siguientes signos revelarán si realmente tanto él (por que puedan pillarle) como ella (por ser la engañada) tienen motivos para preocuparse

Foto: Emma Thompson en 'Love actually'.
Emma Thompson en 'Love actually'.

Los españoles somos de los países más infieles. Lo dice un estudio realizado por Victoria Milan, una web de citas para personas casadas o con pareja que buscan tener aventuras extramatrimoniales. Somos los segundos por detrás de los finlandeses: las españolas cambiaron de compañero sexual 4,41 veces durante el año pasado, mientras que los españoles lo hicieron 3,61 veces.

¿Puedes confiar en tu pareja? ¿Existe la monogamia? ¿Tiene el amor fecha de caducidad? La infidelidad puede ser tan dolorosa que a menudo no se quieren ver las señales. Son intuitivas, pero puedes poner atención para localizarlas. No son las típicas manchas de carmín en el cuello de la camisa o que reciba 'whatsapps' a altas horas de la noche, debes estar al loro.

Se arregla más

Cambios relativamente radicales en la forma de vestir, mostrar un repentino interés por el grupo musical de moda, el festival de turno o el videojuego más descargado en redes sociales. Vamos, que de pronto parece que tuviese unos cuantos años menos. Alysson Rodman, experta en infidelidades, explica que “tener una aventura puede hacer que la gente se sienta de nuevo joven e impulsiva y que se comporte de otro modo”.

De repente, es puntual

Si empiezas a observar que tu pareja hace cosas nuevas, como una llamada telefónica o mirar si ha recibido un mensaje, todos los días a la misma hora y sin comentarte nada al respecto de con quién habla...

¿No será que se está amoldando al horario de otra persona? Si lo hace demasiado rápido para evitar llamar tu atención (aunque precisamente jugar al escondite a veces es más cantoso) no se cuece nada bueno.

No es la primera vez

¿Él tuvo una aventura anterior? ¿Durante su anterior relación él usó apps de citas, hizo 'sexting' o vio demasiado porno? Si es que sí hay motivos de sobra para desconfiar. Cualquiera de estos indicadores puede señalar una predisposición a la infidelidad. Otra pista se puede encontrar a través de su círculo social: si tiene muchos amigos o familiares cercanos que han sido infieles a sus parejas, es probable que él lo sea también, ya que el valor que su entorno le da a la infidelidad traza las líneas morales del susodicho.

Cambios en su rutina

Si de pronto tiene nuevos hobbies a los que no quiere que vayas, comienza a salir asiduamente un lunes o un martes cuando antes sólo lo hacía durante el fin de semana (y tampoco te invita nunca, ni por disimular), puede que tenga nuevos intereses que no quiere que sepas

Dentro de estas rutinas, Rodman subraya que puede haber infidelidad “si necesita una ducha tan pronto como entra por la puerta de casa”. Atentos a los nuevos rituales de belleza y el aseo indiscriminado.

Se queda en blanco

Cuando uno se mete en un lio de mentiras y engaños, llega un punto en el que puede comenzar a olvidar qué excusas te ha estado poniendo y ponga cara de circunstancias ante la mínima cuestión. “Su cerebro está frito con los detalles de las mentiras y excusas que te ha dicho y hecho”, argumenta Rodman.

Los españoles somos, por detrás de los finandeses, los que más aventuras extramatrimoniales tenemos

Puedes descubrir si son todo mentiras simplemente mirando a tu pareja a los ojos, encontrarás esa “mirada lejana y vacía” del que no sabe de dónde sacar más mentiras.

Se ha vuelto celoso

Si siempre has sido una persona simpática, y de pronto tu pareja ve tus sonrisas y halagos con desconocidos (camareros, vecinos o amigos poco cercanos) como intentos de ligar a diestro y siniestro, puede ser que se esté viendo a sí misma. Como ella está teniendo un romance, empieza a darse cuenta de que “no es tan descabellado que tú también puedas tenerlo” y desarrollar unos celos infundados.

Todo le sienta mal

Si resulta que una amiga común os cuenta que la están engañando y al comentar la situación se pone a la defensiva con el tema quitando importancia al acto de infidelidad con los clásicos “no era un matrimonio feliz”, “estas cosas pasan”, “se veía venir”… “Condenar a los demás significa condenarse a sí mismo”, explica Rodman. Tu pareja evitará que estas críticas puedan recaer sobre su persona en el futuro.

Alma, Corazón, Vida

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