una historia real

Le he sido infiel a mi novio. Pero me hubiera gustado saber esto antes

Una mujer que le puso los cuernos a su pareja ahora quiere compartir por qué lo hizo y las conclusiones que ha sacado de ello. Pueden ayudarte si estás en la misma situación

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¿Has sido infiel? ¿Casi? ¿Tres veces? El 20% de los hombres y el 13% de las mujeres han tenido relaciones sexuales con otra persona que no ha sido su pareja. Y, aunque no les exime de culpa, tanto ellos como ellas tienden a 'poner los cuernos' por diferentes razones. Según la ciencia, los hombres suelen acabar en camas ajenas porque sienten que su masculinidad está siendo amenazada. Las mujeres, por otro lado, son más propensas a hacerlo porque se sienten descuidadas o ignoradas por su pareja.

No obstante, cada caso es diferente. A veces, el matrimonio está bien hasta que aparece un tercero y surge la oportunidad. Otras veces, como fue el caso de 'Molly', que os contaremos a continuación (para proteger su identidad se ha cambiado su nombre), la razón de su infidelidad existía mucho antes de que sonaran las campanas de boda.

Los hombres son infieles porque creen que su masculinidad está siendo amenazada. Ellas porque se sienten descuidadas o ignoradas por su pareja

Tras estar con un tercero, muchas parejas se separan, otras siguen con su vida, otros repiten y lo convierten en rutina... En cualquiera de los casos, siempre es bueno hacer un poco de autorreflexión para ver qué ha podido suceder, y así aprender y crecer como personas, o al menos intentarlo.

Molly ha hecho este ejercicio y ha contado las conclusiones en 'BestLife'. Puedes sacar algún aprendizaje de su experiencia:

1) No sigas con tu pareja por inercia

Molly estaba rozando la treintena, y comenzó a salir con un hombre que era 11 años mayor que ella. Se quisieron mucho, pero ella rompió con él varias veces porque sentía que no apoyaba sus ambiciones profesionales. Entonces ella se quedó embarazada. Al principio, iba a tener un aborto, pero la clínica no tenía hueco hasta dentro de seis semanas, así que decidió darle una vuelta.

Un día, mientras hacía ejercicio en la elíptica, rompió a llorar. Se dio cuenta de que, por irracional que fuera la opción, necesitaba tener este bebé. Llamó a su exnovio y le contó su decisión, y le advirtió que no tenía por qué hacerse cargo del niño, que ella ya se las apañaría. Él se puso furioso. Pero más tarde, ese día, llamó y se disculpó, y dijo que de acuerdo.

Acabarían casándose, pero mucho antes de la boda, Molly sabía que este no era el hombre adecuado para ella. "Aparecí en la ceremonia una hora tarde y borracha, así que eso te dice mucho...", confiesa entre risas.

Se mudaron a una casa grande a las afueras, y su matrimonio se volvió cada vez más difícil, ya que su marido tenía que ir al centro todos los dias para trabajar, y ella estaba sola. Luego cambiaron de residencia, y las cosas mejoraron un poco. Incluso tuvieron otro hijo. Pero luego comenzaron las discusiones, y todo el tiempo se preguntaba si debía dejar de intentarlo, o seguir y hacer que funcionase.

Un día, en un viaje de trabajo a Carolina del Norte, ella salió a tomar copas con los compañeros, después de sucesivas reuniones. Y allí conoció a Steve, quien se convertiría en su amante.

2) Quedarte por los niños no ayuda a nadie

Se lió con Steve. Al principio, parecía que sería solo una vez. Pero cuando volvió a su casa, Steve mantuvo el contacto. Su trabajo la llevó a Carolina del Norte con frecuencia, donde ella y Steve continuaron su romance durante los siguientes 8 meses. Cuando las cosas se pusieron serias, comenzó a pensar en dejar a su marido, pero vaciló por los niños. "No estaba lista para irme, y no podía imaginar lo que sería destruir nuestra familia", dice. Entonces ocurrió la tragedia.

No lamenta haber tenido una aventura con Steve. De lo que se arrepiente, sin embargo, es de no haberlo dejado antes con quien fue su marido

3) Debes confesar cuanto antes

A fines de diciembre, en su cumpleaños, Molly recibió una llamada de un número desconocido. Era el compañero de cuarto de Steve, y le dijo que este había muerto en un accidente de coche. Ella no se lo podía creer. Estaba rota.

Cuando llegó a casa esa noche, le dijo a su marido que un amigo suyo había muerto. Unos días más tarde, en Nochebuena, fue el funeral de Steve. Molly sabía que tenía que ir a darle el último adiós, pero eso significaba tener que contarle a su marido su aventura amorosa. Y en Navidad, nada menos.

Ella esperó hasta que los invitados se fueron de su casa, y luego confesó todo. Él se puso furioso. Pero cuando regresó del funeral, él empezó a decirle que tenían que arreglarlo, "por el bien de sus dos hijos". Ella accedió, pero su relación duró apenas tres meses más después de eso, y luego acordaron que lo mejor para ellos era divorciarse para siempre.

4) No alargues lo inevitable: vete

Hoy, once años después, su ex y ella son mejores amigos y maravillosos padres de sus dos hijos. "Se convirtió en una persona totalmente diferente después de que nuestro matrimonio terminó", asegura.

Molly no se arrepiente de haberse casado con su exmarido, sobre todo porque tuvieron dos maravillosos hijos. "Cuando tuvimos nuestro primer bebé fue probablemente el mejor año de mi vida", dijo. "Y eso que tuvimos nuestros altibajos".

No romper con alguien "por el bien de los niños" es un absoluto error. Molly y su ya ex son ahora mejores amigos y aún mejores padres

Tampoco lamenta haber tenido una aventura con Steve. De lo que se arrepiente, sin embargo, es de no haberlo dejado antes con quien fue su esposo: "Lo que ojalá hubiera sabido entonces es que, cuando eres joven, tiendes a ser egoísta y a pensar en tus propias necesidades. Cuando eres mayor, te das cuenta de cuánto impacto tienen tus acciones en la vida de otra persona. A mi exmarido le costó mucho superar nuestra separación, y creo que esto ha ido en su contra en los romances que tuvo después".

Molly sabe, desde el principio, que no se habría casado con su marido si no se hubiera quedado embarazada, y eso precipitó la infidelidad que más tarde tuvo lugar. "La última lección que he aprendido es que, por terrible que sea la infidelidad, la gente puede superarla". Hoy, más de una década después, ella y su exmarido nunca mencionan los cuernos, a pesar de que él también la había engañado durante su matrimonio. "Es agua pasada".

Alma, Corazón, Vida

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