¿te atreverías?

Le pagaban poco y dejó su trabajo, pero antes se cobró venganza (y otras despedidas épicas)

¿Tu sueldo es muy bajo y estás harto de echar horas y horas como un tonto? Toma nota de lo que hizo este hombre cuando se hartó de su empleo

Foto: Foto: Instagram.
Foto: Instagram.

¿Te has planteado alguna vez cuál es la mejor forma de despedirte del trabajo? La verdad es que hay personas que lo hacen de la forma más original que te puedas imaginar, y sobre todo, a lo grande.

Así lo hizo un airado analista de ventas que pareció haber elegido una manera memorable de dimitir: descorchando una botella de champán, rociándola por toda la oficina de su jefe y luego vertiendo la espuma por el suelo. La prueba del delito se podía ver en un video publicado en la cuenta de Instagram de Francesco Pellegrino.

El trabajador se grabó a sí mismo causando todo ese alboroto y haciendo más gamberradas como dejarle una nota en el escritorio de su jefe en el que ponía. "Que te den, Peter. Lo dejo". En las 'stories' de la cuenta de esta red social podía verse también el lugar de las oficinas (1212 Avenue of the Americas), latas de refresco en la pecera o empapando y borrando todos los archivos que tenía en la oficina.

La música que se escucha en el fondo de muchos de los clips del video, incluyen 'How Will I Know' de Whitney Houston o 'Good Vibrations' de Marky Mark y Funky Bunch. No está claro qué desencadenó la furia desenfrenada de Pellegrino, pero una fuente cercana a la firma dijo que sentía que estaba mal pagado.

Los intentos de llegar al extrabajador el lunes no tuvieron éxito. Su perfil de Instagram el lunes fue desactivado. El registro de Pellegrino muestra que dejó la oficina en junio. Peter Sidoti, director ejecutivo de la firma, lo confirmó también. Cuando 'The Post' le preguntó sobre el destrozo de la empresa, Sidoti respondió antes de colgar el teléfono: "Ni siquiera sé cómo responder".

Otras despedidas épicas

Durante una emisión del programa de televisión en directo, Charlo Greene dejó su trabajo y se fue abandonando la pantalla en ese mismo momento.

Liz Wahl renunció en directo por televisión afirmando que ella “no podía ser parte de una red financiada por el gobierno ruso que encubre las acciones de Putin.”

Marina Shifrin renunció a su trabajo haciendo un baile en la oficina, alegando que su jefe se preocupaba más por los puntos de vista que del contenido. Además, después de 20 años de servicio, otro trabajador, Steve Slater, gritó su despido a través del intercomunicador del aeropuerto, se tomó una cerveza y… acabó detenido.

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