¿has descubierto la tuya?

Parecidos físicos: por qué puede haber varias copias de ti en el mundo

Es una de las preguntas más difíciles que hay en el universo: ¿hay otra persona idéntica en el otro extremo del mundo y si es así, podemos encontrarla?

Foto: ¿Cuántos puede haber?
¿Cuántos puede haber?

¿Todos tenemos un doble? Es una pregunta clásica en nuestra cultura. Numerosas leyendas y relatos de ficción hablan de personajes que, en un momento determinado, tropezaron con otras personas que eran idénticas a ellos. ¿Es posible que en algún lugar del mundo exista otra persona que se parezca a nosotros y sea nuestro gemelo no biológico?

Michael Sheeham, biólogo de la Universidad de Cornell, explica que nuestra especie tiende a la diferenciación entre los individuos. "Para los seres humanos es mucho más ventajoso saber distinguir a una persona de otra", relata el experto, "por eso, genéticamente tendemos a la diversidad en nuestra apariencia". Pero un estudio realizado por la investigadora Teghan Lucas ha tratado de demostrar la leyenda urbana según la cual todos tenemos un doble exacto a nosotros en alguna parte del mundo.

"Hay genes involucrados en el tamaño y la forma del rostro, otros en el color de los ojos, otros en el pelo... Y el hecho de que haya muchas más células que determinen cómo será nuestra apariencia facial que los que influyen, por ejemplo, en cómo será la mano o las piernas, es una prueba de que nuestra especie tiende a la diversidad".

Aunque hay 7.550 millones de personas en el mundo, solo hay una entre 135 posibilidades de que exista una única pareja de dobles perfectos

"A pesar de que sean muchos, esa cantidad que está involucrada en nuestra apariencia física es limitada. Eso quiere decir que aunque haya muchísimas combinaciones posibles, al final conforme aumenta la población se llega al punto en que alguna acaba repitiéndose". Y esa probabilidad crece cuanto más se parecen los genes de dos personas. "Por eso, nuestros parientes se parecen a nosotros más que al resto de la gente. Y siempre será más fácil encontrar similitudes físicas en tre dos personas de orígen asiático que entre un coreano y un noruego", afirma.

La Teoria de los Doppelgänger

Se les ha denominado de varias formas: desde ka, el "doble del espíritu" de la cultura egipcia antigua hasta vardøger de la mitología nórdica, pero el que ha perdurado ha sido el que proviene del alemán. Literalmente significa "el que camina al lado" y es básicamente una figura mítica presente en las leyendas folclóricas de diversas culturas y por ende, perteneciente a la ficción.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Es fácil entenderlo: imagina que este verano has preparado un viaje a Estados Unidos y cuando estás visitando uno de sus estados te cruzas con alguien que te resulta extrañamente familiar. Sientes un escalofrío cuando se cruza contigo, tanto que decides darte la vuelta para verlo mejor. Entonces la otra persona también se detiene para mirarte. Y ese es el momento en que te das cuenta de que si no eres tú, se parece demasiado a ti. Tu misma imagen, tu misma expresión…. eso un Doppelgänger.

Genes menos viajeros

El experto explica que a pesar de la globalización nuestros genes ya no viajan tanto como antes. "Antiguamente las poblaciones se desplazaban más y eso favoreció la diversidad genética pero, en los últimos siglos, tendemos a a emparejarnos y reproducirnos con personas de un entorno relativamente cercano, casi siempre de nuestro mismo país, lo reduce la variedad genética, aumentando las probabilidades de que surgan más personas físicamente parecidas".

¿Y qué pasa con aquellos que se parecen de forma sorprendente sin que sean familiares? "No hay nada misterioso en ello. Son gente que seguramente está unida por un parentesco lejano, aunque no lo sepan".

Parecidos, pero no exactos

Para la investigación, Lucas hizo uso de una base de datos fotográfica de militares estadounidenses y analizó en detalle los rasgos de 4.000 personas, extrapolando luego la probabilidad de que dos de ellos se parecieran dentro de la población global.

Nuestra apariencia física es limitada: aunque haya muchísimas combinaciones posibles, según aumenta la población alguna acaba repitiéndose

Sus conclusiones fueron singulares: aunque hay 7.550 millones de personas en el mundo, solo hay una entre 135 posibilidades de que exista una única pareja de dobles perfectos. No cambia si hablamos de personas muy parecidas, algo que otro proyecto destacable, el 'I'm not a look-alike!' de François Brunelle, ha demostrado con pruebas evidentes: fotos de personas que no se conocen pero que parecen gemelas.

Coincidencias excepcionales

Las nuevas comunicaciones nos permiten hacer búsquedas como nunca antes, de manera que las coincidencias excepcionales se han convertido en parte de la vida online. Niamh Geaney decidió dejar de preguntarse si realmente existía su doble andante: "Hasta ahora he encontrado dos y ayudo a otros a encontrar los suyos", asegura a 'BBC'.

La primera vez que Geaney tuvo la oportunidad de verse desde afuera fue cuando una mujer llamada Karen la contactó por Facebook. "Me dijo que pensaba que nos parecíamos y luego empezó a tomar fotos mías y a hacer montajes de manera que saliéramos juntas en la misma pose y con la misma expresión. Si yo estaba agarrando un perro, ella cargaba un gato... Eso fue lo que hizo que me diera cuenta de que su apariencia era igual a la mía", recuerda.

Psicológicamente puede ser algo terrible. Nuestra necesidad de singularidad es tan fuerte que puede afectar nuestro bienestar. Vivimos con la idea de que somos únicos, así que el que haya un segundo yo es una amenaza real a ese sentido de unicidad.

Alma, Corazón, Vida

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